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DIVULGA N° 49, JULIO-SEPTIEMBRE DE 1995.
FACTORES A CONSIDERAR EN LA IMPLANTACIÓN DE PROGRAMAS DE PRODUCCIÓN PISCICOLA Brunilda
Heredia *
;Eneida Laya Lugo **; *Investigador.
FONAIAP-Estaci6n Experimental Guanapito. Guanare, Estado Guárico. |
RESUMEN: |
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El
cultivo de organismos acuáticos, especialmente de peces, ha sido señalado
como una actividad que permite a las familias de escasos recursos
economizar productivamente, por lo que además de resolver el problema
nutricional del medio rural, podría generar nuevos empleos, promover
del desarrollo regional y producir divisas. La
actividad, mundialmente, ha recibido creciente atención en los últimos
años gracias a diferentes factores, entre los cuales se citan: el auge
de la problemática de las pescas marítimas y fluviales relacionada con
la contaminación ambiental, costos de los insumos y disminución de los
recursos por sobre explotación continua y en aumento; la gran
disponibilidad de espejo de agua, tanto dulce como estuarina que le
confiere gran potencialidad como actividad productiva a pequeña escala.
Por último, puede integrarse fácilmente a cualquier otra actividad
productiva agrícola, ya sea vegetal, pecuaria y pesquera. Venezuela, hasta hace poco, se encontraba en una posición un tanto mejor que otros países latinoamericanos; no obstante, en los últimos tres años la crisis se ha acentuado. Para finales de la década de los 80, los niveles de desnutrición en todo el país eran mayores del 15%, siendo 25% el nivel considerado crítico, condición que influye notablemente en la deserción escolar, el bajo rendimiento, prematuridad y mortalidad materna e infantil. Esta situación es explicable si se considera que en los primeros 20 años de la democracia venezolana se crearon condiciones económicas y sociales eficaces; sin embargo, en los últimos años la historia ha sido diferente, puesto que a partir de 1979 el ingreso promedio en el país, en términos reales, ha disminuido. En
este sentido, se propone incentivar a los productores a la implantación
de un plan integral de desarrollo acuícola de los diferentes estados y
en el cual participen instituciones que tengan competencia, para que el
cultivo de organismos acuáticos, con énfasis en peces, se consolide,
ya no como una actividad de subsistencia con connotaciones paternalistas
que no conducen a la meta trazada, sino integrada a las unidades de
producción agrícola para aumentar la disponibilidad de alimento,
optimizando el uso de los recursos agua, tierra, capital y mano de obra;
que se traduzca en el mejoramiento socioeconómico de la población y el
desarrollo integral del Estado. Los últimos reportes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) indican que, independientemente del nivel de cultivo (extensivo, semintensivo, intensivo y superintensivo), es necesaria la implantación de diferentes estrategias para lograr el desarrollo de la piscicultura en la región, entre las cuales se encuentran la piscicultura en embalses, en lagunas costeras, la piscicultura rural tipos I y II y la industrial. Piscicultura
en embalses o
de repoblación. Es
aquella en la cual las especies son cosechadas en estos cuerpos de agua
por individuos o asociaciones que han sido sus propietarios durante el
período de cría. Las principales limitantes en el cultivo de peces en
embalses no son de orden técnico, sino institucional, logístico y
financiero. Se
ha desarrollado en base a especies de alto valor comercial, generalmente
para mercados externos. Esta tiene una gran limitante relacionada con
las altas tasas de interés sobre el financiamiento; y como última
estrategia, se señala a la piscicultura rural tipos I y II. Piscicultura
rural tipo I. Llamada
también la piscicultura de los pobres o de subsistencia, comprende
también a los productores que no llegan a consumir todo lo que producen
y comercializan una pequeña parte en forma bastante simple (vecinos,
mercados pequeños cercanos a la granja, pequeños caveros). Es
la piscicultura de los no pobres. Existe cierto grado de solvencia económica.
Por lo general es la practicada por el campesino medio o hacendado, como
parte de todo el complejo de actividades agropecuarias en su finca. Aun
cuando puede ser que gran parte del producto no llegue a
comercializarse, por ejemplo: el consumo de éste por parte del personal
de la granja. planificadores;
la Corporación de Desarrollo Regional como promotor de todas las
actividades que ·
Políticas
de desarrollo por parte del Ejecutivo Regional y los Gobiernos
Municipales. ·
Lineamientos
del ente rector en materia piscícola y pesquera a nivel nacional (SARPA).
·
Políticas
de las instituciones y organismos que hacen vida activa en la región. ·
Disponibilidad
de tierras aptas para el cultivo (topografía, suelo).
-Disponibilidad
de agua (cantidad y calidad). ·
Estudio
del mercado a niveles regional, nacional e internacional: oferta,
demanda, precios y canales de comercialización. Tomando
en consideración las características de la región debe iniciarse el
programa de producción piscícola, mediante la puesta en marcha de dos
modalidades:
Se
pretende con ésta incorporar a los productores agropecuarios a la
actividad piscícola y demostrar la factibilidad de uso de reservorios
subutilizados, permitiendo diversificar su producción, sirviendo a la
vez de promotor de la piscicultura rural tipo II. Para su ejecución, es
necesario el cumplimiento de las etapas siguientes: ·
Evaluación
de los cuerpos de agua y selección de aquellos que presenten buenas
condiciones, des- de el punto de vista de calidad de agua, ictiofauna
presente y condiciones estructurales. En esta etapa se requiere que el
personal de las fincas trabaje con el equipo de técnicos especializados
para iniciar el proceso de entrenamiento. ·
Siembra
de alevines en los cuerpos de agua, en número que dependa del tamaño
de la laguna. ·
Seguimiento
técnico del crecimiento de los peces y la calidad del agua, al menos
cuatro veces en un año para planificar la cosecha final. Esta
se refiere a la promoción de fundación de granjas de cultivo, como
actividad productora de bienes económicos, donde se realiza una inversión
inicial (instalaciones, equipos y capital de trabajo), se ejecuta un
plan de producción y finalmente se obtiene un ejercicio económico
positivo. tal que permita recuperar los recursos a corto plazo. La
estrategia inicial es la organización de los diferentes entes públicos
y privados, creando una estructura funcional de asesoramiento y servicio
a los productores en los aspectos relativos a: ·
Estructuras
de costos, planes de inversión y análisis financiero para el cultivo
de peces ( cachama, palometa. coporo ) en desarrollos de 1; 2,5 hasta 5
ha de espejo de agua. ·
Asesoramiento
técnico en la formulación de proyectos, desde el punto de vista técnico
y financiero, así como de las modalidades crediticias actuales. ·
Proporcionar
la información necesaria sobre cos- tos, ubicación, estacionalidad de
los insumos a utilizar (alevines, alimento, fertilizantes, etc.) y los
servicios requeridos (análisis de suelos yagua, levantamiento topográfico,
movimiento de tierra, etc.). ·
Asesoramiento
técnico y económico para la comercialización del producto, con relación
al acopio, procesamiento, transporte y mercadeo. |
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