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Revista Digital del
Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
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INFLUENZA AVIAR: Unidad de Sanidad Animal |
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La Influenza Aviar (IA) es una enfermedad respiratoria distribuida mundialmente, identificada en Italia hace mas de cien años, que produce grandes pérdidas económicas en avicultura. Se considera que todas las aves son susceptibles, pero algunas especies son más resistentes a la infección que otras. La infección causa un amplio espectro de síntomas en las aves afectadas, desde una infección leve hasta un cuadro altamente contagioso y rápidamente mortal que da lugar a epidemias y se conoce como "Influenza aviar altamente Patógena", la cual se caracteriza por su rápida aparición, por la gravedad de los síntomas y porque causa una mortalidad que puede llegar a 100%. Se pensaba que los virus de la IA no infectaban a otros animales aparte de las aves y cerdos, y no es sino hasta 1997, cuando la cepa H5N1 causó la enfermedad respiratoria grave a 18 personas, seis de las cuales fallecieron en Hong Kong, por lo que estamos en presencia de una zoonosis. A pocos meses del inicio de la crisis causada por los brotes de Influenza aviar H5N1 en las aves de varios países asiáticos (finales de 2003) y de los brotes aparecidos en Estados Unidos y Canadá este año ( H5 y H7), continúa el estado de alerta. La FAO y la OIE, informaron que no podían dar la crisis por terminada, ni siquiera aún controlada, ya que podrían aparecer nuevos brotes, el virus pudiera propagarse al interior de un país y entre países vecinos. Mientras no se tenga el virus H5N1 bajo control no se pueden excluir daños en la salud humana. Esta afección es causada por un Ortomixovirus tipo A. Existe un gran número de subtipos basado en los antígenos de superficie: La Hemoaglutinina (H) y la Neuroaminidasa (N), pueden presentar 15 subtipos de la Hemoaglutinina (H1-H15) y nueve (9) de Neuroaminidasa (N1-N9). Los virus de la influenza aviar son categorizados en dos tipos patológicos, baja patogenicidad y alta patogenicidad, con propósitos regulalatorios, debido a la necesidad de tomar decisiones sanitarias para el control de la enfermedad. La IA altamente patógena es una enfermedad de declaración obligatoria, pertenece a la lista A de la oficina Internacional de Epizootias (OIE). La IA de baja patogenicidad no es de declaración obligatoria. Sin embargo en reunión en enero de este año entre la organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Sanidad Animal, (OIE), y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se solicito que la influenza de baja patogenicidad sea también de declaración obligatoria debido a los recientes casos de IA donde se determinó que originalmente fueron virus de baja patogenicidad que mutaron a virus de alta patogenicidad y produjeron altas mortalidades en aves y la enfermedad y mortalidad en humanos. La I.A es una enfermedad altamente contagiosa que puede afectar a pollos, pavos, patos, gansos, y a gallinas de guineas, así como a una amplia variedad de otros pájaros u aves silvestres. Existe la posibilidad que todas las especies aviares sean susceptibles a la infección, siendo las especies acuáticas migratorias, el principal reservorio natural del virus que causa esta enfermedad. La distribución de la IA está influenciada por la distribución geográfica de las especies domesticas y silvestres de aves, la localidad y las rutas migratorias. El virus puede permanecer viable por largo tiempo bajo condiciones de temperatura moderadas y sobrevivir indefinidamente en material congelado. Se transmite principalmente horizontalmente por contacto directo o indirecto, las aves infectadas eliminan el virus a través de las secreciones del tracto respiratorio, conjuntiva y heces. La transmisión por contacto indirecto ocurre cuando aves sanas se ponen en contacto con equipo contaminado y personal que ha estado en contacto con aves enfermas o con ambientes contaminados. No hay evidencia de la transmisión vertical, sin embargo el virus se ha aislado en huevos y en la superficie de los mismos. La exposición de las aves de corral a las aves acuáticas migratorias y el movimiento internacional de aves de corral, equipo y gente, presentan el riesgo de que la IA se introduzca en el país. Una vez que la enfermedad es introducida, se puede diseminar de un ave a otra por medio del contacto directo o por medio de las heces, equipos, huevos, cajones y personas cuyas ropas o zapatos han estado en contacto con el virus. Los virus de IA pueden permanecer vivos en temperaturas moderadas por largos periodos en el medio ambiente y pueden sobrevivir indefinidamente en material congelado. Los virus de IA de baja patogenicidad causan una enfermedad subclínica tan suave que puede pasar desapercibida o ser confundida con bronquitis infecciosa o con una reacción postvacunal. Los virus de mediana patogenicidad causan estornudos, dificultad para respirar, tos, y baja mortalidad. Los virus de alta patogenicidad producen la forma mas grave de la enfermedad conocida en el pasado como "Peste Aviar", caracterizada por muerte súbita cercana a 100%. En muchas oportunidades las aves muertas no presentan ninguna lesión debido al curso hiperagudo de la enfermedad. En las aves sobrevivientes o que tardan mas tiempo en morir, se observa reducción casi completa de la producción de huevo, inflamación de los senos nasales que pueden ser catarral, fibrinosa, muco-purulenta o caseosa; signos respiratorios agudos, diarrea, lagrimeo, sinusitis, edema facial, cianosis, eritema de la piel, depresión, erizamiento de las plumas, congestión y hemorragias en crestas y barbillas. Las lesiones viscerales incluyen hemorragias petequiales en las superficies serosas y mucosas de varios órganos especialmente en la unión del proventrículo con la molleja, puede observarse peritonitis producida por ruptura de óvulos. También se puede presentar enteritis catarral a fibrinosa en los ciegos o en todo el intestino, especialmente cuando la enfermedad se presenta en pavos. Se observa en algunos casos aerosaculitis con engrosamiento de los sacos aéreos. Se realiza diagnóstico clínico según los síntomas y lesiones, por lo que hay que realizar diagnóstico diferencial con Cólera Aviar agudo, con la forma velogénica de la enfermedad de Newcastle, con enfermedades respiratorias como bronquitis infecciosa, laringotraqueitis, coriza y micoplasma. El diagnóstico de laboratorio se realiza mediante:
En la actualidad para esta enfermedad no existe ningún tratamiento eficaz, por lo que se hacen muy importantes todas las medidas de bioseguridad y de profilaxis, entre los cuales podemos mencionar:
Sólo es utilizada cuando se registra en un país un brote de IA en una zona con una alta concentración de población y donde la aplicación de medidas rigurosas de bioseguridad sea incompatible con los sistemas modernos de avicultura. La vacunación es la primera opción para evitar que la infección se propague. La eficacia de un programa de vacunación es inversamente proporcional a la duración del lapso que transcurre entre el diagnóstico inicial y la vacunación masiva, por lo que es importante que si se considera la vacunación una opción en un país dado, los planes nacionales de intervención deben prever disponibilidad de bancos de vacunas. Existen varios tipos de vacunas que han probado ser efectivas en el control de perdidas de producción de huevos, mortalidad y morbilidad cuando las aves han sido desafiadas. Los tipos de vacunas disponibles actualmente son:
Existe una vacuna subunitaria experimental que expresa la proteína de la hemoaglutinina H5, del virus de IA, en un baculovirus de un insecto reproducido en cultivo celular. ¿Por qué debemos preocuparnos? ^
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Referencia de este artículo: Saume de Sabaté, Elsy. 2004. INFLUENZA AVIAR: ¿Por que debemos preocuparnos?. Revista Digital CENIAP HOY Número Especial 2004. Maracay, Aragua, Venezuela. URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/ne/arti/saume_e/arti/saume_e.htm Visitado en fecha: DERECHOS
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