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Revista Digital del Centro
Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
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TODO LO QUE USTED DEBE SABER SOBRE LA TUBERCULOSIS BOVINA Antonia M. Clavijo1; M. de Rolo1; C. Alfaro2 y M. Corso3 1 Unidad de
Sanidad Animal CENIAP. Maracay | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
¿QUÉ ES LA TUBERCULOSIS BOVINA? ^ La tuberculosis bovina es una enfermedad infecto-contagiosa crónica causada por bacterias del genero Mycobacterium. Es una de las enfermedades más importantes del ganado bovino, tanto por su impacto en salud pública como por sus consecuencias económicas para un país. Su incidencia limita el desarrollo de la ganadería y sus productos asociados, incluyendo las exportaciones. De acuerdo con lo informado recientemente por la Organización Mundial de la Salud, el número de casos de tuberculosis, en el hombre, supera los 8 millones al año y va en aumento. Los programas de control y eliminación de animales infectados, junto con la pasteurización de la leche, han reducido drásticamente la incidencia de la enfermedad causada por M. bovis, tanto en el hombre como en los animales. Sin embargo, este patógeno está presente en animales de países en desarrollo donde no existen medidas de control adecuadas. El agente causal de la tuberculosis bovina es el Mycobacterium bovis que afecta, además del bovino, a varias especies animales como caprinos, ovinos cerdos, perros, gatos, monos y al hombre por lo tanto es una enfermedad zoonotica. Otras micobacterias, como el M. tuberculosis (humano) y el M. avium (aviar), también pueden infectar al bovino. Las micobacterias son sensibles a los desinfectantes a base de fenoles, y son resistentes al medio ambiente y a los desinfectantes solubles en el agua. La tuberculosis bovina, la mayoría de las veces tiene un curso crónico. Los síntomas son tan variados como los órganos y sistemas afectados. Los síntomas son poco manifiestos. Como en cualquier enfermedad crónica, la pérdida progresiva de peso y la reducción en la producción de leche o carne son constantes, pero inespecíficas. Con alguna frecuencia se observa una tumefacción no dolorosa de los ganglios explorables clínicamente; cuando hay infección hepática o intestinal se presenta diarrea, al igual que infertilidad por endometritis. Algunas veces la tuberculosis pulmonar cursa con signos respiratorios inespecíficos como tos crónica, casi nunca fuerte, sin mucha fuerza. La vía de ingreso del M. bovis y la localización de la lesión están íntimamente relacionadas en esta enfermedad. Las lesiones pueden localizarse en cualquier órgano, predominando en pulmón y ganglios linfáticos, en forma de nódulos o granulomas o tubérculos de material purulento-caseoso (parecido a queso) de color amarillento cuyo tamaño y cantidad varían.
Como enfermedad crónica, la tuberculosis persiste por períodos prolongados en el ganado, donde las condiciones sanitarias y de hacinamiento contribuyen a su diseminación.
La afección de los ganglios linfáticos mamarios ocasiona mastitis tuberculosa. Entre 2 y 5% de las vacas con la enfermedad presentan mastitis tuberculosa, caracterizada por un endurecimiento y una hinchazón que, al principio, se desarrolla en la parte superior de la ubre, observándose en ciertos casos, los ganglios linfáticos mamarios duros y aumentados de volumen. Esta mastitis tuberculosa posee una importancia excepcional, no sólo por ser fuente de transmisión para los terneros, sino porque puede contagiar al hombre en el momento del ordeño. Las ubres infectadas por vía sanguínea pueden eliminar bacilos en leche sin que aparezca mastitis clínica y se constituye en la principal fuente de infección para la especie humana. La eliminación del M. bovis por parte de los animales afectados es intermitente y no está en relación con el grado de lesiones presentes. Por infecciones experimentales se comprobó que los animales recientemente infectados eliminan este microorganismo en las etapas tempranas de la enfermedad, cuando aún no son detectables por la prueba de diagnóstico. La vía de ingreso del M. bovis y el sitio de localización de las lesiones están íntimamente ligados en esta enfermedad. La vía más frecuente (80 a 90%) de infección es por la inhalación de la bacteria (vía aerógena), presente en aerosoles, toses y secreciones de animales enfermos que expelen gran cantidad de microgotitas que contienen la bacteria, que al ser inhaladas por otro bovino llegan al sistema respiratorio y dan comienzo a una nueva infección. Esto se ve favorecido por el contacto directo diariamente de los bovinos en el pastoreo, comederos, corrales y salas de ordeño. En el ganado adulto la tuberculosis, cuando la infección es por vía aerogena, se presenta como una enfermedad respiratoria, provocando lesiones pulmonares y nódulos linfáticos en el tracto respiratorio. Otra vía de ingreso es la digestiva (10 a 20% de los casos) por el consumo de pastos y alimentos contaminados con secreciones nasales, materia fecal y orina que contienen el agente causal. Este puede sobrevivir en heces, sangre y orina cerca de un año a una temperatura de 12 a 14ºC y al resguardo de la luz solar. Esta sobrevida puede disminuir a 18 hasta 31 días con temperaturas de 24 a 43ºC si es expuesto a la luz del sol. Es muy importante en terneros que se alimentan con leche cruda proveniente de las vacas enfermas, debido a que 1 a 2% de las vacas infectadas eliminan el microorganismo en la leche. Cuando la vía principal de infección es por la alimentación, las lesiones pueden presentarse en nódulos linfáticos de la cabeza, cuello, mesenterio e hígado. Esta fue una de las principales vías de contagio al humano (especialmente niños) hasta que se adoptó la pasteurización obligatoria de la leche y sus subproductos en la década del 60. Otras vías no usuales pero probables son: la vía cutánea, congénita y genital. Por la vía cutánea se introduce del bacilo en lesiones de piel con material infectado. La vía congénita (madre-feto) puede ocurrir hasta en 5% de las vacas afectadas, teniendo poca importancia relativa al igual que la transmisión por el servicio natural. En el caso de inseminación artificial la difusión puede ser muy importante si el semen esta contaminado. Por la vía genital, los toros se infectan sirviendo vacas con metritis tuberculosa. La transmisión más importante se produce por medio de la inseminación artificial, al utilizar semen de toros infectados. ¿CÓMO PUEDE LLEGAR LA ENFERMEDAD A SU PREDIO? ^
¿POR QUÉ CONTROLAR LA ENFERMEDAD? ^ Hay tres razones claves para controlar y/o erradicar la TBC:
El productor percibe los problemas de la TBC cuando los efectos se han acumulado. Como todas las enfermedades infecciosas crónicas, los procesos que origina son lentos y las pérdidas no se manifiestan abruptamente, como ocurre con otras enfermedades del ganado, de carácter agudo y que son más fáciles de detectar. El productor puede sospechar de la existencia de esta enfermedad por el bajo rendimiento en la producción de leche en la hembra, menor vigor sexual en el macho y aspecto de delgadez y debilidad general. Pero como no se practican, en el laboratorio, pruebas de diagnóstico rápido, el Veterinario generalmente no incluye estos en sus controles del rebaño. ¿CUÁLES SON LAS PÉRDIDAS ECONÓMICAS QUE OCASIONA? ^ La presencia de la enfermedad ocasiona serias pérdidas al sector productivo, pudiéndose analizar desde tres aspectos diferentes: 1. Pérdidas Directas de Producción: específicamente en los aspectos siguientes:
2. Comercio interior y exterior: el diferencial de precios percibido por el productor por la venta de sus productos provenientesde animales enfermos, y las regulaciones sanitarias que influyen en mercados internacionales. 3. Salud publica: pérdidas productivas por invalidez parcial o total de los trabajadores ligados al sector lácteo y ganadero, como así también operarios de frigoríficos, veterinarios, etc. Y quizás lo más importante y difícil de medir es la repercusión de la enfermedad en los consumidores de productos cárnicos y lácteos. Se observa una preocupación de los Organismos Sanitarios Internacionales OIE/OMS (Oficina Internacional de Epizootias/Organización Mundial de la Salud) por la presencia de esta enfermedad en el ganado bovino e instan a los países, a través de sus representaciones regionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), a ejecutar planes de control y erradicación de la enfermedad. En Argentina, las pérdidas directas anuales se estiman en 63 millones de dólares en promedio, correspondiendo a:
Venezuela no dispone de datos estadísticos que permitan cuantificar estas pérdidas. La tuberculosis, una enfermedad infecciosa tan antigua como la humanidad, ha constituido y constituye hoy un gran problema debido a su crecida difusión, a la mortalidad que causa y a su carácter socioeconómico propio de una infección de curso crónico. Se le considera la enfermedad reemergente más importante en la actualidad. La historia de esta enfermedad comienza a escribirse en 1648 cuando Keppler menciona la tuberculosis bovina pero en 1831 cuando se asocia la tuberculosis aparecida en humanos con la tuberculosis de origen bovina. El 24 de marzo de 1882, Robert Koch comunicó a la Sociedad de Fisiología de Berlín que, mediante coloración con derivados de anilina, había descubierto al bacilo que producía la tuberculosis, de material obtenido de lesiones humanas, y también de bovinos y suinos. La tuberculosis bovina tiene alto impacto en las poblaciones de riesgo como son los trabajadores rurales, trabajadores de predios y personal de la industria frigorífica. La infección en el hombre se produce en forma indirecta, a través de la ingestión de leche o productos derivados crudos que se encuentren contaminados (vía digestiva) o por inhalación de las gotitas, en suspensión en el aire, que contienen bacilos, con localización broncopulmonar, al realizar tareas en contacto con animales enfermos o por aerosoles en los establecimientos, frigoríficos o mataderos (vía respiratoria o aerógena). No se puede diferenciar clínicamente ni por rayos-x la infección por M. bovis de la infección causada por M.tuberculosis, principal agente causal de la tuberculosis humana, por lo que es necesaria la identificación bacteriana. Si bien los casos humanos debidos al bacilo tuberculoso bovino (Mycobacterium bovis) no superarían 4% del total, desde el advenimiento de la endemia de VIH/SIDA se han informado, por vez primera en la historia de la tuberculosis, casos de esta enfermedad asociada al SIDA, producidos por cepas de M. bovis multirresistentes, con elevadísima mortalidad. Estos casos ocurren en pacientes de SIDA internados en centros hospitalarios donde también concurren otros pacientes tuberculosos crónicos. Estos últimos son fuente de infección para los enfermos de SIDA, inmunosuprimidos y, por lo tanto, altamente susceptibles a la infección, en los que además, el pasaje de infección a enfermedad es muy rápido, manifestándose en ocasiones sólo algunas semanas después del contacto con la fuente de infección Se considera que el porcentaje de casos de tuberculosis pulmonar del adulto humano por M. bovis estaría, en la Argentina, alrededor de 2% y en 8% el de casos extrapulmonares. Ello significaría cerca de 1.000 casos de tuberculosis bovina en el adulto cada año asociadas al lugar de residencia rural y, sobre todo, relacionado con la práctica laboral. En México se presume que 8% de la tuberculosis humana es debida a M.bovis. De acuerdo con la OMS. (Organización Mundial de la Salud) en Latinoamérica y El Caribe hay 117 millones de humanos infectados, lo que alcanza 26% de la población total. En Venezuela no se cuenta con información actualizada al respecto. Los programas de erradicación de la tuberculosis bovina y la pasteurización de la leche han reducido notablemente la incidencia de la tuberculosis humana, sin embargo se ha determinado que Mycobacterium spp. puede sobrevivir a la pasteurización cuando se encuentra en número abundante. A pesar de la importancia de la supervivencia del bacilo a la pasteurización, más relevante resulta el hecho "inevitable" del consumo masivo de quesos preparados a partir de leches crudas. Es importante recordar aquí, que no sólo el hombre de campo se halla expuesto a esta enfermedad propia de su entorno, sino también, el de ciudad. El hombre de ciudad, por ejemplo, puede comprar un "quesito", aparentemente inofensivo y de este modo, la bacteria pasa de ese producto común al hombre que nunca pensó adquirir una enfermedad propia de un hábitat tan lejano al suyo.
El control de la enfermedad en el hombre, requiere del control y erradicación en las especies animales. Existen métodos directos e indirectos para diagnosticar la tuberculosis bovina. En los primeros se determina la presencia del agente en el huésped, y en los segundos se determina la respuesta del huésped al agente, ya sea esta de tipo celular o humoral. En las plantas de sacrificio la inspección de canales es una actividad básica en la vigilancia epidemiológica de la tuberculosis bovina, ya que es allí donde se detectan en los bovinos las lesiones macroscópicas que se ven a simple vista. La presencia de tumoraciones en los diferentes órganos. El foco de necrosis presenta una coloración amarillenta con apariencia caseificada (como queso) y es posible detectar la presencia de calcio; durante la necropsia se perciben como pequeñas granulaciones blanquecinas que crepitan al cortar con el cuchillo. También puede observarse exudado de apariencia purulenta en meninges.
A partir de estas muestras se aplican las siguientes técnicas microscópicas de diagnóstico: 1) Coloración de Ziehl Nielsen: (ácido alcohol resistente), identifica la presencia de bacilos acido alcohol resistentes, no formadores de esporas inmóviles y no encapsulados, características del género Mycobacterium. Los bacilos se observan de color rojo brillante sobre un fondo azul. 2) Histopatalogía, proporciona resultados presuntivos. En cualquiera de las formas en que se presenta la tuberculosis, esta se caracteriza por la formación de granulomas. Se pueden detectar bacilos ácido alcohol resistentes libres en el citoplasma de los macrófagos, histiocitos y células gigantes de la lesión granulomatosa.
3) El cultivo bacteriológico proporciona el diagnóstico definitivo de la enfermedad. Las micobacterias son aerobios obligados que crecen en medios sintéticos simples, pero para el aislamiento primario a partir de muestras clínicas se requiere de un medio más complejo como el medio Löwestein-Jensen, o como el medio Middlebrook. El cultivo dura de 3 a 6 semanas en desarrollarse, las colonias son pequeñas, secas y con aspecto escamoso. El material requerido para aislar el M. bovis debe ser ganglios, pulmones, hígado, bazo, riñón, pleura o cualquier otro tejido donde se aprecien las lesiones características. Evalúan la respuesta mediada por células. Contempla las pruebas de intradermo reacción con PPD bovina que es el método más eficaz y que ha servido para erradicar la tuberculosis en numerosos países. El PPD bovino es un derivado proteico purificado producido a partir de cultivos inactivados de Mycobacterium bovis. Se dispone de tres pruebas:
En todas las pruebas de intradermo reacción, la inyección se realiza introduciendo la aguja oblicuamente en la dermis e inyectando la dosis de tuberculina. Después se comprueba que la inyección ha sido bien realizada detectándose al tacto una elevación cutánea (habón) en el lugar de la misma. Estas pruebas se realizan en forma directa sobre el animal, requieren movilizar dos veces a éstos (una para la aplicación y otra para la lectura), y no se pueden repetir antes de los 60 días debido a que el animal se sensibiliza a la PPD y los resultados serán siempre negativos. Debe considerarse que estas pruebas:
Por estos inconvenientes se vienen realizando esfuerzos a nivel mundial para obtener pruebas de diagnóstico alternativas, resultando en algunos casos muy costosas y de difícil ejecución. Esta técnica, que tiene más de 100 años de uso y que ha sufrido muchas variaciones a través del tiempo, es aún hoy la prueba oficial de muchos países desarrollados como los de la Comunidad Económica Europea y USA. Otras pruebas disponibles para el diagnóstico de la tuberculosis que se han desarrollado y que estudian la respuesta de tipo celular detectando la presencia de citocinas circulantes incluyen:
¿CÓMO SE CONTROLA LA TUBERCULOSIS BOVINA? ^ La experiencia acumulada indica que la enfermedad es controlable y erradicable, mediante acciones sistemáticas orientadas a la detección, identificación y eliminación de animales positivos. En Venezuela, en los últimos años, los controles sanitarios en los rebaños, particularmente los referidos a enfermedades como la tuberculosis, brucelosis y leptospirosis se han deteriorado. Esta situación ha traído como consecuencia el incremento de casos de enfermedades en animales y humanos. En los actuales momentos es difícil ubicar estadísticas que permitan una cuantificación real del problema en la ganadería bovina, con el fin de recomendar los programas de erradicación y/o control necesarios, que en todo caso deben partir de un conocimiento de la prevalencia por zonas para fijar prioridades. Investigaciones recientes, utilizando la prueba de inoculación intradérmica de tuberculina en la región ano-caudal, para la detección de inmunidad celular contra tuberculosis, se determinó una prevalencia de 2,6% en el Zulia y de 2,0% en Monagas. ¿Que hacer en predios afectados? ^ Los programas de control y erradicación se basan en la aplicación de la prueba de tuberculina a todo el rebaño. Una vez que ha sido diagnosticado como positivo el predio, se realizan evaluaciones cada seis meses, los animales reactores positivos son eliminados en forma inmediata para evitar la diseminación a otros bovinos. Para detectar un predio positivo se deben hacer pruebas de rebaño que incluyan animales de 24 meses o mayor, incluso las vacas secas de las fincas lecheras. El tamaño de la muestra animal se puede determinar mediante la fórmula para estudios de prevalencia de la OPS-OMS que establece que para detectar la presencia de hatos seropositivos, se recolectaran como mínimo 30 muestras de suero en cada finca, tomando en consideración los criterios siguientes: una población igual o mayor a 100 animales, una prevalencia esperada de 20% y un nivel de confianza de 95%. Este tamaño de muestra es el requerido para detectar, con 95% de confianza, al menos un animal positivo si la enfermedad concuerda con la prevalencia esperada. La fórmula para determinar el tamaño de la muestra es la siguiente: n= [1- (1-a) 1/d ] [N-d/2]+1 donde
Las estrategias de erradicación realizadas por países desarrollados, como Estados Unidos e Inglaterra, han utilizado programas de "test y sacrificio", los cuales demandan la aplicación de políticas gubernamentales que posibilitan al productor participar en este tipo de programas. Las campañas de control y erradicación se basan en la prueba de la tuberculinización simple (PPD bovina) pero existen varios casos en los que sería aconsejable incorporar además otras metodologías:
¿Que hacer en predios negativos? ^
¿Que hacer en eventos de exposición? ^
¿Que hacer en mataderos y frigoríficos? ^ La inspección veterinaria en mataderos y frigoríficos es una herramienta importante para la vigilancia epidemiológica de esta enfermedad. La detección diaria de lesiones en la faena permite determinar prevalencias actualizadas de zonas lecheras y áreas de crías bovinas. Un sistema de identificación de bovinos para localizar sus rodeos de origen (trazabilidad), cuando se observan lesiones de tuberculosis en frigorífico, permitiría detectar los rodeos afectados e iniciar medidas de control. La presencia de la TBC es indicativo de la difusión de la misma y de la necesidad de evaluar todos los predios para determinar la prevalencia en cada estado y controlarla. Es necesario que el Estado Venezolano retome el control de esta zoonosis y preste apoyo a las iniciativas privadas. Los sectores oficiales y privados deberán trabajar juntos. Habrá numerosas dificultades que deberán enfrentarse debido a las características de la tuberculosis, pero es la única forma de alcanzar un estatus sanitario aceptable para que la enfermedad no se transforme en una nueva barrera que impida la exportación de nuestros productos pecuarios. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Referencia de este artículo: Clavijo, A.M. ; M. de Rolo; C. Alfaro y M. Corso. 2004. TODO LO QUE USTED DEBE SABER SOBRE LA TUBERCULOSIS BOVINA. Revista Digital CENIAP HOY Número Especial 2004. Maracay, Aragua, Venezuela. URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/ne/arti/clavijo_a/arti/clavijo_a.htm Visitado en fecha: DERECHOS
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