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Revista
Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
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Nivelación
láser en la producción de arroz INIA-Guárico |
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En la actualidad hay un incremento en el mundo de la
superficie bajo riego en la producción de arroz. La nivelación de
tierra, desde el principio de la agricultura, está asociado a la
cultura de riego, en especial, cuando ésta se realiza por superficie o
gravedad, para que el agua pueda moverse sin obstáculos y sin causar
erosión (Strebin y Freites, 1983). La adecuación del suelo es una
labor importante para la siembra de arroz, de ella depende un buen
establecimiento de las plantas y mejores condiciones para el manejo de
riego y del control de malezas (Díaz y Carbonell, 1985), considerando
que es un cultivo altamente exigente de agua por ciclo. La nivelación
de tierra contribuye significativamente a reducir el consumo de agua a
nivel de campo, permitiendo un ahorro y uso racional de este recurso. En el Sistema de Riego Río Guárico (SRRG) la nivelación de tierra anteriormente se realizaba con el uso de maquinarias pesadas de alta potencia, pero ya se han diseñado palas e implementos cuya precisión, en tractores agrícolas se viene perfeccionando. La incorporación de los avances de la tecnología láser y la computación, y las mejoras en el diseño mecánico permiten disponer hoy de equipos conocidos como niveladoras láser de tierra. Para algunos autores, los suelos donde se siembra arroz, por ser de pendiente de terreno muy baja (menos de 3 por mil), no requiere nivelación. No obstante, en el presente trabajo, esta idea se reorienta, demostrándose la importancia de la nivelación del suelo en el desarrollo en la producción de arroz bajo riego en el SRRG. La nivelación de tierra consiste en modificar el
microrrelieve natural o modificado,
uniformizándolo
o alisándolo, manteniendo la pendiente o cambiándola, con objeto depoder mejorar y facilitar el establecimiento del cultivo bajo
riego, su manejo agronómico y desarrollo posterior. En las primeras introducciones
esta práctica está asociada a facilitar el manejo del agua en métodos
de riego superficial o por
gravedad, y facilitar el drenaje del campo en siembra de diversos
cultivos anuales. Además de estos beneficios, también se ha comprobado
que coadyuva en la eficiencia y eficacia de otras prácticas
agronómicas
asociadas al manejo agronómico del cultivo arroz. Esta
labor requiere el uso de gran cantidad de energía mecánica para
remover volúmenes significativos de suelo, entre 1 a 2 toneladas por m3
en peso,
de áreas de cortes (parte altas de microrrelieve) y transportar a
cortas distancias, hacia áreas de rellenos o más bajas (parte donde
están las depresiones y microdepresiones), siguiendo el sentido general
de las pendientes predominantes del terreno. Para una pendiente de diseño
determinada, el volumen de tierra o suelo removido y transportado será
mayor a medida que es mayor la pendiente del terreno ha modificar y sea
mayor la diferencia entre la pendiente inicial y la modificada. La
pendiente se puede modificar de 0 hasta más de 5%. No obstante, en
campos donde se van a sembrar cultivos anuales, densos como el arroz,
por lo general, se procura mantener las pendientes naturales o
reducirlas a una menor, dependiendo de la necesidad que justifica la
modificación. En
el cultivo de arroz –debido al uso de métodos de riego por gravedad
con inundación continua con lámina fija o variable–, se procura, con
la labor de nivelación de tierra, reducir la pendiente inicial del
terreno, a modificarla a mínima pendiente con el objetivo de permitir
un manejo adecuado de la profundidad de la lámina de inundación. No
obstante, los volúmenes y profundidad de corte son mayores a medida que
se acerca a cero pendiente, lo cual produce un incremento en el consumo
de energía y maquinarias, y por ende, de los costos directos de la
operación.
El arroz es una gramínea que se adapta a ecosistemas donde
la tierra presenta mal drenaje interno y externo, una pendiente
predominante muy baja y suelos con textura pesada (con alto contenido de
arcillas), lo cual crea condiciones limitativas para su uso en el
establecimiento de otros cultivos. En la actualidad el incremento
unitario de la producción de la mayoría de los cultivos, es mayor en
siembras que se realizan bajo riego que las realizadas en secano (sólo
dependientes de aguas provenientes de las lluvias). La experiencia, en
Venezuela y otras partes del mundo, ha demostrado que el éxito de los
productores en agricultura bajo riego depende, en gran parte, de las
buenas condiciones del terreno para distribuir uniformemente agua
(Strebin y Freites, 1983). El
arroz no escapa a esta conclusión. La nivelación de suelo produce un conjunto de ventajas que
favorecen la producción de arroz bajo riego: propician una mayor
eficiencia en las operaciones de preparación de suelo y siembra;
permiten el manejo agronómico más preciso del cultivo; potencian la
eficiencia de aplicación de insumos y la respuesta del cultivo;
contribuyen al control de malezas, plagas y enfermedades; al manejo del
riego con economía del agua y ahorro de tiempo y facilitan las labores
de cosecha, entre otros. La aplicación de esta práctica,
por los productores del SRRG, en siembra de arroz en las décadas de los
60 y 70, tuvo como objetivo
facilitar el riego superficial o por gravedad y el drenaje del campo.
También, para ampliar el tamaño de las melgas o tanques, facilitando
la operatividad de maquinarias y equipos agrícolas en las labores
mecanizadas. La nivelación contribuye a reducir el tiempo de llenado
por inundación y a reducir las pérdidas de agua, con lo que se aumenta
la capacidad de riego de mayor cantidad de hectáreas cuando la fuente
de agua proviene de pozos profundos u otra fuente con limitado caudal.
Asimismo, se ha comprobado que coadyuva en la eficiencia y eficacia de
otras prácticas agronómicas asociadas, a una mejor emergencia y
establecimiento inicial de las plantas y su desarrollo posterior, a la
reducción de uso de algunos de los insumos y al incremento en más de
1.000 kg/ha en los rendimientos en arroz paddy. En comparación con los
obtenidos en los mismos lotes de suelo, antes de nivelar, el rendimiento
es superior a medida que es mayor la precisión con que se realiza. La labor de nivelación de tierra se puede clasificar por la
precisión o las condiciones de humedad en que se encuentra el suelo
durante la labor: Micronivelación
de alta precisión:
aunque se puede realizar con los equipos o
maquinarias utilizadas en la macronivelación, así como la intervención
necesaria del topógrafo como apoyo orientador, se diferencia porque la
precisión de los cortes y rellenos se ubica por debajo del centímetro,
es decir, milímetros. Esto se logra al incorporar equipos
especializados de nivelación (palas alisadoras, palas traíllas o moto
niveladora), con la incorporación de innovaciones del uso de la
combinación de tecnología láser y de la computación. Esto se conoce
como controladores automáticos
de profundidad de trabajos de precisión. Nivelación
en seco: donde la preparación y conformación altitudinal
del terreno se hace bajo condiciones de baja humedad en el suelo (por
debajo de la capacidad de campo). En este tipo de nivelación de suelo
se puede realizar a diferentes precisiones de cortes y rellenos, con los
equipos y maquinarias mencionados anteriormente. Nivelación
en suelo inundado:
en América Latina existen áreas húmedas y mal drenadas donde la
preparación del suelo en seco se dificulta, siendo lo más practico
hacer operaciones bajo agua o suelo inundado y utilizando la lámina de
agua como nivel. Para ello se usa tractor dotado de aditivos o
implementos para trabajar como rodillo, jaula y chapaletas en ruedas
motrices, palas acopladas, rotor tilles o arado rotativo, rastrillo de púas,
entre otras variantes. Esta
práctica es utilizada parcialmente por algunos productores en
Venezuela, al momento de la preparación de suelo para la siembra bajo
el método de labranza conocido como batido o fangueo. Indistintamente
del implemento y el número de pases usados en el campo, es un método
de nivelación de baja precisión, sólo justificado bajo condiciones en
que no se puedan usar otros métodos de suelo en seco, y cuando las
condiciones de drenaje del terreno no lo permitan; si se observa que el
terreno evidencia un alto desnivel dentro de los lotes que dificultan la
labor de riego y manejo del cultivo de arroz. A continuación se enumeran un conjunto de ventajas que,
desde el punto de vista operativo, indican las razones para realizar la
labor de nivelación de tierra usando maquinarias y equipos mediante
control de precisión de profundidad de trabajo con tecnologías láser
y computadora, es decir, niveladoras láser. 1.
Menor tránsito de
maquinarias pesadas y compactación de suelo:
existen en el mercado palas niveladoras (palas, traíllas y alisadoras)
para ser acopladas a la barra de tiro o al enganche de tres puntos de
tractores agrícolas con ruedas de cauchos u oruga con el fin de
realizar labores de movimiento de tierra, especialmente para nivelación.
Están diseñadas y adaptadas con sistemas de control de profundidad de
corte con tecnología láser y computador. Esto permite sustituir las
maquinarias pesadas usadas comúnmente en construcciones civiles y que
por mucho tiempo han sido usadas para labores de nivelación y
movimiento de tierras en campos agrícolas. Estas últimas, debido a sus
características (tamaño, elevado peso, diseños de sus palas y baja
maniobrabilidad en su operación en campo agrícola y diseño para su
uso en obras de construcción civiles), producen una creciente
compactación de los suelos, a medida que aumentan el número de pases
de las maquinarias y el contenido de humedad. Con el uso de las nuevas
palas niveladoras láser, diseñadas para uso en suelos agrícolas, y la
precisión que brindan los sistemas de control automático de nivel de
trabajo, se reduce el tránsito de maquinaria pesada y se facilitan sus
maniobras, y con ello se reduce la intensidad de compactación de los
suelos. 2.
Mayor precisión de cortes y
rellenos: como se ha referido, la tecnología láser en
la nivelación ha incrementado la precisión en las labores de cortes y
rellenos, debido a programas de cálculos en computadoras que emiten
instrucciones en tiempo real al sistema hidráulico y mecánico de las
palas niveladoras; ajustando con precisión de milímetros la
profundidad de operación. 3. Menos dependencia de
levantamiento topográfico:
aunque no es recomendable por la necesidad
de conocer previamente la topografía del terreno, para los fines agrícolas
de la nivelación, el sistema de nivelación mediante control de
profundidad de trabajo, es prácticamente un nivel de precisión
aceptable y de cálculo y decisión automática. Se puede omitir o
prescindir de un levantamiento topográfico planialtimétrico, por
medios convencionales.
Los avances en la informática, en la tecnología láser y
en ingeniería mecánica ponen a disposición diferentes marcas y
modelos, un conjunto de
tecnología de control de cota o nivel de trabajo con láser cada día
de mayor precisión en la operación automática de la nivelación de
tierra con fines agrícolas. Están diseñada y adaptadas a las nuevas
palas alisadoras y minitraíllas de mando hidráulico (Ver Figura 1), de
diferentes tamaños para diferentes volumen de trabajo que van desde 2
hasta 10 m3 de capacidad máxima de carga, y mayor
requerimiento de potencia de trabajo a mayor volumen, para ser operadas
acopladas al tiro de tractores agrícolas de mediana a alta potencia (80
a 160 Hp). El dispositivo de control de nivel
o cota de trabajo está compuesto de un emisor o transmisor de haz de
luz láser que gira sobre su eje, entre 300 a 1.200 rpm, en una estación
fija fuera del campo donde se realiza esta labor que define el datum
o cota fija de referencia (Figura 2), un receptor especial colocado en
un mástil sobre las traíllas o palas (Figuras 1, 3.a y 3.b), una
computadora que recibe la información del receptor (Figura 3.c) y envía
un conjunto de instrucciones a un sistema de válvulas solenoides
(Figura 4.a) para el control de los gatos hidráulicos de levante
(Figura 4.b). Los emisores láser vienen de cero pendiente, una sola
pendiente en un sentido o dirección, y doble pendiente en dos sentidos.
Con la tecnología existente, la nivelación se puede realizar a
precisiones de hasta 3 a 4 mm en cota y de 0.5 segundo en el ángulo de
la pendiente resultante o modificada.
Figura 4.- Detalles de pala niveladora de control de
grupo de (a) válvulas solenoides y (b) cilindro hidráulico de elevación.
La nivelación se realiza con
pases sucesivos del tractor y la pala o traílla sobre el campo
previamente preparado con varios pases de rastras (3 a 5 pases) o con
otro implemento de roturación que permita aflojar el suelo y facilitar
el corte, transporte y relleno (Figura 1). Para ello se debe tener una
pendiente de diseño y conocimiento del relieve del área a nivelar. La
labor de preparación de suelo se realiza antes y durante la labor de
nivelación para mantener una capa de suelo suelto que facilite el
trabajo de la niveladora. El sistema de control de nivel de
corte o trabajo funciona con una computadora (Figura 3.c) que gobierna
el sistema de levante hidráulico a través de un conjunto de válvulas
solenoides para subir o bajar la hoja de corte de la pala (Figura 4),
tratando de mantener la altura o cota de recepción predeterminada en el
mástil, sobre la pala (Figuras 3.a y 3.b), con respecto a la altura o
cota del haz de luz láser recibido desde el sitio de emisión (Figura
2). Al inicio de la nivelación, se
coloca el emisor láser a una distancia no mayor de 300 a 400 m sobre un
trípode o traílla especial a una altura fija y en un sitio fuera del
campo a nivelar, de forma tal que domine y permita la captación del haz
de luz a lo largo y ancho del campo por el receptor colocado a una
altura predeterminada en la pala o traílla niveladora. Se debe evitar
que no existan obstáculos que interfieran la operación. Se seleccionan
las pendientes de trabajo, según el diseño previo, se ajusta el emisor
a ella y se deja funcionado para la labor. Con el tractor, la pala y el
receptor moviéndose en el campo, se ubica la parte más alta del
terreno, el sitio donde está la cota mayor con respecto a la superficie
del suelo. Se baja manualmente la pala a la superficie del suelo y se
ajusta la altura del receptor en el mástil a la posición de nivelado
en que el indicador lumínico del mismo indique altura donde no hay ni
corte ni relleno. Posteriormente, se sube el receptor en el mástil uno
2 a 5 cm por encima de la altura anterior, para producir un corte entre
4 a 10 cm cuando el tractor y la pala niveladora estén en operación. Se pone en marcha el tractor con
las palas dirigiendo la labor desde la parte más baja y pasar por el
sitio de la parte más alta. En pases sucesivos la pala ira haciendo
sucesivamente cortes de capas entre 2 a 10 cm de grosor en la parte más
alta, sin sobrepasar la carga máxima de la misma. La carga es
arrastrada o transportada a las partes más bajas donde, por efecto de
la elevación de la pala por el sistema, se la deposita, rellenando las
depresiones de cotas más bajas al punto de arranque inicial. Esta labor
se repite hasta que la pala, en los pases, no realice corte ni acarreo
de material del suelo de la parte alta. La labor concluye cuando al último
ajuste de la altura sobre el mástil del receptor, se observa que la
hoja de corte de la pala sólo roza la superficie del suelo desde la
parte más alta hasta la parte más baja sin realizar corte, acarreo ni
relleno, lo cual indica que el terreno está nivelado a la pendiente de
diseño referenciada por el emisor láser fuera del campo nivelado.
El rendimiento de la labor en campo dependerá de la
capacidad de trabajo de la niveladora, la potencial del tractor, la
experiencia y pericia del operador, de las irregularidad y pendiente
inicial del terreno, de la textura y humedad del suelo, de la pendiente
de diseño y la geometría del lote a nivelar. En el Sistema Riego Río
Guárico, con niveladora de 10 m3 de capacidad, se observó
un rendimiento promedio de 1.5 ha en 8 a 12 horas. Usando niveladora
alisadora de 1 m3 de capacidad, en campo del INIA Guárico,
se registraron rendimientos de 0.5 ha en 10 a 12 horas con pendiente de
diseño cero grado.
Boelter, 2005.
Produtos
para Preparo do Solo. SISTEMATIZAÇÃO A LASER. Gravataí
- RS – Brasil. http://www.boelter.ind.br/preparo.htm Díaz, A. y J. Carbonell, 1985. Adecuación de la tierra para la siembra de arroz. Arroz: Investigación y Producción (Compilación). Centro de Internacional de Agricultura tropical (CIAT)- Naciones Unidas (PNUD). Cali, Colombia; P. 459-475. Instituto
Nacional de Investigaciones Agrícolas, 20004. El cultivo del Arroz en
Venezuela:comp. Orlando Páez
N.; Edit. Alfredo Romero, Maracay, Venezuela; 202 p. Serie Manuales de
Cultivo N° 1. Strebin, S. y L. Freites, 1986. Manual de riego a nivel parcelario. Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora. Barinas, Venezuela; P. 53–83. Serie Docencia N° 2. Nota de los editores
Monasterio, Pedro. Inv. II del INIA Yaracuy, San Felipe, Estado Yaracuy. |
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Referencia de este artículo: Lugo, L. E. 2005. Nivelación
láser en la producción de arroz URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/n9/arti/lugo_l/arti/lugo_l.htm Visitado en fecha: DERECHOS
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