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Revista Digital del Centro
Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
Relaciones
Suelo-Planta-Animal en Sistemas Silvopastoriles
José
Luis Gil, Yusmary Espinoza y Néstor Obispo INIA-CENIAP,
Maracay | ||
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La
mayoría de los modelos de desarrollo agrícola aplicados tradicionalmente
en Latinoamérica han sido considerados no sostenibles en términos de uso
de la tierra (Leonard, 1996). Estos
modelos implican prácticas inadecuadas, como el sobrepastoreo y la
quema, que han conducido a la degradación de los recursos naturales
(degradación de pasturas y suelos, contaminación de fuentes de agua, pérdida
de biodiversidad). Esta situación ha ocasionado la búsqueda de tecnologías
ecológicamente sostenibles y que sean económicamente competitivas y
atractivas para el productor, para prevenir el acelerado ritmo de la
deforestación y para buscar disminuir las extensas áreas de pasturas
degradadas. En la búsqueda de sistemas de producción más sostenibles tanto biológica como económicamente, los sistemas silvopastoriles (SSP) parecen ser una alternativa a mediano y largo plazo. Los árboles en las pasturas además de ofrecer forraje de buena calidad a los animales, especialmente si son leguminosas, pueden ser utilizados como barreras rompevientos, controlar la erosión y mejorar la fertilidad de los suelos. Adicionalmente proporcionan leña, madera y frutos, permitiendo otros ingresos al productor y dándole mayor estabilidad económica (Giraldo, 1996).
Los
sistemas silvopastoriles involucran la interacción de plantas leñosas
perennes, la vegetación herbácea, los bovinos u ovinos y el suelo. Estos
cuatro componentes se encuentran a su vez inmersos en un marco climático
y regional, que junto con los aspectos sociales, económicos y culturales
de los productores que pueden a su vez influenciar grandemente la
respuesta del sistema, otorgándole identidad propia y diferencial entre
los SSP. En este
sistema, los árboles pueden mejorar el ciclo de los nutrientes no
disponibles a las raíces superficiales de los pastos, a través de su
sistema de raíces profundas y su aporte de hojarasca, mantener la
fertilidad del suelo y aumentar el aporte de materia orgánica. Además,
crean microclimas más favorables para el conjunto formado por cultivos y
ganado. Su presencia reduce la erosión eólica y/o hídrica, promoviendo
la estabilidad del suelo y disminuye la insolación directa conservando el
agua del suelo. Con respecto al ganado, les permite a los animales reducir
el stress calórico, mantener la temperatura del cuerpo con una menor pérdida
de energía, disminuyendo la pérdida de calor por los vientos fríos o
reduciendo el exceso de calor ante la insolación por su sombreamiento. De
igual manera, los árboles diversifican la producción de la finca, al
reducir los factores de riesgo biológicos y de mercado, con un producto
final (madera) que puede ser vendido cuando le conviene al productor. En
sistemas silvopastoriles, la gramínea debajo de la copa de los árboles
es sometida a cambios sustanciales en la cantidad y calidad de la luz que
recibe. Sin embargo, y a pesar de que la cantidad de biomas producida por
la gramínea se reduce con el sombreo, el área foliar y la eficiencia
fotosintética incrementa en estas condiciones, lo que implica una mayor
calidad del forraje producido en condiciones de sombra intermedia. De
igual manera, la sombra del árbol reduce la temperatura foliar en la gramínea,
lo que ocasiona una menor transpiración, aumentando la eficiencia de uso
de agua de la gramínea. Por
otra parte, existe en el suelo una compleja interacción entre vegetación
y microorganismos de suelo que puede ser alterada por los animales en
pastoreo. En general, la producción de pasturas en los SSP es mantenida
por el ciclaje de N y P, debido a la actividad de los microorganismos del
suelo. El crecimiento de los microorganismos es limitado por el carbono y
depende de la cantidad y calidad de la hojarasca, raíces muertas, así
como del flujo de carbono en las rizósfera.
Los animales de pastoreo pueden influenciar la interacción entre
la vegetación y el suelo, porque la defoliación puede alterar el flujo
de C y por lo tanto, la diversidad y actividad de los microorganismos del
suelo. Resultados parciales en suelos bajo SSP en el estado Yaracuy
revelan que la mineralización potencial de C se incrementa bajo la sombra
de saman. De igual manera, la orina puede alterar la dinámica de
nutrientes y afectar la competencia entre microbios y raíces de las
plantas por la toma de nutrientes. Entre los efectos positivos del árbol
sobre el suelo podemos mencionar los siguientes:
La
presencia del ganado en sistemas arbóreos actúa como un agente
modificador del crecimiento de la gramínea al imponer cambios en la
velocidad de rebrote, con consecuencias sobre los patrones de consumo de
la biomasa forrajera que son distintos a los realizados cuando se
encuentra en potreros sin árboles. Esto va a imponer cambios sustanciales
en los patrones de pastoreo de los animales, sobre los cuales es necesario
realizar mayores investigaciones. De igual manera, los incrementos en la
producción de carne y leche utilizando árboles forrajeros (Leucaena
y Gliricidia) han sido ampliamente demostrados en el trópico
americano. Ganancias diarias de peso entre 500 y 850 g y hasta 1 kg han
sido comúnmente reportadas, según los suplementos suministrados. La
actividad ganadera hace otro tipo de aportes beneficiosos a la actividad
forestal; actúa como una herramienta de limpieza, manteniendo controlado
el sotobosque, disminuyendo los costos de control de malezas y facilitando
el acceso al sitio. Como
medio de prevención de incendios, por la disminución del material
combustible (malezas y restos de podas).
Las deyecciones de los animales es un aporte significativo de
materia orgánica, y tiene un gran efecto en el ciclaje de nitrógeno y fósforo.
Se han reportado valores de N en heces entre 130 a 460 kg N/ha, que
podrían estar retornando al suelo, pero esta dinámica ha sido
escasamente estudiada en el trópico. Un
alto porcentaje de las pasturas en América Latina se encuentra en estado
avanzado de degradación. Debido a ello, los árboles de uso múltiple
pueden jugar un rol importante en la restauración ecológica de éstas,
mientras contribuyen con la sostenibilidad económica de los sistemas de
producción ganadera. En Centro América la investigación actual
enfatiza el estudio de procesos simbióticos entre bacterias u hongos
fijadores de nitrógeno, hongos micorrízicos y las especies leñosas/no-leñosas
presentes en sistemas silvopastoriles. Así como el estudio del incremento
de la mesofauna como lombrices como consecuencia de la presencia de árboles
(Camero et al., 1999). En
los trópicos, el deposito de C por encima del suelo varía entre 60 a 230
t C/ha en bosques primarios y entre 25 a 190 t C en bosques secundarios y
el deposito de C en el suelo varía entre 60 y 115 t C/ha(Kanninen, 2001).
En SSP pueden contener depósitos de C similares a los de bosques
secundarios. Estos depósitos
de C son debido al almacenaje directo de C a corto-mediano plazo (décadas
y hasta siglos) en los árboles en los SSP y a la conservación de la
materia orgánica en los suelos, especialmente en suelos ácidos y pobres
en nutrientes. La combinación árboles y pasturas parece tener un papel relevante en la conservación de la biodiversidad, ya que sirven como productores de semillas, fuentes de hábitat y alimentación de animales (Harvey et al. 1998). De acuerdo a Burel (1996), los SSP pueden servir como corredores biológicos para animales y plantas. Estos corredores tienen como objetivo permitir a los animales se muevan de un parche de bosque a otro, donde se realiza un intercambio genético y se garantiza la supervivencia. Entonces, los SSP parecen proveer un apoyo potencial considerable para la conservación de especies vegetales y animales dentro del paisaje agrícola. Camero
A., J.C. Camargo, M. Ibrahim y A. Schlönvoigt. 1999. Agroforestería y
sistemas de producción animal en América Central. En: Sistemas
agroforestales y la producción ganadera.
SSP-FAO-doc.
LEAD
digital library. Intensificación de ganadería en Centroamérica. Giraldo
L. A. 1996. Manejo y utilización sostenible de pasturas. 3 Ed.
Medellín. Centro de Publicaciones Universidad Nacional. 387 p. Harvey
C.A., W.A. Haber, F. Mejías y R. Solano. 1998. Remnant
trees in Costa Rican pastures. Tools for conservation? Agroforestry Trees,
July-September.
Kanninen
M. 2001. Sistemas silvopastoriles y almacenamiento de carbono: Potencial
para América latina. Conferencia electrónica en potencialidades de los
sistemas silvopastoriles para la generación de servicios ambientales.
FAO. On line. Leonard
H.J. 1996. Recursos
naturales y desarrollo económico en América Central. Un perfil ambiental
regional. CATIE. 29 p. | ||
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Referencia de este artículo:
Gil, J.; Espinoza, Y. y Obispo, N. 2005. Relaciones
suelo-planta-animal en sistema silvopastoriles. Revista Digital
CENIAP HOY Número 9,
septiembre-diciembre 2005. ISSN:
1690-4117, Depósito Legal: 200302AR1449, Maracay, Aragua, Venezuela.
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