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Revista Digital del Centro
Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
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PRODUCCIÓN DE SEMILLA CERTIFICADA DE ARROZ EN VENEZUELA Nohelia
Rodríguez*; Iris Pérez-Almeida*;
Luis Urdaneta** *Centro
Nacional de Investigaciones Agropecuarias
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Una
vez obtenidos los cultivares de arroz a través de los programas de
mejoramiento, por parte de organizaciones públicas y privadas, éstos son
evaluados en los Ensayos Regionales Uniformes (ERU) durante tres ciclos de
siembra en las principales zonas de producción del cultivo en el país.
El objetivo es determinar su comportamiento en cuanto a tres características
fundamentales: rendimiento, enfermedades y calidad del grano. Los
cultivares que aprueban los tres ciclos de prueba en estos ensayos son
declarados elegibles por parte del Servicio Nacional de Semillas (SENASEM),
y pueden ser utilizados para la producción y comercialización de semilla
en Venezuela. La
certificación de semillas de arroz es un proceso que tiene como objetivo
multiplicar la variedad mejorada, manteniendo su identidad genética y
pureza varietal mediante un sistema integral de calidad, basado en normas
establecidas por el SENASEM. La
semilla Certificada es actualmente producida por agricultores
independientes, bajo la supervisión del SENASEM. Sin embargo, a pesar de
las recomendaciones para su uso, existe un porcentaje
importante de productores, entre 30 y 40% que no la emplean, debido
a la poca confianza en el producto que no satisface adecuadamente las
exigencias de calidad. Por lo tanto, para que las semillas constituyan un
elemento básico de prosperidad, la agricultura moderna debe contar con un
sistema de certificación de semillas que garantice el mantenimiento de la
pureza e identidad genética de las variedades mejoradas, así como también
de estrategias que permitan hacer llegar esas semillas a los agricultores
con una alta calidad, en las cantidades necesarias y en forma oportuna
(González et al., 1985). En
años recientes, los métodos de mejoramiento genético han tenido una
marcada evolución, incluyendo las herramientas biotecnológicas como los
marcadores moleculares, de uso progresivamente generalizado. Su empleo
aporta información valiosa a los programas de mejoramiento varietal y
certificación de semillas, ya que asocia características fenotípicas
con regiones específicas del
ADN, que permiten establecer
la identidad genética de los cultivares y determinar el nivel de pureza
de las semillas. Tal identificación tradicionalmente se ha basado en la
caracterización agronómica y morfológica de las semillas y plantas
obtenidas de ellas, proceso altamente laborioso (Figura 1). En la última
década, se ha incluido el uso de diversos tipos de marcadores
moleculares, tales como isoenzimas, microsatélites, RAPDs, entre otros,
los cuales permiten identificar polimorfismos a nivel de secuencias de
ADN, y la comparación de clones, cultivares, razas, especies, o cualquier
nivel de organización taxonómica tanto en plantas como en animales y
microorganismos (http://www.caf.com/attach/11/default/biodiversidad-1.pdf). El
conocimiento y seguimiento del proceso de producción de semilla de arroz
certificada en Venezuela representa una parte primordial del sistema
arrocero, ya que la obtención de semilla de alta calidad permite
disminuir riesgos en campo, y garantiza la disminución de malezas nocivas
como el arroz rojo, el principal problema en los campos de producción de
arroz. La
producción de semillas certificadas de arroz en Venezuela se inicia en el
año 1965, en la Estación Experimental Portuguesa, con la variedad
importada Blue Bonnet 50 y algunas variedades criollas. A partir de
1969, se
inicia formalmente la certificación de semillas en Calabozo. Este
proceso era dirigido y supervisado por la Sección de Semillas del Centro
de Investigaciones Agrícolas (CIA) dependiente del MAC. A partir de 1975,
esta tarea la absorbe el FONAIAP, hoy Instituto Nacional de
Investigaciones Agrícolas (INIA), que asume la planificación y producción
de la Semilla de Fundación, Registrada, y Certificada, mediante el
proceso técnico de supervisión y verificación oficial destinado a
mantener la identidad genética, pureza y calidad de las semillas, de
acuerdo con los requisitos establecidos por el reglamento. El
INIA crea el Servicio Nacional de Semillas (SENASEM) en el año 1986
mediante la resolución Nº 159 del MAC, para cumplir las funciones que le
corresponden como Organismo Certificador de Semillas, cuyo objetivo
primordial es garantizar que los agricultores dispongan de cultivares de
alta calidad y en cantidad suficiente, adaptados a las diferentes
condiciones agroecológicas del pais. El SENASEM lleva a cabo dichas
funciones hasta que la ley de semillas, reproducción e insumos biológicos,
establecida en el año 2002, sea implementada y se designe un nuevo
Instituto u organismo. La
producción de semilla certificada de arroz estuvo en aumento hasta 1999,
ocurriendo una disminución de 53% para el 2003, atribuido posiblemente a
la poca superficie sembrada en el país. Para el 2004, hay un aumento
paulatino de la producción, por el incentivo del gobierno nacional y las
investigaciones logradas en dicho cultivo (Cuadro 1).
Fuente: Servicio
Nacional de Semillas (SENASEM)- INIA. 2004. Para
los grupos de menores recursos, el arroz es la base de la dieta diaria y
representa la principal fuente de calorías y proteínas. Uno de los
factores más exigidos por el consumidor es la calidad del grano
(uniformidad del tamaño, grano largo, color translúcido y excelente
calidad culinaria). Para ofertar productos de alta calidad la
agroindustria debe procesar granos con un contenido de amilosa aceptable
(que no se peguen) y bajo valor de granos partidos. El
productor debe utilizar semilla de variedades que posean dichos
atributos. Para ello, el mejorador de plantas o fitomejorador tiene la
responsabilidad de mantener el abastecimiento de la semilla de clase genética
por el tiempo que dicho cultivar se mantenga vigente. La semilla que
produce el fitomejorador se conoce con el nombre de semilla genética, la
cual es derivada por el programa de mejoramiento varietal con total pureza
genética y física( http://www.flar.org/pdf/semilla
certificada.pdf).
Puede decirse que es el producto final del proceso de selección,
que luego pasa al programa de certificación de semillas para producir
semilla de fundación, bajo la supervisión del programa de mejoramiento
genético y bajo la vigilancia del servicio de certificación de semillas;
de tal manera que su pureza sea preservada. Posteriormente, dicha semilla
se entrega a los productores autorizados para su multiplicación. Esta es
la fuente de las categorías comerciales de semilla registrada y
certificada (Figura 1).
La
obtención de una población adecuada de plantas es requisito para lograr
una buena cosecha y sólo se logra con la utilización de semillas de alta
calidad, obtenidas mediante la multiplicación de semillas genéticamente
puras, en lotes apropiados y siguiendo estrictamente las normas
establecidas por el SENASEM. Cuando los productores usan semilla no
certificada, corren el riesgo de obtener semillas con presencia de
contaminantes y malezas incorporadas. De acuerdo con lo anterior, se
considera prioritario el uso de semilla certificada como requisito
indispensable en los planes de siembra de arroz establecidos por el
gobierno nacional. Uno de los problemas actuales en los campos de arroz es
la alta incidencia de arroz rojo, maleza muy perjudicial que pertenece al
mismo género del arroz cultivado, y tiene alta capacidad de cruzamiento
con las variedades comerciales, originando ecotipos varietales de difícil
identificación en campo, con la posibilidad de contaminar la semilla de
fundación, registrada y certificada, lo que normalmente pasa
desapercibido en los controles de calidad (http://www.plagas-agricolas.info.ve/malezas/arroz_rojo/arroz_rojo2.html·1) El
cultivar mejorado seleccionado por el fitomejorador por su rendimiento,
resistencia a estrés biótico, tolerancia a estrés abiótico y alta
calidad de grano pasa a etapas de multiplicación de semillas, bajo la
supervisión constante del SENASEM, con el fin de garantizar la pureza genética
y física del mismo. Todas las etapas del proceso llevan implícito el
control de calidad. Es aquí donde el uso de herramientas moleculares
ofrecidas por la biotecnología aumenta la eficiencia del proceso. Cuando
un fitomejorador desarrolla una variedad puede asegurar que las características
que ha mejorado son genéticamente estables. Sin embargo, mantener las
características genéticas de la variedad mejorada mientras se multiplica
la semilla, es una obligación adicional de cualquier programa de semillas
bien estructurado. Durante
la producción de semilla, el control de calidad es la base central de la
actividad. En todas las fases, desde la multiplicación, acondicionamiento
y almacenamiento hasta la distribución y mercadeo, se deben realizar periódicamente
pruebas e inspecciones que garanticen un control adecuado del proceso.
Este control se realiza bajo dos esquemas: el primero consiste en un
sistema de multiplicación de generaciones y el segundo en la verificación
cualitativa de esas semillas. En
el primer esquema, el control de la pureza varietal se alcanza mediante la
multiplicación de un número limitado de generaciones, en el cual la
semilla es incrementada a partir de la clase genética, que luego pasa al
Programa de Certificación de Semilla para producir semilla de fundación
bajo la supervisión del Programa de Mejoramiento Genético y bajo la
vigilancia del SENASEM, preservando así la pureza. Posteriormente, esta
semilla se entrega a los productores autorizados para su multiplicación y
obtención de semilla registrada y certificada (Figura 1). Bajo este
sistema, la tercera generación o semilla certificada es usualmente la
semilla destinada a la producción del cultivo comercial. El
segundo esquema se rige por dos fases sucesivas; la primera mediante
inspecciones de campo y la segunda por verificaciones en el laboratorio, a
través de pruebas de análisis de semillas, en donde las evaluaciones básicas,
certifican la idoneidad del material en cuanto a su pureza genética o
varietal, la humedad, la
germinación y la pureza física (Figura 1).
La
calidad de la semilla está determinada por la combinación de diferentes
indicadores: genéticos (identidad varietal), físicos (aspecto de la
semilla), fisiológicos (vigor, germinación y longevidad) y sanitarios
(libre de plagas y enfermedades) que pueden afectar de una u otra forma el
desarrollo normal de la planta en el campo (Figura 2).
La determinación de la
calidad mediante la utilización de diferentes técnicas es importante en
la producción de cualquiera de las cuatro clases de semillas, evitando
los efectos adversos que pueden presentarse en la introducción de nuevos
materiales que no cumplen con todos los requisitos. La
pureza varietal es la característica que garantiza el alcance de la
uniformidad comercial del producto, utilizando para ello plantas con el
mismo grado de maduración y resistencia a las situaciones desfavorables
parasitarias y climáticas. Por lo tanto, cualquier grado de contaminación
varietal presente en las semillas, puede ser debido a la mezcla ocasional
con semillas de otras variedades, presencia de granos rojos, cariópsides
procedentes de fenotipos cuyas características morfofisiológicas no son
estables, y/o plantas que estén segregando. Esto es consecuencia de
cruzamientos entre individuos genéticamente diferentes o por mutaciones,
que pueden ser verificadas en las fases reproductivas precedentes. Las
empresas de semillas deben chequear rutinariamente la pureza de sus
variedades para evitar vender lotes de semillas con niveles inaceptables
de contaminación, usando un control de calidad estricto
para las dos primeras clases, genética y fundación, donde
cualquier falla en la obtención de mezclas varietales o malezas, puede
traer graves consecuencias en los pasos siguientes de multiplicación. Cuando
la semilla es multiplicada pueden ocurrir algunos cambios, bien sea debido
a la contaminación con polen
de otras variedades, o por contaminación física o mecánicas debido a un
manejo inadecuado durante las labores de campo, cosecha, procesamiento y
almacenamiento. Es prácticamente imposible identificar una variedad con
solo mirar la semilla o la plántula; para ello, se requerirá una
descripción verdaderamente efectiva a través de la observación del
crecimiento y desarrollo de la planta desde el estado de semilla hasta la
maduración (Johnson, 1982). Sin
embargo, la mayoría de los métodos comunes basados en el fenotipo
requieren algunos meses para la obtención de resultados y espacio para su
ejecución. Esto ha llevado a que, durante los últimos 10 años, se hayan
desarrollado como alternativas ventajosas, diversos métodos bioquímicos
para la evaluación de la pureza genética, como parte de un programa de
aseguramiento de la calidad de la semilla, las cuales son usados
extensivamente por numerosas organizaciones
en algunas hortalizas, maíz, arroz, caraota, trigo, algodón y
girasol. En
este sentido, Wang (1989) al estudiar las condiciones del cultivo y las técnicas
para obtener altos rendimientos de semilla pura, así como también la
causa de impurezas presentes en tres líneas de arroz, encontró que las
impurezas eran causadas no solo por malos aislamientos en los campos de
mejoramiento y producción de semilla sino también debido a mezclas mecánicas. Rodríguez
(2001), caracterizando cuatro variedades comerciales de arroz de
Venezuela: Araure 4, Cimarrón, Fonaiap 1 y Palmar a través de
evaluaciones morfológicas e isoenzimáticas de las categorías de
semillas: genética, fundación, registrada y certificada además de la
semilla no certificada o informal, determinó contaminaciones en las
clases de semilla registrada de la variedad Araure 4 y la semilla no
certificada de Fonaiap 1, concluyendo que dichas variaciones
correspondieron a mal manejo de la producción de dichas semillas, lo que
conduce a incentivar el uso
de semilla certificada bajo un control de calidad. González,
J.; L. Douglas
y O. Arregoces.
1985. Producción y Beneficios de semilla Certificada de arroz. In Tascos,
J. Garcia, D. (comp) Arroz. Investigación y producción, Cali-Colombia.
Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo. Centro Internacional
de Agricultura Tropical (CIAT). Rodriguez,
N. 2001. Evaluación
de la erosión cualitativa de la semilla de arroz (Oryza sativa L.)
en el sistema de producción de semillas certificadas en Portuguesa. Tesis
de Maestría en Ciencias. Facultad de Agronomía, Universidad
Central de Venezuela. 56
p. Wang,
L. 1989.
Impurity Prevention and Stock Renewal of Parental Lines of Hybrid Rice.
Philippines. IRRI. p.273. Nota
de los editores Comentarios a este artículo a ceniaphoy@inia.gov.ve Asunto: CH8 Producción de semilla certificada de arroz en Venezuela. | ||||||||||||||||||||||||||
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Referencia de este artículo: Rodríguez, N.; Pérez-Almeida,
I. y Urdaneta, L. 2005.
Producción
de semilla certificada de arroz en
Venezuela. Revista Digital
CENIAP HOY Número 8 2005. Maracay, Aragua, Venezuela. DERECHOS
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