Revista Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela

 CENIAP HOY
  Número 8  mayo-agosto  2005                                                                                        


PRODUCCIÓN DE SEMILLA CERTIFICADA DE ARROZ EN VENEZUELA

Nohelia Rodríguez*; Iris Pérez-Almeida*; Luis Urdaneta**

 

*Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias
Apto 4653. Maracay 2101. Venezuela


**Servicio Nacional de semillas
Apto 4653. Maracay. Venezuela

 


 


Durante la última década los avances tecnológicos en el cultivo de arroz han permitido que este cereal se establezca como un producto básico de la economía del país, representando la base principal de alimentación de los grupos de menos recursos, y materia prima para la agroindustria, requerida de ofertar productos de alta calidad.  En consecuencia, la utilización por parte del productor de semilla de variedades que posean tales atributos es de imperativa necesidad. 

Una vez obtenidos los cultivares de arroz a través de los programas de mejoramiento, por parte de organizaciones públicas y privadas, éstos son evaluados en los Ensayos Regionales Uniformes (ERU) durante tres ciclos de siembra en las principales zonas de producción del cultivo en el país. El objetivo es determinar su comportamiento en cuanto a tres características fundamentales: rendimiento, enfermedades y calidad del grano. Los cultivares que aprueban los tres ciclos de prueba en estos ensayos son declarados elegibles por parte del Servicio Nacional de Semillas (SENASEM), y pueden ser utilizados para la producción y comercialización de semilla en Venezuela.

La certificación de semillas de arroz es un proceso que tiene como objetivo multiplicar la variedad mejorada, manteniendo su identidad genética y pureza varietal mediante un sistema integral de calidad, basado en normas establecidas por el SENASEM.

La semilla Certificada es actualmente producida por agricultores independientes, bajo la supervisión del SENASEM. Sin embargo, a pesar de las recomendaciones para su uso, existe un porcentaje  importante de productores, entre 30 y 40% que no la emplean, debido a la poca confianza en el producto que no satisface adecuadamente las exigencias de calidad. Por lo tanto, para que las semillas constituyan un elemento básico de prosperidad, la agricultura moderna debe contar con un sistema de certificación de semillas que garantice el mantenimiento de la pureza e identidad genética de las variedades mejoradas, así como también de estrategias que permitan hacer llegar esas semillas a los agricultores con una alta calidad, en las cantidades necesarias y en forma oportuna (González et al., 1985).

En años recientes, los métodos de mejoramiento genético han tenido una marcada evolución, incluyendo las herramientas biotecnológicas como los marcadores moleculares, de uso progresivamente generalizado. Su empleo aporta información valiosa a los programas de mejoramiento varietal y certificación de semillas, ya que asocia características fenotípicas con regiones  específicas del ADN,  que permiten establecer la identidad genética de los cultivares y determinar el nivel de pureza de las semillas. Tal identificación tradicionalmente se ha basado en la caracterización agronómica y morfológica de las semillas y plantas obtenidas de ellas, proceso altamente laborioso (Figura 1). En la última década, se ha incluido el uso de diversos tipos de marcadores moleculares, tales como isoenzimas, microsatélites, RAPDs, entre otros, los cuales permiten identificar polimorfismos a nivel de secuencias de ADN, y la comparación de clones, cultivares, razas, especies, o cualquier nivel de organización taxonómica tanto en plantas como en animales y microorganismos (http://www.caf.com/attach/11/default/biodiversidad-1.pdf).

El conocimiento y seguimiento del proceso de producción de semilla de arroz certificada en Venezuela representa una parte primordial del sistema arrocero, ya que la obtención de semilla de alta calidad permite disminuir riesgos en campo, y garantiza la disminución de malezas nocivas como el arroz rojo, el principal problema en los campos de producción de arroz.

 
Las principales zonas de arroz son: Portuguesa, Guárico,  Cojedes y Barinas, aportando a la producción nacional los Llanos Occidentales 64,93% y los Llanos Centroocidentales 33,99%.

            La producción de semillas certificadas de arroz en Venezuela se inicia en el año 1965, en la Estación Experimental Portuguesa, con la variedad  importada Blue Bonnet 50 y algunas variedades criollas. A partir de 1969,  se  inicia formalmente la certificación de semillas en Calabozo. Este proceso era dirigido y supervisado por la Sección de Semillas del Centro de Investigaciones Agrícolas (CIA) dependiente del MAC. A partir de 1975, esta tarea la absorbe el FONAIAP, hoy Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), que asume la planificación y producción de la Semilla de Fundación, Registrada, y Certificada, mediante el proceso técnico de supervisión y verificación oficial destinado a mantener la identidad genética, pureza y calidad de las semillas, de acuerdo con los requisitos establecidos por el reglamento.

            El INIA crea el Servicio Nacional de Semillas (SENASEM) en el año 1986 mediante la resolución Nº 159 del MAC, para cumplir las funciones que le corresponden como Organismo Certificador de Semillas, cuyo objetivo primordial es garantizar que los agricultores dispongan de cultivares de alta calidad y en cantidad suficiente, adaptados a las diferentes condiciones agroecológicas del pais. El SENASEM lleva a cabo dichas funciones hasta que la ley de semillas, reproducción e insumos biológicos, establecida en el año 2002, sea implementada y se designe un nuevo Instituto u organismo.

La producción de semilla certificada de arroz estuvo en aumento hasta 1999, ocurriendo una disminución de 53% para el 2003, atribuido posiblemente a la poca superficie sembrada en el país. Para el 2004, hay un aumento paulatino de la producción, por el incentivo del gobierno nacional y las investigaciones logradas en dicho cultivo (Cuadro 1).

  Cuadro 1. Producción de semilla Certificada de arroz en Venezuela, durante el periodo 1994-2004.

Años

Producción (Tm)

1994

10.556,0

1995

16.219,9

1996

18.469,1

1997

21.290,9

1998

22.340,7

1999

22.483,6

2000

20.578,3

2001

16.476,5

2002

8.516,0

2003

12.894,4

2004

19.811,7

     Fuente: Servicio Nacional de Semillas (SENASEM)- INIA. 2004.

 

Para los grupos de menores recursos, el arroz es la base de la dieta diaria y representa la principal fuente de calorías y proteínas. Uno de los factores más exigidos por el consumidor es la calidad del grano (uniformidad del tamaño, grano largo, color translúcido y excelente calidad culinaria). Para ofertar productos de alta calidad la agroindustria debe procesar granos con un contenido de amilosa aceptable (que no se peguen) y bajo valor de granos partidos.

El  productor debe utilizar semilla de variedades que posean dichos atributos. Para ello, el mejorador de plantas o fitomejorador tiene la responsabilidad de mantener el abastecimiento de la semilla de clase genética por el tiempo que dicho cultivar se mantenga vigente. La semilla que produce el fitomejorador se conoce con el nombre de semilla genética, la cual es derivada por el programa de mejoramiento varietal con total pureza genética y física( http://www.flar.org/pdf/semilla certificada.pdf).  Puede decirse que es el producto final del proceso de selección, que luego pasa al programa de certificación de semillas para producir semilla de fundación, bajo la supervisión del programa de mejoramiento genético y bajo la vigilancia del servicio de certificación de semillas; de tal manera que su pureza sea preservada. Posteriormente, dicha semilla se entrega a los productores autorizados para su multiplicación. Esta es la fuente de las categorías comerciales de semilla registrada y certificada (Figura 1).

            La obtención de una población adecuada de plantas es requisito para lograr una buena cosecha y sólo se logra con la utilización de semillas de alta calidad, obtenidas mediante la multiplicación de semillas genéticamente puras, en lotes apropiados y siguiendo estrictamente las normas establecidas por el SENASEM. Cuando los productores usan semilla no certificada, corren el riesgo de obtener semillas con presencia de contaminantes y malezas incorporadas. De acuerdo con lo anterior, se considera prioritario el uso de semilla certificada como requisito indispensable en los planes de siembra de arroz establecidos por el gobierno nacional. Uno de los problemas actuales en los campos de arroz es la alta incidencia de arroz rojo, maleza muy perjudicial que pertenece al mismo género del arroz cultivado, y tiene alta capacidad de cruzamiento con las variedades comerciales, originando ecotipos varietales de difícil identificación en campo, con la posibilidad de contaminar la semilla de fundación, registrada y certificada, lo que normalmente pasa desapercibido en los controles de calidad (http://www.plagas-agricolas.info.ve/malezas/arroz_rojo/arroz_rojo2.html·1)

            El cultivar mejorado seleccionado por el fitomejorador por su rendimiento, resistencia a estrés biótico, tolerancia a estrés abiótico y alta calidad de grano pasa a etapas de multiplicación de semillas, bajo la supervisión constante del SENASEM, con el fin de garantizar la pureza genética y física del mismo. Todas las etapas del proceso llevan implícito el control de calidad. Es aquí donde el uso de herramientas moleculares ofrecidas por la biotecnología aumenta la eficiencia del proceso.

 

            Cuando un fitomejorador desarrolla una variedad puede asegurar que las características que ha mejorado son genéticamente estables. Sin embargo, mantener las características genéticas de la variedad mejorada mientras se multiplica la semilla, es una obligación adicional de cualquier programa de semillas bien estructurado.

            Durante la producción de semilla, el control de calidad es la base central de la actividad. En todas las fases, desde la multiplicación, acondicionamiento y almacenamiento hasta la distribución y mercadeo, se deben realizar periódicamente pruebas e inspecciones que garanticen un control adecuado del proceso. Este control se realiza bajo dos esquemas: el primero consiste en un sistema de multiplicación de generaciones y el segundo en la verificación cualitativa de esas  semillas.

            En el primer esquema, el control de la pureza varietal se alcanza mediante la multiplicación de un número limitado de generaciones, en el cual la semilla es incrementada a partir de la clase genética, que luego pasa al Programa de Certificación de Semilla para producir semilla de fundación bajo la supervisión del Programa de Mejoramiento Genético y bajo la vigilancia del SENASEM, preservando así la pureza. Posteriormente, esta semilla se entrega a los productores autorizados para su multiplicación y obtención de semilla registrada y certificada (Figura 1). Bajo este sistema, la tercera generación o semilla certificada es usualmente la semilla destinada a la producción del cultivo comercial.

El segundo esquema se rige por dos fases sucesivas; la primera mediante inspecciones de campo y la segunda por verificaciones en el laboratorio, a través de pruebas de análisis de semillas, en donde las evaluaciones básicas, certifican la idoneidad del material en cuanto a su pureza genética o varietal, la humedad,  la germinación y la pureza física (Figura 1). 

 

La calidad de la semilla está determinada por la combinación de diferentes indicadores: genéticos (identidad varietal), físicos (aspecto de la semilla), fisiológicos (vigor, germinación y longevidad) y sanitarios (libre de plagas y enfermedades) que pueden afectar de una u otra forma el desarrollo normal de la planta en el campo (Figura 2).

                           

                                       

Figura 2.  Campo de arroz.

 

La determinación de la calidad mediante la utilización de diferentes técnicas es importante en la producción de cualquiera de las cuatro clases de semillas, evitando los efectos adversos que pueden presentarse en la introducción de nuevos materiales que no cumplen con todos los requisitos.

            La pureza varietal es la característica que garantiza el alcance de la uniformidad comercial del producto, utilizando para ello plantas con el mismo grado de maduración y resistencia a las situaciones desfavorables parasitarias y climáticas. Por lo tanto, cualquier grado de contaminación varietal presente en las semillas, puede ser debido a la mezcla ocasional con semillas de otras variedades, presencia de granos rojos, cariópsides procedentes de fenotipos cuyas características morfofisiológicas no son estables, y/o plantas que estén segregando. Esto es consecuencia de cruzamientos entre individuos genéticamente diferentes o por mutaciones, que pueden ser verificadas en las fases reproductivas precedentes. Las empresas de semillas deben chequear rutinariamente la pureza de sus variedades para evitar vender lotes de semillas con niveles inaceptables de contaminación, usando un control de calidad estricto  para las dos primeras clases, genética y fundación, donde cualquier falla en la obtención de mezclas varietales o malezas, puede traer graves consecuencias en los pasos siguientes de multiplicación.

Cuando la semilla es multiplicada pueden ocurrir algunos cambios, bien sea debido a  la contaminación con polen de otras variedades, o por contaminación física o mecánicas debido a un manejo inadecuado durante las labores de campo, cosecha, procesamiento y almacenamiento. Es prácticamente imposible identificar una variedad con solo mirar la semilla o la plántula; para ello, se requerirá una descripción verdaderamente efectiva a través de la observación del crecimiento y desarrollo de la planta desde el estado de semilla hasta la maduración (Johnson, 1982).  Sin embargo, la mayoría de los métodos comunes basados en el fenotipo requieren algunos meses para la obtención de resultados y espacio para su ejecución. Esto ha llevado a que, durante los últimos 10 años, se hayan desarrollado como alternativas ventajosas, diversos métodos bioquímicos para la evaluación de la pureza genética, como parte de un programa de aseguramiento de la calidad de la semilla, las cuales son usados extensivamente por numerosas organizaciones  en algunas hortalizas, maíz, arroz, caraota, trigo, algodón y girasol.

En este sentido, Wang (1989) al estudiar las condiciones del cultivo y las técnicas para obtener altos rendimientos de semilla pura, así como también la causa de impurezas presentes en tres líneas de arroz, encontró que las impurezas eran causadas no solo por malos aislamientos en los campos de mejoramiento y producción de semilla sino también debido a mezclas mecánicas.

Rodríguez (2001), caracterizando cuatro variedades comerciales de arroz de Venezuela: Araure 4, Cimarrón, Fonaiap 1 y Palmar a través de evaluaciones morfológicas e isoenzimáticas de las categorías de semillas: genética, fundación, registrada y certificada además de la semilla no certificada o informal, determinó contaminaciones en las clases de semilla registrada de la variedad Araure 4 y la semilla no certificada de Fonaiap 1, concluyendo que dichas variaciones correspondieron a mal manejo de la producción de dichas semillas, lo que conduce a  incentivar el uso de semilla certificada bajo un control de calidad.

 

González, J.; L.  Douglas  y O.  Arregoces. 1985. Producción y Beneficios de semilla Certificada de arroz. In Tascos, J. Garcia, D. (comp) Arroz. Investigación y producción, Cali-Colombia. Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo. Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

Rodriguez, N. 2001. Evaluación de la erosión cualitativa de la semilla de arroz (Oryza sativa L.) en el sistema de producción de semillas certificadas en Portuguesa. Tesis de  Maestría en Ciencias. Facultad de Agronomía, Universidad Central de Venezuela. 56 p.

 Wang,  L. 1989. Impurity Prevention and Stock Renewal of Parental Lines of Hybrid Rice. Philippines. IRRI. p.273.  


Nota de los editores
Este artículo fue revisado por:

Nelly Delgado, CIAE Portuguesa, INIA
Gelis Torrealba, CIAE Guárico, INIA  

         Comentarios a este artículo a ceniaphoy@inia.gov.ve Asunto: CH8 Producción de semilla certificada de arroz  en Venezuela.


Referencia de este artículo:

Rodríguez, N.; Pérez-Almeida, I. y  Urdaneta, L. 2005. Producción de semilla certificada de arroz  en Venezuela.  Revista Digital CENIAP HOY Número 8 2005.  Maracay, Aragua, Venezuela. 
URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/n8/arti/perez_i1/perez_i1.htm  Visitado en fecha:


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