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Revista
Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
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UTILIZACIÓN DE RUMIANTES DOMÉSTICOS GENÉTICAMENTE RESISTENTES A LA INFECCIÓN POR ESTRÓNGILOS DIGESTIVOS EN ESTRATEGIAS DE CONTROL Gustavo A. Morales C1, Espartaco Sandoval2, Luz A. Pino1, Delia Jimenez3 1Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas |
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El parasitismo ocasiona serios trastornos funcionales que se traducen en la reducción del consumo de alimentos y en severas alteraciones del metabolismo mineral (Urquhart et al.,1999, Hansen y Perry, 1994), así como en disminución de la ganancia de peso e incremento de la mortalidad de los corderos (Bendicho,1997; Leimbacher et al., 1977), constituyendo los helmintos uno de los principales factores limitantes para la producción de rumiantes en medios tropicales (Fabiyi, 1987; Gray, 1997). Como estrategias de control han sido propuestas varias metodologías que combinan el manejo de los pastizales con el uso de antihelmínticos en tratamientos masivos, es decir, bajo la premisa de que "si un animal esta parasitado, todos lo están", lo cual además de ser biológicamente erróneo es económicamente inconveniente, ya que al interior de un rebaño, solamente una fracción del mismo alberga cargas parasitarias que ameritan tratamiento, lo cual justifica realizar dichas desparasitaciones en forma selectiva, concentrando los esfuerzos en dicha fracción (Morales et al., 1998). El uso indiscriminado de los antihelmínticos en forma masiva, alta frecuencia y dosificaciones incorrectas, acabó con la esperanza de que los antiparasitarios de amplio espectro constituían la mejor vía para la erradicación de los parásitos gastrointestinales en los rumiantes (Uhlinger et al., 1998) y lo que en realidad sucedió es que su eliminación no ha sido lograda y el problema se ha incrementado, producto de la aparición de cepas de parásitos resistentes a la acción de los quimioterapicos (Pritchard, 1994; Coles y Roush, 1992, Barnes, Dobson y Barger, 1995; Waller, 1997), tal como ha sido señalado en parásitos gastroentericos de gran importancia en patología ovina como Haemonchus contortus, Trichostrongylus axei, T. colubriformis, Cooperia spp y Teladorsagia circumcincta (Gruner et al., 1986; Coles et al., 1994; Waller, 1997, Mandonnet, 1995). Es indiscutible que una alternativa viable para lograr el control sustentable de la estrongilosis digestiva de los rumiantes, radica en el uso de animales genéticamente resistentes a la infestación (Gray, 1997; Baker, 1999; FAO, 2003; Mandonnet, 1995). Esto es factible debido a que el carácter "Resistencia a la infestación parasitaria", es variable tanto intra como entre razas (Baker, 1999) y es de naturaleza genética y por consiguiente heredable (Stear y Murria, 1994). Además es aplicable para estróngilos digestivos (Gray,1997, Baker, 1999 ), garrapatas e incluso moscas de interés veterinario , constituyendo dicha resistencia un carácter de gran importancia que debe ser considerado a la hora de establecer un programa de selección de animales (FAO, 2003).
Es la capacidad de resistir al establecimiento y posterior desarrollo de las larvas infestantes (L3) ingeridas por el hospedador, así como de disminuir la velocidad de desarrollo de los diferentes estados larvarios y su evolución hacia adultos y de afectar negativamente la tasa de sobre vivencia de los parásitos adultos, lo cual se traduce en que los animales resistentes o no albergan parásitos o si están parasitados las cargas por ellos soportadas son bajas y las hembras parásitas presentes tienen un nivel de oviposturas bajo. El aumento de la resistencia de los animales reduce la contaminación de las pasturas y por consiguiente disminuye la disponibilidad de larvas infestantes para los animales susceptibles del rebaño (FAO, 2003). Es la habilidad del animal de mantener niveles productivos a pesar de la infestación parasitaria y constituye otro aspecto de la resistencia (Mandonnet, 1995). Lógicamente, existe una gran diferencia entre un animal resistente y un animal resiliente, desde el punto de vista epidemiológico, ya que el poder contaminador del pastizal depende de la cantidad de huevos depositados sobre el pastizal y esta cantidad es a su vez dependiente del número de hembras adultas instaladas, su prolificidad y de la capacidad de los huevos a evolucionar hasta la etapa de larva infestante, por consiguiente los animales resistentes no son contaminadores eficientes del pastizal, mientras que los resilientes si lo son. Este termino se refiere a aquellos animales que al interior del rebaño albergan las mayores cargas parasitarias y representan la otra cara de la moneda de la resistencia, es decir, la susceptibilidad. Su diferencia con los animales resilientes, es que la infestación parasitaria si afecta negativamente sus capacidades productivas (Morales et al., 1998) y constituyen al interior del rebaño, la fracción que obligatoriamente debe ser tratada con antihelmínticos y en un programa de selección se debe considerar seriamente su descarte (Morales et al., 2002)
La intensidad o niveles de infestación parasitaria no es similar en todos los animales de un rebaño, ya que la agregación de los parásitos, constituye un hecho común que se traduce en que en tan solo una minoría de los componentes del rebaño acumulan las mayores cargas de estróngilos digestivos (Pino et al., 2002). La identificación de aquellos individuos que bajo las mismas condiciones de cría acumulan las mayores cargas parasitarias, evidenciadas mediante la coproscopia cuantitativa y expresadas a través del recuento de huevos de estróngilos digestivos por gramo de heces (Hpg), puede ser utilizada como estrategia a largo plazo para garantizar el control sustentable de las estróngilosis gastrointestinales, mediante el descarte de aquellos animales identificados como susceptibles (después de tratados se re-infestan con altas cargas parasitarias y mantienen su condición de Acumuladores al interior del rebaño ) y la implementación y desarrollo de programas de cruzamiento, en los cuales se empleen como reproductores a aquellos animales que además de cumplir con los requisitos de índole zootécnicos inherentes a la raza, sean también helminto resistentes, es decir que en forma consistente resulten negativos o con bajos niveles de infestación a los exámenes coproscopicos cuantitativos ( Morales et al., 2002). La anemia es una manifestación frecuente en numerosas enfermedades parasitarias, relacionada con la acción hematófaga de nematodos Strongylida de los géneros Haemonchus, Mecistocirrus, o a tremátodos Digenea como Fasciola hepatica, o debida a la destrucción de los glóbulos rojos, como ocurre en las infecciones por Babesia spp., también como consecuencia de perdidas de sangre debidas a las lesiones provocadas por estróngilos digestivos de los géneros Ostertagia y Haemonchus (Morales et al., 2002). En el caso particular de los estróngilos digestivos de los pequeños rumiantes, en las infestaciones con las especies Haemonchus contortus, Trichostrongylus axei y Teladorsagia circumcicta, se ha observado que el volumen total de glóbulos rojos (Hematocrito), disminuye como consecuencia de la pérdida de sangre, insuficiencia de la hematopoyesis, disminución del apetito, carencia de hierro y perturbación de la absorción intestinal de nutrientes (Mandonnet, 1995). Por consiguiente, la medición de este parámetro hematológico, puede ser utilizado como un indicador indirecto de la resistencia a la infestación parasitaria, en particular en aquellas regiones del país en las cuales este demostrada la existencia de las especies parásitas hematófagas, ya que aquellos animales que en dichas regiones presenten valores hematocrito normales o próximos a los valores normales, están reflejando su mayor adaptabilidad al medio y mayor resistencia a la infestación parasitaria (FAO, 2003, Morales et al., 2002).
Baker, R (1999). Genetic resistance to endoparasites in sheep and goats in the tropics and evidence for resistance in some sheep and goats breeds in sub-humid coastal Kenya .Animal Genetic Resources Information, 24:13-30 Barnes, E; Dobson; R.; Barger, I. (1995). Worm control and anthelmintic resistance adventures with a model. Parasitology Today;11: 56 – 63. Bendicho, J. (1997). Producción de ovinos en Venezuela. Fundación Polar, Venezuela, 111 pp. Biyi, J. (1987). Production losses and control of helminthes in ruminants of tropical regions. International Journal for Parasitology; 17: 435 – 442. F.A.O. (2003). Resistencia a los antiparasitarios : Estado actual con énfasis en América Latina .Dirección de Producción y Salud Animal. Roma, 52 pp. Coles, G; Roush, R. (1992). Slowing the spread of anthelmintic resistance nematodes of sheep and goats in the United Kingdom. The Veterinary Record; 130 : 505-510. Gray, G. (1997) The use of genetically resistant sheep to control nematode parasitism. Veterinary Parasitology; 72 :345 – 366. Gruner, L.; Kerboeuf, D; Beaumont, C; Hubert, J. (1986) Resistance to benzimidazole of Haemonchus contortus utkalensis in sheep on Martinique. Veterinary Record; 118 :276. Hansen, J.; Perry, B. (1994). The epidemiology diagnosis and control of helminth parasites of ruminants . International Laboratory for Research on Animal Diseases; Nairobi, kenya, 171 pp. Leimbacher, F; Delahaye, J; Brunet, J. (1977). Parsitoses internes des ovins. ITOVIC, Paris; 126 pp. Mandonnet, N (1995). Analyse de la variabilité génétique de la resístance aux strongles gastrointestinaux chez les petits ruminants . Elements pour la definition d’objetifs et de critéres de sélection en milieu tempéré ou tropical .These Docteur en Scinces .Orsay, Paris. Université de Paris XI, 115 pp. Morales, G; Pino, L.A.; Sandoval, E; Moreno, L. (1998). Importancia de los animales acumuladores de parásitos (wormy animals) en rebaños de ovinos y caprinos naturalmente infectados. Analecta Veterinaria; 18 :1-6 Morales, G; Pino, L.A; León, E.; Rondón, Z.; Guillén, A.; Balestrini, C; Silva, M. (2002). Relación entre los parámetros hematológicos y el nivel de infestación parasitaria en ovinos de reemplazo. Veterinaria Tropical; 27(2): 87 – 98. Morales, G.; Pino, L.A.; León, E; Guillén, A.; Rondón, Z; Guillén, A.; Balestrini, C; Silva, M. (2002). Niveles de infección parasitaria en ovinos de reemplazo naturalmente infectados. Veterinaria Tropical, 27(2):123–135. Pino, L.A.; Morales, G. (2002: Distribución y abundancia de los huevos de estróngilos digestivos y de los ooquistes de Eimeria spp; en las heces de ovinos estabulados. Veterinaria Tropical; 27 (1):5 – 15. Pritchard, R. (1994) Anthelmintic resístanse. Veterinary Parasitology; 54: 259 – 268. Stear, M; Murray, M. (1994). Genetic resistance to parasitic disease : particularly of resistance in ruminants to gastrointestinal nematodes. Veterinary Parasitology, 54: 161 – 176. Uhlinger, C; Fetrow, J; Johnstone, C. (1988) A field evaluation of benzimidazole drugs in a herd of dairy goats .Journal of Veterinary Internal Medicine; 2 :113 – 116. Urquhart, G; Armour, J; Duncan, J; Dunn, A; Jennigs, F (1999) Veterinary Parasitology. Blackwell Science, 2nd. Edition, United Kingdom, 307 pp. Waller,
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Referencia de este artículo: Morales
C., G.;
Sandoval, E.; Pino, L. y Jiménez, D.
(2005). Utilización de rumiantes domésticos genéticamente resistentes a la
infección por estróngilos digestivos en estrategias de control.
Revista Digital CENIAP
HOY Número 8 mayo-agosto 2005. Maracay, Aragua, Venezuela. DERECHOS
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