Revista Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela

 CENIAP HOY
  Número 7  enero-abril  2005


MANUAL PARA LA EVALUACIÓN DE CULTIVARES DE GIRASOL
SOMETIDOS A PRUEBAS REGIONALES

Enio Soto, Eustaquio Arnal y Asdrúbal Aponte

CENIAP-INIA


 

La diversidad de agroecosistemas presentes en las zonas tropicales de Venezuela hace necesario la evaluación previa de los nuevos cultivares en las principales zonas de producción agrícola, con el fin de determinar su adaptabilidad y rendimiento. El girasol es un cultivo oleaginoso que tiene un gran potencial para contribuir al incremento de la producción nacional de aceites y grasas de origen vegetal y reducir la importación de tan valiosa materia prima de consumo masivo en nuestra población. Por tal motivo, los cultivares introducidos deben ser probados en las localidades más representativas de las zonas productoras mediante pruebas de campo denominadas Ensayos Regionales.

Vista la importancia de los ensayos regionales por la información que de ellos se generan, se hace indispensable adoptar criterios uniformes de evaluación del material genético, que permita interpretar fielmente los resultados de esas pruebas y garantizar su confiabilidad. Entre los parámetros a considerar en la evaluación de cultivares destacan: descripción agroecológica del sitio experimental, registro de diversos eventos en las etapas fenológicas del cultivo y la evaluación de enfermedades y plagas.
 

El lugar o sitio seleccionado para el ensayo de cultivares de girasol debe ser, en primer lugar, el que represente mejor las condiciones agroecológicas potenciales para el cultivo, dentro de la zona de producción establecida.

Es necesario un análisis de suelo previo a la siembra del ensayo, asimismo es imprescindible un registro agroclimático de la zona, que incluye precipitación, temperatura máxima y mínima, humedad relativa y de ser posible un promedio de radiación solar mensual y vientos. En caso de no disponer de todos estos registros directamente, los mismos se solicitarán a la estación metereológica más cercana del MARN u otro organismo. Se debe tratar al menos de conocer la precipitación caída en el área del ensayo, donde pluviómetros rústicos puedan hacer el trabajo a menor costo.

Los datos o registros agroclimáticos derivados de estaciones que disten del ensayo en más de cuatro km tienden a ser imprecisos, a aumentar el error experimental y a no ser considerados como confiables. Se debe incluir información general sobre el municipio y poblado más cercano.

El terreno en el cual se decida sembrar debe ser preparado agronómicamente de acuerdo con lo establecido para la zona, en cuanto a pases de arado, rastra, fertilización, encalado y otras prácticas. Los ensayos de manejo agronómico deben desarrollarse aparte utilizando tipos genéticos considerados testigo. En lo referente al control de malezas se recomienda el uso de Lazo para el control de malezas hoja ancha (preemergente) y algún otro graminicida (H1 Super o Roundup).

Los ensayos deben realizarse en parcelas suficientemente grandes y en girasol se considera mínimo parcelas de 4 hilos de 7 m de largo por cada cultivar, separados a 0,70 a 0,80 m entre ellos y 0,20 a 0,25 cm entre plantas dentro del hilo. Se busca obtener una densidad de plantas aproximadamente de 57.000 a 70.000 plantas/ha, utilizando 3 semillas por punto y luego un entresaque. Se sugiere contar aproximadamente 400 semillas y sembrarlas en los 4 hilos, solo se cosechará los dos hilos centrales y de esos hilos centrales se descartan las plantas que se encuentren en los 50 cm de los extremos, quedando efectivo a cosecha solamente seis m de los hilos centrales (9,6 m2).

Normalmente se utiliza el diseño de bloques al azar con 4 repeticiones, pero cuando se prueban más de 25 cultivares al mismo tiempo se utiliza el diseño estadístico de Lattice triple con tres repeticiones. Cuando son cultivares recién producidos, se acostumbra a sembrar bloques de una o dos repeticiones y realizar el primer descarte de acuerdo con la arquitectura del híbrido y algunas mediciones básicas tales como altura, floración, número de aquenios, peso de los granos y de las almendras, entre otras.

Germinación: del total de semillas sembradas, se procede a realizar un conteo de plántulas emergidas ocho días después de a siembra, cálculo basado en 2-3 semillas/punto y 0,25 de distancia en la hilera.

Días hasta la primera flor: para cada tratamiento se tomará los días transcurridos desde la siembra hasta la aparición de la primera flor en los cuatro hilos.

Días a floración: se toma como la cantidad de días transcurridos desde la fecha de siembra, hasta el momento en que 50% de las plantas presentes en el tratamiento presentan flores abiertas con polen, estadios R.5.1, R.5.2 (ver figura relativa a estados de desarrollo, Miller et al., USD, North Dakota).

Schneiter, A. A., and J. F. Miller. 1981. Description of Sunflower Growth Stages. Crop Sci. 21:901–903. Schneiter, A. A., and J. F. Miller. 1981. Description of Sunflower Growth Stages. Crop Sci. 21:901–903.

Uniformidad de floración: observación muy importante que está influenciada por la amplitud de floración dentro de los cultivares. Se registra después de 50% de la floración y se cuenta el número de plantas que presenten el estadio de desarrollo más avanzado. Para agilizar las mediciones en el campo, estadios muy cercano, Ej. R.5.1, R.5.2 se agrupan, siendo la siguiente clase R.5.5, esto coincide con los estadios presentados en la ilustración.

Escala

Uniformidad

% de plantas ubicadas
en el mayor estadio


1

Altamente desuniforme

0-14

2

Muy desuniforme

14-28

3

Desuniforme

28-42

4

Medianamente desuniforme

42-56

5

Uniforme

56-70

6

Muy uniforme

70-84

7

Altamente uniforme

> 84


Altura de plantas: se mide durante el momento de plena floración y con el promedio de al menos siete plantas. Se expresan los valores así obtenidos en cm, se recomienda marcar las plantas asegurándose que estén en competencia y utilizar estas plantas para cualquier otra medición.

Días a la madurez: se define como el número de días transcurridos desde el momento de la siembra hasta que el cultivar posee 75 % o más de plantas en estado de maduración. La maduración se inicia con un amarillamiento en toda la planta, las brácteas se tornan maduras, ya se han desprendido lígulas y las flores se caen con facilidad, cuando el receptáculo y el tallo están de color marrón se procede a contar las plantas.

Uniformidad de maduración; se registra cuando más de 50% de las plantas comienzan a madurar (R.8-R.9).


Schneiter, A. A., and J. F. Miller. 1981. Description of Sunflower Growth Stages. Crop Sci. 21:901–903.

 

Escala

Uniformidad

% de Plantas que
maduran a la vez


1

Altamente desuniformes

0-14

2

Muy desuniformes

14-28

3

Desuniformes

28-42

4

Medianamente desuniformes

42-56

5

Uniformes

56-70

6

Muy uniformes

70-84

7

Altamente uniformes

> 84


Angulo del capítulo: este dato se toma en el momento de la madurez, sobre al menos cinco plantas y respecto a una línea o posición horizontal imaginaria. Los valores a considerar son los siguientes: 0º, 45º, 90º, 135º, 180º y 225º (ver figura ilustrativa 1).

 

Adaptado de Circular Técnica Nº 6 EMBRAPA. Descriptores de girasol  IBPGRI. Dib. Alexis d. 98

Adaptado de Circular Técnica Nº 6 EMBRAPA. Descriptores de girasol  IBPGRI. Dib. Alexis d. 98
Figura 1. Ángulo del capítulo

Forma del capítulo: esta observación se toma igualmente en la madurez y sobre un mínimo de cinco plantas. Las categorías a considerar son:

Cóncavo Aplanado Convexo Deforme

 

Escala

Forma


1

Cóncavo

2

Aplanado

3

Convexo

4

Deforme


 

Diámetro del capítulo: se mide en un promedio de cinco a siete plantas y las medias se expresan en cm.

Altura del capítulo: distancia existente entre el suelo y la del capítulo, en el momento de la cosecha y se mide sobre cinco a siete plantas en el hilo central (ver Figura 1).

Número de plantas con inflorescencia lateral: Se toma el número de plantas en los cuatro hilos completos que presentan esta característica.

Número de plantas con tallos quebrados: Igual a la anterior, del total de plantas en los cuatro hilos, cuantas presentan el tallo quebrado o acame especificando si el quiebre es en la base del tallo o cerca del capítulo y la posible causa del mismo (fragilidad, vientos fuertes, posible diferencias nutricionales, enfermedades y otros).

Número de plantas cosechadas: se cuantifica el número de plantas cosechadas en el área efectiva: 9,8 m2 de los dos hilos centrales.

Número de plantas total: se refiere al número de plantas totales presentes en el área de las parcelas (22,4 m2) en el momento de la cosecha.

Rendimiento de las plantas en el área efectiva: valor expresado en gramos (g) o kilogramos (kg) del peso de los aquenios provenientes de los capítulos cosechados en el área efectiva (9,8 m2), en los dos hilos centrales de cada réplica por separado.

Peso en gramos de 1000 aquenios: para cada replica se pesan 1000 aquenios de cada cultivar y se expresa en gramos.

Porcentaje de almendras: se toma 100 semillas de cada replica y se pesan, seguidamente esas 100 semillas son descascaradas, pesándose luego las almendras. Estos resultados se expresan en porcentaje.

Ejemplo: Peso 100 semillas = 5 g (promedio de 3 replicas)

Peso 100 almendras = 3 g (promedio de 3 replicas)

5 g ---------- 100

3 g ---------- X

Diámetro del tallo: valor del perímetro del tallo (en caso de que no se tome con vernier) de 7 plantas de los hilos central tomados en el segundo entrenudo. Especificar si es diámetro (vernier) o perímetro.

^     Enfermedades

Tallo y capítulo

Pudrición del capítulo Rhizopus sp
Mancha negra del tallo Phoma oleracea
Pudrición del tallo Erwinia sp
Mancha marrón del tallo Phomopsis helianthi

Escala de Evaluación


Grados

Criterio


1

Ausencia de síntomas

2

Presencia de pocas lesiones en tallos capítulos sanos

3

Hasta 1/3 tallo infectado y/o hasta 5% capítulos infectados

4

Hasta 2/3 tallo infectado y/o hasta 10% capítulos infectados

5

Mas de 2/3 tallo infectado y/o más de 10% capítulos infectados


Adaptado de Circular Técnica Nº 6 EMBRAPA. Descriptores de girasol  IBPGRI. Dib. Alexis d. 98

Enfermedades del sistema radical y causadas por virus

Pudrición carbonosa Macrophomina phaseolina
Marchitez de plántulas Rhizoctonia solani
Pudrición base del tallo Sclerotium rolfsii
Marchitez de plantas Fusarium sp
Mosaico común del girasol Virus

Normalmente se considera a cada planta afectada como planta muerta; si no se erradica la planta en el momento, se debe tener cuidado de no repetirla en el conteo. Al final del ciclo se obtendrá el porcentaje de plantas infectadas. Se requiere una evaluación entre 20 y 40 días, otra en la floración y al final del ciclo del cultivo. En todo momento es conveniente anotar el estadio de desarrollo en que se encuentra el cultivo.

Enfermedades de hojas y pecíolos

Manchas Foliares (ver figura)

Mancha angular Alternaria helianthi
Mancha por Septoria Septoria helianthi
Mildiu polvoriento Oidium sp.
Tizón bacteriano y apertura del pecíolo Pseudomonas syringae


 

Escala de Evaluación


Grados

Criterio


1

Ausencia de síntomas

2

Hasta 10% de tejido foliar infectado

3

De 11 a 20% de tejido foliar infectado

4

De 21 a 30% de tejido foliar infectado

5

De 31 a 50% de tejido foliar infectado

6

Más de 50% de tejido foliar infectado


Adaptado de Circular Técnica Nº 6 EMBRAPA. Descriptores de girasol  IBPGRI. Dib. Alexis d. 98

^      Plagas

Insectos masticadores: pueden dañar hojas, tallos y capítulos.

Plagas del follaje

Langostas

Schistocerca spp

Coquitos

Systena marginicollis, Diabrotica spp., Disonycha spp., Epitrix spp., Andrector ruficornis, Maecolaspis spp., Omophoita sp.

Gorgojos

Litostylus sp., Compsus sp., y Brachyomus sp.

Minador

Díptera

Cortadores y    pireros Spodoptera spp.

Falso medidor

Trichoplusia sp.

Gusano peludo

Chlosyne lacinia HBN

Insecto cebra

Conchylodes sp.

Plagas del tallo

Taladrador del tallo

Hippopsis lemniscata FAB

Comején

Isoptera (también pueden dañar raíces)

Plagas del capítulo

Gusano del jojoto Heliothis spp.
Gorgojos Epitragus spp.
Escarabajos Cyclocephala sp., Lygirus sp. (puede dañar raíces)
Pegones Trigona spp.

Insectos chupadores: chupan la savia de los órganos aéreos.

Chinches de las frutas Leptoglossus zonatus DALL
Chinche del algodón Corythucha gossyppi (F.)
Carapachito Entylia sp.
Salta hoja Cicadella spp., Oncometopia spp.
Moscas blancas Bemisia tabaci (Gennadius), Trialeurodes spp.
Áfidos Myzus persicae Sulzer, Acyrthosiphon bedenticola Smith

Lo ideal es que los ensayos lo visiten especialistas (fitopatólogos, entomólogos, edafólogos), pero si esto no es posible, unos recorridos por cada parcela con la visión de cuantificar cualquier daño y determinar causas de muertes o incidencia de plagas o enfermedades por cada tratamiento. Una buena colecta de muestras y buena conservación para que lleguen en buen estado a los laboratorios, facilitará las identificaciones de plagas, patógenos y enemigos naturales.

El control de las poblaciones de plagas es realizado naturalmente por insectos parásitos, depredadores y entomopatógenos, cuando existen las condiciones para que esto ocurra. Por lo tanto, debe tenerse cuidado con la aplicación indiscriminada de insecticidas. Es deseable los insecticidas selectivos, vegetales, biológicos y reguladores de crecimiento, cuando sea posible.

La aplicación de insecticida requiere la adopción de una serie de precauciones para preservar al operador y al agroecosistema. En especial a las abejas y otros polinizadores, los que contribuyen con la polinización del girasol y otras especies de plantas.

^     Bibliografía

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Manual para la evaluación de cultivares de girasol


Referencia de este artículo:

Soto, E.; E. Arnal y A. Aponte. 2005. Manual para la evaluación de cultivares de girasol sometidos a pruebas regionales.    Revista Digital CENIAP HOY Número 7, 2005.  Maracay, Aragua, Venezuela. URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/n7/arti/soto_e/arti/soto_e.htm    Visitado en fecha:


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