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INTRODUCCIÓN
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Los nematodos
fitoparasíticos son microorganismos, generalmente presentes en el suelo
y las raíces de cultivos de importancia económica, entre los cuales
cabe mencionar a las musáceas. El principal problema lo constituye el
nematodo barrenador Radopholus similis, que se encuentra
distribuido en casi todas las zonas productoras del mundo. Otras
especies de importancia son Pratylenchus coffeae, Helicotylenchus
multicintus, Rotylenchulus reniformis y Meloidogyne spp.
Se han señalado 146 especies pertenecientes a 43 géneros de nematodos
asociados con Musa spp, pero no son considerados como
patogénicos (Román, 1978; Volkers y Gamboa 1988; Gowen y Quénéhervé,
1990; Bridge, et al., 1996; Araya y Cheves, 1997).
En Venezuela, además
de los nematodos señalados, se han encontrados asociados a musáceas Tylenchorhynchus,
Tylenchus, Paratylenchus, Tylenchulus, Aphelenchus,
Aphelenchoides, Xiphinema, Trichodorus,
Cacopaurus, Psilenchus, Ditylenchus, Peltamigratus, Hirschmanniella
y Criconemella (Haddad et al., 1975; Petit, 1990;
Crozzoli et al., 1993; Montiel et al., 1997; Suárez y
Rosales, 1998).
La literatura sobre la
problemática nematológica en este cultivo se encuentra algo dispersa,
es por ello, que se consultaron las más importantes y se tomaron
algunas de las mejores ilustraciones. Además, se incorporaron los
resultados de estudios realizados en el CENIAP, de manera que el
interesado tenga información que le permita tomar decisiones.
PRINCIPALES
NEMATODOS QUE AFECTAN LAS MUSÁCEAS ^
Radopholus similis
^
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El síntoma más obvio del
ataque de Radopholus similis es el volcamiento de las
plantas, especialmente en el período de fructificación, pero
hay gradación en la severidad del daño; alargamiento del ciclo
vegetativo y drástica reducción del peso de los racimos. Esto
revela dos tipos de daños que pueden ocurrir: uno, que afecte
el anclaje de las plantas y como consecuencia ocurra el
volcamiento (Fig. 1) y el otro menos aparente, el efecto en la
falta de capacidad de las raíces para tomar el agua y los
nutrientes del suelo. |
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En las raíces, el nematodo es
endoparásito migratorio y es infectivo el segundo estado
juvenil y la hembra. El macho tiene degenerado el aparato bucal.
Penetra totalmente las células de la corteza de las raíces
causando lesiones de color rojizo inicialmente, que luego se
tornan negras. En las lesiones se forma una depresión y se
contrae la corteza, pero no se afecta luego el tejido vascular
(Fig. 2), por lo que la planta pierde su anclaje y se cae, por
el peso de los racimos o por causa del viento. |
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Los nematodos
pueden migrar hacia el rizoma o cormo y éste se torna negro,
por lo que se le ha llamado 'Cabeza Negra' (Fig. 3). (Román,
1978; Gowen y Quénéhervé, 1990). A través del cormo es como
más fácilmente se disemina la enfermedad, además del insecto
vector Cosmopolites sordidus.
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R. similis
se asocia con Fusarium oxysporum f.sp. cubensis
causante del 'Mal de Panamá'. (Fig. 4). En Venezuela el
nematodo se ha señalado para los estados Zulia, Mérida,
Trujillo, Barinas, Portuguesa, Yaracuy, Carabobo yAragua, a
excepción del estado Sucre (Haddad et al., 1975, Petit ,
1990, Crozzoli et al., 1993; Montiel et al., 1997) |
Este nematodo completa
su ciclo de vida en las raíces y puede durar de huevo a huevo alrededor
de 25 días en un rango de temperatura de 24 a 32ºC, los huevos
eclosionan después de 8 a 10 días y los estados juveniles lo completan
entre los 10 a 13 días (Loos, 1962). El intercambio o movimiento de
material infectado por el nematodo es la forma principal de
diseminación, ya que sólo sobrevive en el material vegetal, pero no en
el suelo.
Helicotylenchus
multicinctus ^
Después de R.
similis, Helicotylenchus multicinctus es probablemente el
nematodo más ampliamente distribuido La primera evidencia de las
pérdidas sustanciales en el rendimiento debido a este nematodo fue
demostrada por Minz et al. (1960). H. multicinctus y R.
similis se encuentran frecuentemente juntos, sobre todo en
los lugares donde las condiciones son óptimas para el cultivo.
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Es
una especie ectoparásita, pero en musáceas se comporta como
endoparásito migratorio, el cual completa su ciclo en la raíz. Infecta
cormos o tejido remanente del cultivo previo. Los síntomas son
parecidos a los causados por otros nematodos fitoparasíticos. Se
alimentan de las capas más externas de la corteza, causando lesiones
necróticas pequeñas que son características. Penetra de 4-6 capas de
células del parénquima cortical. A diferencia de R. similis, su
daño está confinado al parénquima más cercano a la epidermis. Los
daños celulares son a menudo decoloraciones que posteriormente
constituyen áreas necróticas. Su diseminación es principalmente por
tejido infectado. |
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Fig.
5. Síntomas
externos causados por el nematodo
|
En Venezuela está
presente en todas las zonas productoras (Haddad et al., 1975,
Petit , 1990, Crozzoli et al., 1993). En el estado Zulia se
encontró ampliamente distribuida en todos los sectores muestrados en el
margen izquierdo del río Chama, donde se detectaron las poblaciones
máximas en suelo y raíces (Montiel et al., 1997).
Pratylenchus coffeae
^
Nematodo endoparásito
migratorio conocido como nematodo lesionador. Es infectivo el segundo
estado juvenil, la hembra y el macho (Fig. 8). Los síntomas son
similares a los producidos en presencia de R. Similis: enanismo
de la planta, alargamiento del ciclo vegetativo, reducción en tamaño y
número de hojas, y peso del racimo, reducción de la vida productiva de
la plantación y volcamiento de las plantas.
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En
las raíces produce una lesión roja al penetrar la
corteza de la raíz y en lesiones más viejas se tornan
necróticas, negras o púrpura en el tejido epidermal y
cortical, a menudo con ruptura de las raíces,
permitiendo la invasión de otros microorganismos. El
rizoma en su parte más externa también es invadido,
observándose áreas necróticas que posteriormente
mueren.
El material infectado
sirve como medio de diseminación. El nematodo es más común en
plátano que bananos (Wehunt y Edwards,1968 citados por Román, 1978,
Gowen y Quénéhervé, 1990).
Su ciclo de vida de
huevo a huevo es cercano a los 27 días a una temperatura que oscile
entre 25 y 30ºC y sobrevive en el suelo hasta seis meses en barbecho.
En Venezuela se ha
señalado en Aragua, Carabobo, Sucre, Barinas, Yaracuy y Zulia en
poblaciones altas (Haddad et al., 1975; Petit, 1990; Crozzoli et
al., 1993; Montiel et al., 1997; Suárez y Rosales, 1998).
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Fig.
6. Daño externo e
interno en raíces |
Meloidogyne
spp
^
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Meloidogyne
conocido como el nematodo agallador (Fig. 7). Las especies señaladas
son M. incognita, M. arenaria, M. javanica y
M. hapla. Diferentes especies se han encontrado en la misma
agalla.
Causa
malformaciones de las raíces primarias y secundarias denominadas
agallas (Fig. 7) algunas veces les causan bifurcaciones. Según Román
(1978), no hay evidencia de reducción del rendimiento cuando las
poblaciones son altas, lo cual indica que la planta tolera ataques
fuertes del nematodo. Sin embargo, el enanismo en las plantas fue
atribuido a la presencia en las raíces de este nematodo en la India (Sudha
y Prabhoo, 1983) y Taiwán (Lin y Tsay, 1985). El nematodo es
endoparásito sedentario, por lo que debe establecer un sitio de
alimentación, que en este caso es el cilindro vascular
en el que ocurre un aumento en el número células que van a dar origen
a las agallas, además de un incremento en el tamaño de las células
denominadas "células gigantes" (Fig. 9), causando disrupción
de los tejidos vasculares y como consecuencia las raíces tienen
dificultad para absorber el agua y los nutrientes. Sin embargo, su
efecto sobre el rendimiento no ha sido demostrado.
En Venezuela, M.
incognita es la especie más ampliamente distribuida en todas las
zonas productoras de bananos, registrándose poblaciones altas en el
municipio Mariño, estado Aragua (Haddad et al., 1975; Crozzoli et
al., 1993). Al igual que en otros países, su efecto sobre la planta
no ha sido demostrado. |
Fig. 7. Hembras de Meloidogyne en el
interior de las raíces |
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| Fig. 8. Raíces con agallas |
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| Fig. 9. Corte de una raíz
mostrando célula gigante |
FACTORES AMBIENTALES QUE
AFECTAN EL PARASITISMO DE LOS NEMATODOS EN MUSÁCEAS
^
Los principales
factores que afectan las poblaciones de nematodos son: tipo de suelo, el
clima imperante, estatus de la planta huésped, estado de crecimiento,
competencia con otras especies de nematodos y otras enfermedades.
Un drenaje pobre, la
sequía o la deficiencia o desbalance de nutrientes pueden tener como
resultado la expresión de síntomas en la parte aérea de la planta.
Tales condiciones también pueden causar la restricción del desarrollo
de las raíces y en estas situaciones la presencia de nematodos puede
incrementar la incidencia de volcamiento y exacerbar los síntomas
foliares.
Tipo de suelo
^
La mayoría de los
trabajos de nematodos en musáceas establecen la relación entre tipo de
suelo y densidad de las especies de nematodos. Quénéhervé (1988)
demostró que en suelos con alto contenido de minerales predomina R.
similis, mientras que en suelos con alto contenido de arcilla,
materia orgánica y bajo pH predomina H. multicinctus. En suelos
arenosos predomina M. incognita. No obstante, R. similis es
el menos afectado por la estructura de los suelos debido que cumple su
ciclo de vida dentro del material vegetal.
Clima
^
La mayoría de los
estudios de dinámicas de poblaciones han demostrado que hay una
disminución del número de R. similis durante la época húmeda
(Jiménez, 1972; Melin y Vilardebó, 1973; Jaramillo y Figueroa, 1974),
pero efectos contrarios han sido señalados (Marcelino et al.,
1978; Davide y Marasigan, 1985). Estas discrepancias entre densidades de
poblaciones y precitación pueden ser atribuidas a diferentes tipos de
suelo, temperatura del suelo y a la incidencia e intensidad de las
precipitaciones (Gowen y Quénéhervé, 1990).
Sistema radical y
fisiología de la planta ^
Se ha señalado una
relación entre los sucesivos picos anuales en el número de R.
similis en las raíces y el activo crecimiento de la planta, los
cuales coinciden con la emergencia de las flores. Existe una relación
entre el estado fisiológico de la planta y los factores climáticos
como temperatura y precipitación. El exceso de poda de los chupones es
una práctica común en plantaciones comerciales y puede tener
influencia en el número relativo de R. similis y H.
multicinctus en raíces y cormos. El primero actúa como invasor de
raíces primarias y los niveles disminuyen con la edad. La migración y
postura están influenciadas por los factores nutricionales.
R. similis completa
su ciclo de desarrollo en el tejido cortical de la raíz o cormo, sin
una fase en el suelo. Después de la floración hay poca o ninguna
emergencia de nuevas raíces del rizoma principal, pero en los rizomas
de los chupones, ocurre una emergencia abundante, una vez que ha
acumulado su propio abastecimiento (cambio de hojas lanceoladas a hojas
alargadas). En definitiva, los factores endógenos o exógenos, pueden
favorecer la emergencia de las raíces que contribuyen a incrementar la
población de R. similis.
MÉTODOS DE
DIAGNÓSTICO ^
Un diagnóstico
adecuado es necesario para determinar el nivel de infección y para
tomar decisiones con respecto al control. Para ello se requiere realizar
de un buen muestreo, determinar el nivel de daño y las lesiones en las
raíces.
Muestreo
^
La planta musácea se
caracteriza por un crecimiento continuo y escalonado a partir de yemas
ubicadas en un cormo o tallo subterráneo, consistiendo de una planta
madre y un número de chupones o hijos laterales. La intensidad de los
chupones varía entre los diferentes clones, algunos de los cuales
producen muy pocos. Una sucesión de raíces se desarrolla desde el
cormo de la planta madre y desde sus chupones hasta la floración,
después hay un nuevo crecimiento solamente en los chupones hijos.
En el campo, las
raíces primarias pueden causar ramificaciones extensivas cuando la
dominancia del ápice de la raíz es destruida por la infección o
ataque de organismos del suelo o por condiciones desfavorables del
suelo. Las poblaciones de nematodos pueden variar dependiendo del estado
fisiológico de las plantas y del tipo de material en la cual se tome la
muestra.
R. similis
se encuentra en mayor número en raíces de chupones o retoños
creciendo activamente, mientras que H. multicinctus se encuentra
en mayores poblaciones en raíces de chupones o vástagos viejos.
 |
En términos generales,
se recomienda hacer el muestreo cerca del pseudotallo principal a una
profundidad de 5-25 cm, donde hay mayor abundancia de raíces
primarias. Además, es el área donde generalmente se aplican los
nematicidas. Como guía, el muestreo puede realizarse mejor en el
momento de la floración, cuando la fenología está claramente
definida. |
| Fig. 10. Zona de muestreo |
Nivel de daño
^
Los nematodos
endoparásitos migratorios R. similis, P. coffeae y H.
multicinctus penetran las raíces de musáceas desde el suelo o
desde el rizoma, lesionándolas con menor o mayor severidad dependiendo
de la población de nematodos. La cantidad de tejido lesionado, tanto en
el cormo o rizoma como en las raíces se utiliza para medir el grado de
infección de nematodos, según índices establecidos, los cuales,
correlacionados con la cantidad de nematodos presentes en las raíces,
constituyen los mejores indicadores de la infección radicular
ocasionados por nematodos. Estos índices son dos:
1. Índice de
infección del rizoma. Se
determina según el cuadro siguiente: ^
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| 0 |
Cormo
limpio o sano |
|
| 1 |
Infección
incipiente. De 1 a 3 lesiones |
 |
| 2 |
Infección
leve. De 4 a 6 lesiones |
 |
| 3 |
Infección
moderada. De 10 a 25% de la superficie lesionada. Las lesiones
comienzan a unirse |
 |
| 4 |
Infección
severa. 25% o más de la superficie lesionada. Grandes áreas de
lesiones unidas |
 |
|
2.
Índice de lesiones radicales. ^
Es
la cantidad de raíz lesionada y expresada en porcentaje (Fig. 11).
 |
Existen tres criterios
principales que han usado investigadores y técnicos para estimar
daños: a) el conteo poblacional de nematodos en raíces y rizoma; b) el
índice de lesiones en la raíz; c) el conteo de plantas desraizadas. El
primero requiere de tiempo y bastante trabajo. Además está sujeto a un
alto error de muestreo; además, los diversos métodos de extracción
utilizados por los investigadores, hace difícil uniformizar criterios
sobre niveles críticos. El conteo de poblacional es más útil en
experimentos. El segundo criterio, el índice de lesiones en la raíz,
es más sencillo y correlaciona mejor las pérdidas que se producen por
desraizados. La tercera forma de estimar pérdidas consiste en contar el
número de plantas desraizadas, en especial aquellas que presentas
lesiones de nematodos en la raíz y rizoma, sin considerar las
poblaciones de nematodos existentes. Esta labor debe realizarse por lo
menos cada 15 días y la evaluación se expresa en términos de número
de plantas desraizadas/ha. Estas dos últimas prácticas son usadas por
la United Fruit Co. para estimar pérdidas y determinar si en una finca
deben aplicarse prácticas de control.
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| Fig. 11. Ejemplo del
porcentaje de raíces dañadas |
|

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| Fig. 12. Raíces funcionales y no funcionales |
|
 |
| Fig. 13 Zona de muestreo |
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|
Previo a tomar alguna
decisión sobre el control en lugares donde los desraizados son altos
(más de 10%), es recomendable revisar el drenaje, fertilización y
ciertas prácticas agronómicas como amarre y el apuntalamiento.
Un método interesante
para estimar daños es el utilizado por la Compañia Del Monte en
Centroamérica, el cual correlaciona el daño en las raíces con el
nivel poblacional. El daño se determina como porcentaje (peso húmedo)
de raíces no funcionales o muertas presentes (Fig.12) en una muestra de
aproximadamente 5 dm3 (13 cm diámetro x 30 cm profundidad
desde la base de una planta en estado vegetativo (Fig. 13).
|
Al estimar poblaciones
en función del daño visible en las raíces, este método permite una
evaluación relativamente de rápida de la efectividad las medidas de
combate utilizadas. Así, se puede aplicar la escala siguiente:
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% Raíces No
funcionales |
Control |
|
|
Menor a 5% |
Excelente |
|
5-15% |
Bueno |
|
15-20% |
Regular |
|
20-30% |
Deficiente |
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Los niveles poblaciones
y daño son afectados por los diversos factores anteriormente
mencionados, por lo que es lógico suponer que dependerán de la zona o
lugar de estudio (Tarté y Pinochet, 1981).
R. similis
es el único nematodo para el cual algunos investigadores han logrado
establecer los niveles críticos. Una densidad poblacional de nematodos
de 10.000 especímenes/100 g de raíces es considerado dañino
para América Central (Volkers y Gamboa, 1988). Sin embargo en Costa de
Marfil se ha señalado un umbral de 1.000 R. similis/100 g de
raíces, mientras que en Honduras, Costa Rica y Panamá, se considera a
20.000 nematodos/100 g de raíces (Gowen y Quénéhervé, 1990). Esto
indica que los niveles deben ser establecidos en cada país. En
Venezuela no existe un estudio de esta naturaleza, por lo que es
necesario realizarlo. Las variaciones en niveles críticos se deben a la
influencia de los factores mencionado de clima y suelo; al huésped
sobre el cual se desarrolla el nematodo y a la existencia de biotipos en
R. similis, los cuales presentan diferente grados de agresividad.
Todos estos aspectos
hacen difícil la toma de decisiones cuando hay que aplicar medidas de
control, por lo que se requiere en el país la conformación de equipos
inter y transdisciplinarios, con la participación de los productores,
para realizar los estudios que permitan conocer mejor el comportamiento
de los nematodos en musáceas, ya que se conoce la distribución de los
mismos y el daño que son capaces de causar.
BIBLIOGRAFÍA
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