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Revista Digital del Centro
Nacional de Investigaciones Agropecuarias de
Venezuela |
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LA ACLIMATACIÓN PRECOZ DE POLLOS DE ENGORDE: UNA TÉCNICA PROMISORIA EN CLIMA TROPICAL Fanny Requena 1, Vasco De Basilio 2 , Alicia León 1 y M. Picard 3 Unidad de Producción
Animal, CENIAP-INIA | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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La producción avícola nacional se localiza en regiones con un régimen climático caracterizado por temperaturas ambientales y humedad relativa altas, durante la mayor parte del año. La producción de aves puede ser significativamente afectada por las condiciones climáticas. Los efectos del calor son particularmente importantes porque provocan una disminución del consumo de alimentos y generan mortalidades en pollos de engorde que pueden alcanzar 20% de la población en la última semana de vida, cuando ya se ha hecho la mayor parte de la inversión, generando una fuerte disminución de la eficiencia de producción y en consecuencia, un aumento de los costos a nivel de productor. El grupo de investigación en Aves del CENIAP-INIA, conjuntamente con la Facultad de Agronomía de la UCV y la Estación Avícola del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas de Francia (INRA), ha venido ejecutando un proyecto de investigación donde se pretende desarrollar nuevas tecnologías que permitan aumentar la capacidad de adaptación de los pollos a condiciones de estrés por calor experimentalmente y en granjas comerciales. La experimentación se ha estructurado en 2 subproyectos: uno que se centra en el estudio de los mecanismos de adaptación al calor del animal y la optimización de la aclimatación precoz; y el otro que trata sobre la alimentación alternada como estrategias para contrarrestar el estrés calórico. En el presente trabajo nos referiremos algunos resultados obtenidos durante la evaluación de la técnica de aclimatación precoz. La Aclimatación precoz (AP), una técnica que consiste en someter a los pollos de 5 días de edad a una temperatura ambiente de 38-40°C por 24 horas, surge como una alternativa para aumentar la capacidad de los pollos a resistir olas de calor y disminuir la mortalidad en la etapa de finalización de las aves. Esta técnica fue inicialmente propuesta por Arjona et al., (1988) y desarrollada más específicamente por Yahav (2000). El primer efecto de la aclimatación de los pollos es un aumento de la temperatura corporal (TC), acompañado por una reducción transitoria del consumo de alimento y el crecimiento de los animales durante las 24 horas de exposición. Después de una hora de finalizada la aclimatación, se reduce significativamente la temperatura corporal (0,10 – 0,25°C) comparada con la de las aves testigos no expuestas (Figura 1). El efecto sobre la reducción de la TC es consistente y permanente durante la crianza de los pollos de engorde.
El segundo efecto de la AP es un aumento de la capacidad de los pollos para resistir condiciones de estrés térmico, particularmente en la etapa de finalización. La mayoría de los trabajos publicados reportan una reducción de la mortalidad en condiciones estrés agudo sobre un número de efectivos variables. La mortalidad se redujo significativamente por la AP en 63 % (Arjona et al., 1990), 27% (Yahav et al.,1997), 45% (De Basilio et al., 2001) y no significativamente de 2 a 42% (Mc Donald et al., 1990; May, 1995; Bougon et al., 1996) (Cuadro 1). La variabilidad entre el efecto sobre la TC y la mortalidad puede ser atribuida a diversos factores. Sin embargo, repetidamente se muestra un problema general de evaluación de la mortalidad con relativamente bajo número de animales por tratamientos, así como por la densidad de aves por corral, comúnmente baja en condiciones experimentales.
El tercer efecto menos constante sería una estimulación del crecimiento muscular, el cual se traduciría por un aumento del peso vivo a la edad del sacrificio (Yahav y Mc Murtry, 2001) de los pollos aclimatados en relación a los testigos no aclimatados. Como anteriormente comentado, la efectividad de la técnica puede ser interferida por varios factores. De Basilio et al. (2002), reportaron que los bombillos infrarrojos no tienen la misma eficacia que criadoras a gas, cuando utilizaron como fuente de calor durante la AP. Una higrometría elevada puede agravar de 2 a 3°C la percepción del calor por los pollitos (De Basilio et al., 2003). Después de la AP las temperaturas térmicas tropicales por encima de 35° C pudieran estimular una aclimatación tardía de las aves (May, 1987). La posibilidad de una sensibilidad diferente de AP a diferentes edades ha sido demostrado por Yahav y Mc Murtry (2001). El debate sobre la edad óptima de los pollos para la aplicación de la AP, responde a la edad biológica exacta de los pollitos a su llegada a la granja.
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Referencia de este artículo: Requena F., V. De Basilio, A. León y M. Picard. 2004. LA ACLIMATACIÓN PRECOZ DE POLLOS DE ENGORDE: UNA TÉCNICA PROMISORIA EN CLIMA TROPICAL. Revista Digital CENIAP HOY N° 6, septiembre-diciembre 2004. Maracay, Aragua, Venezuela. URL: www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/n6/arti/requena_f/arti/requena_f.htm Visitado en fecha: DERECHOS
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