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Revista
Digital del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela |
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TODO LO QUE SE DEBE SABER SOBRE BRUCELOSIS EN BOVINOS Nelly Candelo de Arriojas
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Introducción La brucelosis es una zoonosis de importancia mundial. En humanos es también llamada Melitococcia, fiebre ondulante, fiebre de Malta, fiebre del Mediterráneo. En animales, aborto infeccioso, aborto contagioso, aborto epizoótico y enfermedad de Bang en los bovinos. Afecta principalmente a los animales domésticos, así como también a los animales silvestres. Recientemente se han aislado diferentes cepas en delfines y focas (mamíferos marinos). Siete especies han sido reconocidas: Brucella melitensis, B. abortus, B. suis, B. ovis, B. canis, B. Neotom y B. maris. Pueden ser diferenciadas por los requerimientos de CO2 , producción de H2S, susceptibilidad a fagos, antígenos de superficie y sensibilidad a colorantes. En 1887 David Bruce aísla formas de micrococos en tejidos de bazos de soldados muertos en la Isla de Malta, y al cual se le llamó Enfermedad de Malta. De acuerdo con Hughes, en 1897, esta enfermedad había sido descrita por Hipócrates (AC 460). En 1897, el veterinario Bernard Laurits Fredrik Bang (Dinamarca) identifica un bacilo intracelular que causa aborto en bovinos y que denominó Bacilus abortus, la infección fue llamada Enfermedad de Bang. Características culturales y químicas El género Brucella es definido en relación con su composición del ácido desoxiribonucleico (ADN) y sus propiedades morfológicas, culturales y bioquímicas. Es una bacteria facultativa, intracelular, capaz de sobrevivir y multiplicarse en las células del sistema retículo-endotelial, no móvil, no esporulada, no encapsuladas, variables en su forma, desde bacilos muy cortos hasta cocos o cocobacilos, con una longitud de 0.5 a 0.7 micras de ancho por 0.5 a 1.5 micras de longitud. Pueden presentarse solas, en parejas, agrupadas o en cadenas cortas. Son Gram Negativos, se tiñen de rojo sobre fondo azul por el método de coloración Ziehl Neelsen modificado y de color rojo anaranjado sobre fondo rosado por el método de Koster modificado. Son aerobios estrictos, aunque algunos biotipos pueden ser microaerofílico, precisando una tensión de 10% de CO2 Las características morfológicas y culturales no son suficientes para diferenciar las especies o sus biotipos, como tampoco al huésped de donde se aíslan. Inmunidad En el caso de la B. abortus fácilmente escapa de los efectos bactericida de los anticuerpos y complemento en el plasma. La inmunidad protectiva depende principalmente de la respuesta mediadas por células, en la cual la actividad bactericida de los macrófagos está aumentada por la activación de las linfoquininas, originadas por los linfocitos T. Los anticuerpos tienen efectos de opsonización, ayudando a la muerte de las bacterias intracelulares, pero sigue siendo una inmunidad pobre. Se ha demostrado que el germen se multiplica más lentamente en los macrófagos de terneros vacunados que en los no vacunados. Luego de una infección, las inmunoglobulinas IgM son las primeras en aparecer en el suero y su máximo alcanza cerca de las dos semanas. La inmunoglobulina IgG aparece enseguida pero no excede a la IgM, para tener el máximo nivel de 4 a6 semanas, para luego persistir por cierto tiempo. En animales vacunados, las inmunoglobulinas IgM también son las primeras en aparecer en el suero, y alcanzan su máximo a los quince días para luego desaparecer al mes. Las inmunoglobulinas IgG aparecen un poco más tarde y desaparecen a los seis meses en promedio. Aunque no ha sido posible dilucidar exactamente cuales son los mecanismos que llevan a la inmunidad adquirida frente a la brucelosis bovina, los animales infectados con cepas de campo desarrollan un cierto nivel de inmunidad, pero ésta no es capaz de eliminar la infección. Por lo general, los animales permanecen infectados por vida. Aparentemente la inmunidad adquirida a través de la infección sí es capaz de evitar abortos posteriores al primer o segundo aborto. Los anticuerpos, incluyendo aquellos contra el antígeno O, que se desarrollan después de la infección o de la vacunación con cepa 19, no son capaces de proteger a los bovinos contra la infección. La inmunidad que protege contra la infección es la inmunidad celular y no está relacionada a los niveles de anticuerpos. Esta inmunidad se puede producir con vacunas y se basa en el desarrollo de los linfocitos T que reaccionan específicamente con los antígenos de Brucella, produciendo interferón gamma e interlleukina-2. Este concepto es importante para entender la capacidad protectora de la nueva vacuna B. abortus cepa RB51. Patogenia Una vez que la brucela penetra en el organismo a través de la piel o mucosas de inmediato, por medio de los polimorfonucleares invaden los ganglios correspondientes a la zona de entrada El microorganismo sobrevive en el sistema reticuloendotelial, particularmente dentro de los fagocitos. Pueden vivir en las células que se derivan del ectodermo o mesodermo pero no son capaces de invadir tejidos del endodermo. Evaden la actividad bactericida de las células fagocitarias y se replican dentro de ellas. Son transportadas a los nódulos linfáticos donde los macrófagos y fagocitos mueren, produciéndose liberación de más bacterias. En animales donde la infección no es controlada, las bacterias se diseminan y se pueden localizar en el hígado y bazo. La enfermedad se manifiesta según las diferentes especies. En las especies unguladas los microrganismos muestran marcado tropismo por la placenta, debido a la presencia del Eritrol, que aumenta el crecimiento de la bacteria. En humanos, la enfermedad se localiza principalmente en el sistema reticuloendotelial. La infección por Brucella abortus ocurre principalmente a través de las mucosas orales, respiratorias y conjuntivales. La replicación es en gran parte intracelular y ocurre específicamente dentro de los macrófagos. Desde los ganglios locales la B. abortus se esparce vía sanguínea a varios órganos como hígado, bazo, ubre y, en el caso de la hembra preñada, el útero gestante, produciendo una infección en la placenta y en el feto. Las bacterias se replican dentro de sus trofóblastos y finalmente producen el aborto. En los toros se ubica en los testículos y glándulas genitales causando inflamación e infertilidad. En relación con el contagio de la enfermedad, la brucelosis se transmite por vía oral principalmente, razón por la cual los alimentos y aguas contaminadas son el vehículo de contaminación. Las mucosas conjuntivales, los genitales externos, la vía respiratoria y vía cutánea son de importancia. Entre las vías de eliminación de bacterias (brucelas) se tienen: Cubiertas fetales, líquido amniótico, con gran cantidad de gérmenes Excrementos de animales recién nacidos, se excretan durante varias semanas Secreciones vaginales luego del aborto. La leche, vía de importancia para la transmisión de la enfermedad. Puede haber secreciones en heces y secreciones nasales en pequeñas cantidades. Las cabras la eliminan frecuentemente a través de la orina. Signos clínicos En la brucelosis por B. abortus el signo clínico característico en la vaca es el aborto, que ocurre después del quinto mes de gestación. La bacteria produce inflamación del alantocorión, interfiere con la circulación hacia el feto y pasa endotoxinas que posteriormente causan la muerte del feto y expulsión. La placenta se observa difusa y gruesa, los cotiledones con áreas de necrosis, el feto edematoso y con petequias, contenido estomacal turbio. La infección en la ubre es común e intermitente. Los animales jóvenes son bastante resistentes a la B. abortus, pero su susceptibilidad aumenta con el desarrollo sexual y la preñez. En toros se produce orquitis con presencia de abscesos, inflamación del epidídimo y órganos accesorios reproductivos. La orquitis puede ser unilateral o bilateral. Semen proveniente de animales infectados transmite la enfermedad al usarlo en inseminación artificial; existen razas que son más susceptibles que otras. Epidemiología Una hembra infectada es el medio más importante para la diseminación de la enfermedad, tanto para el rebaño al que pertenece como para otros rebaños donde sea movilizado el animal. La reacción serológica positiva en la brucelosis es tardía, puede aparecer hasta algunas semanas después de la infección, por lo que es probable que animales recientemente infectados puedan estar en periodo de incubación de la enfermedad en el momento de la compra, sin dar reacción en ese momento, aunque luego resulta reaccionante después de su introducción en la finca. Por lo tanto es importante realizar por lo menos dos pruebas consecutivas cada 30 días para animales sanos que van a ingresar al rebaño. La enfermedad puede entrar al hato a través de terneras alimentadas con leche descremadas de fuentes contaminadas. Fetos abortados y envolturas fetales pueden ser movilizadas de una explotación a otra por medio de perros, zorros, coyotes, como también roedores y pájaros, según algunos autores. Los camiones que no han sido bien lavados y desinfectados son importantes para la diseminación de la enfermedad, de una finca a otra. El mercado y ferias de exposición son otros medios de importancia para el contagio de la infección. Prevención Se dispone de vacunas de escasa virulencia con microorganismo vivos como la Cepa 19 de B. abortus, ampliamente usada en todo el mundo como una herramienta efectiva contra la brucelosis en el ganado bovino; desde su prueba en campo con becerros, en 1941. La cepa 19 es eficaz para prevenir la infección y los abortos. Sin embargo induce pruebas sanguíneas falso positivas en pequeño porcentaje, interfiriendo con la identificación del ganado infectado con cepas de campo. La vacuna es preparada con organismo atenuados, cuya virulencia es estable. Puede producir abortos cuando es inoculada en altas dosis, pero el porcentaje es bajo, y ha habido evidencia de diseminación. Si se vacunan hembras sexualmente aptas puede observarse un pequeño porcentaje de animales con infección en la glándula mamaria, aunque luego se recobran. Se recomienda el uso de la vacuna vía subcutánea utilizando 30 x 109 bacterias vivas en dosis de 2 ml en hembreas de 4 a 8 meses de edad. Los machos no se vacunan ya que sus títulos persisten por mucho más tiempo y puede ocurrir infección en los testículos. La vacunación en animales infectados no produce ningún efecto sobre el curso de la enfermedad. Se recomienda usar la vacuna liofilizada el mismo día que se procede a reconstituirla. El desarrollo de la cepa RB51 elimina los problemas de diagnóstico, pues es una cepa altamente atenuada, estable y carente del antígeno "O". Al no poseer este antígeno, permite que la vacunación de los bovinos no induzca anticuerpos correspondientes, por consiguiente los animales vacunados con esta cepa se mantienen serológicamente negativos, permitiendo una fácil diferenciación entre los animales infectados y los vacunados. La RB51, derivada de la B. abortus cepa 2308, es rugosa con tendencia a la autoaglutinación, por lo que es importante que la vacuna sea agitada repetida y frecuentemente antes de la vacunación. Diagnóstico La brucelosis es una de las enfermedades donde se han implementado más métodos para el diagnostico: Pruebas bacteriológicas
Pruebas serológicas El examen serológico presenta dificultades para el diagnóstico de la brucelosis, ya que animales que han sufrido la infección pueden permanecer seronegativos por largos períodos. En infecciones crónicas, los animales presentan bajos niveles de anticuerpos; animales vacunados con cepas lisas producen anticuerpos las cuales pueden persistir y ocasionalmente puede haber reacción cruzada con otros microorganismos. Pruebas de diagnóstico para la Brucelosis bovina
Recolección y envío de muestras para bacteriología La muestra debe ser representativa del proceso infeccioso y libre de contaminación. Deben tomarse de 10 a 15 cm³ de muestra, y colocarlos en envases estériles, a prueba de filtración, y por separado, si son de distintos órganos (bazo, hígado, ganglios, membranas fetales) Las muestras recolectadas deben mantenerse bajo refrigeración. Al tomar la muestra se debe estar seguro de que no se ha administrado ningún antibiótico. Identificar debidamente la muestra. Enviar la muestra inmediatamente al laboratorio. Utilizar guantes y evitar que el recipiente se contamine por la parte externa, desinfectándola si se ensucia. Eliminar adecuadamente el material del cual se tomó la muestra, incinerándolo. Recolectar la sangre sin anticoagulante (15 a 20 ml), previa desinfección de la la zona. Los abscesos deben tomarse completos o aspirarlos con jeringa, no usar hisopados. Las muestras de leche deben recolectarse de todos los pezones, ya que las brucelas se pueden localizar en uno o varios de ellos. Recoger primero las muestra de leche de los pezones más próximos al operador y luego los pezones más alejados. El chorro de leche no debe tener contacto con las manos del ordeñador y descartar el primer chorro. Enfriar la leche y enviarla al laboratorio (24-48 horas). Erradicación El diseño de un programa y campaña de control y eventual eliminación de la brucelosis de un predio y de una región o país, depende en gran medida de los recursos humanos y económicos que se pueden poner a disposición. Los programas deben considerar el uso de cuarentenas para prevenir la transmisión de finca a finca; monitoreo serológico continuo con eliminación de los animales positivos (especialmente hembras antes del parto), vacunación, programa de manejo de rebaños individuales para disminuir el contacto entre animales susceptibles e infectados, educación y entrenamiento a todos los individuos participantes en la campaña, para fomentar el entendimiento del problema. El uso de vacunas solamente no es suficiente para la erradicación de la enfermedad, ya que el efecto de la vacuna es disminuir la susceptibilidad de los animales a la infección y no protege a todos los animales del rebaño con la misma efectividad. Por lo general, en áreas de baja incidencia, las vacunas son más efectivas en controlar la incidencia. Sin embargo, lo más recomendable es la vigilancia continua y la implantación de medidas preventivas que eviten la entrada del patógeno al rebaño. Para mayor información y asistencia, diríjase a la Unidad de Sanidad Animal del CENIAP, vía Las Delicias, Maracay, o a cualquiera de las unidades ejecutoras del INIA en todo el país. |
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Referencia de este artículo: Candelo de Arriojas, Nelly. 2004. TODO LO QUE SE DEBE SABER SOBRE BRUCELOSIS EN BOVINOS. CENIAP HOY no. 4, enero-abril 2004. Maracay, Aragua, Venezuela. URL: http://www.ceniap.gov.ve/ceniaphoy/articulos/n4/texto/ncandelo.htm Consultado en fecha: DERECHOS
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