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INTRODUCCIÓN
El Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) es, posiblemente, la
enfermedad económicamente más importante de cuantas han afectado al ganado
porcino durante la última década (algunas estimaciones efectuadas en los
Estados Unidos indican que las pérdidas directamente relacionadas con este
proceso se situarían en torno a los 150-350 dólares por cerda
inventariada). Por otra parte, el temor a su difusión ha modificado
sensiblemente las condiciones del comercio entre los diferentes países
productores.
ETIOLOGÍA
Es una enfermedad infecciosa de los cerdos causada por un virus RNA de
simple cadena de polaridad positiva, perteneciente al género Arterivirus,
familia Arteriviridae, orden Nidovirales. Este virus posee una capacidad de
propagación epidémica que ocasiona problemas multifactoriales de salud
clínicamente muy variables, donde los principales efectos involucran al
tracto respiratorio y reproductivo, observándose predisposición para la
aparición de otras enfermedades.
SIGNOS CLÍNICOS
En cerdos jóvenes están asociados a problemas respiratorios como son:
dificultad respiratoria (disnea), respiración rápida (taquipnea),
incremento de infecciones secundarias. En cerdos de más edad asociados a
problemas reproductivos como abortos, lechones nacidos muertos, fetos
momificados, partos prematuros, problemas de estro en hembras y de
fertilidad en verracos, fiebre moderada, pérdida de apetito (anorexia) y
letargo.
EPIDEMIOLOGÍA
Fue reconocido por primera vez como
una nueva entidad clínica específica en los Estados Unidos en 1987. En
1992 el SRRP fue incluido en la lista B (reporte informe anual) de
enfermedades programadas por la Oficina Internacional de Epizootias (O.I.E.)
para reporte por los países miembros.
En Venezuela, desde el año
1996 se han reportado casos asociados con la sintomatología y hallazgos
clínicos patológicos de la enfermedad, tales como: desórdenes
respiratorios en cerdos de la etapa de crecimiento y desórdenes
reproductivos como abortos en el último término, partos prematuros,
lechones nacidos muertos, momificados y débiles al nacimiento, además de
reportarse altas mortalidades de lechones, que
en conjunto acarrean grandes pérdidas económicas a los productores.
CONTROL
Los científicos han llegado a la conclusión que la aplicación de
técnicas de manejo adecuadas permiten su control: flujo de cerdos todo
dentro/todo fuera (TD/TF) en función del estadio de producción, etc.
Igualmente, la puesta en práctica de otras medidas ha posibilitado una
importante reducción tanto de su incidencia como de su gravedad.
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El
manejo adecuado de las cerdas jóvenes constituye uno de los
factores de mayor importancia en el control del Síndrome
Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) |
Los expertos insisten en
que resulta crucial establecer un programa de manejo efectivo para
determinar el estado de la explotación en cada fase productiva
(cría/gestación, parto, cerdos destetados, crecimiento, engorde y
acabado). En este sentido, resulta importante que todos los grupos (edades)
de la explotación se comprueben para determinar por dónde circula el virus
y cuándo infecta a cada grupo. Para determinar el estado de salud de la
explotación mediante serología se recomienda obtener el siguiente número
de muestras: cría/gestación 10-30; destetados 10; levante 10; engorde 10 y
engorde/acabado 10. La serología es un método fiable para determinar el
estado actual de una población no vacunada. La Inmunofluorescencia
Indirecta (IFI) y el ELISA son dos análisis serológicos disponibles en
muchos laboratorios para tal fin.
MANEJO RECOMENDADO
Entre las técnicas de manejo que han permitido controlar con éxito la
enfermedad se encuentran:
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Probablemente, el
aislamiento y aclimatación adecuados de los animales de reemplazo sea la
medida más efectiva en el control del PRRS. Se han realizado diversas
pruebas con respecto a las condiciones de mantenimiento de estos animales
y se ha comprobado que los problemas pueden ser clasificados en dos
categorías: los causados por cerdas/verracos no inmunizados, y aquellos
ocasionados por cerdas/verracos PRRS positivos. En cualquier caso, estos
animales ejercen un efecto importante sobre las subpoblaciones que
habitualmente coexisten en las explotaciones PRRS positivas. Si los
productores compran animales de reposición deberán determinar siempre la
situación de la explotación de origen para instaurar el programa más
adecuado de aislamiento y aclimatación. Por su parte, la gestión
adecuada debe diseñarse también de acuerdo con la información obtenida.
Si las cerdas de reposición se crían en la propia granja, se recomienda
su comprobación rutinaria. La determinación del estadío actual de estos
animales ayuda a planificar el programa de aislamiento y aclimatación
requerido para una introducción con éxito en la explotación. Muchas de
las reposiciones producidas en la granja diferirán de este punto
(inmunidad frente a infectividad) en comparación con la explotación de
cría.
Los animales de
reposición sin inmunizar que se quieran introducir en una explotación
negativa no deben ser vacunados si la intención es mantener la
explotación serológicamente libre. Por su parte, los animales no
inmunizados no serán introducidos directamente en una explotación PRRS
positiva. Los animales que no se hayan aclimatado adecuadamente, mediante
la exposición al virus del PRRS, transmitirán el virus a otros animales,
incluyendo subpoblaciones susceptibles y lechones. Este hecho perpetuará
la circulación del virus en la explotación.
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SISTEMAS
DE CONTROL
Se han desarrollado diferentes sistemas como son: |
Despoblación
parcial
Estabilización de la piara
Vacunación
Prueba y remoción
Aclimatación de primerizas
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ESQUEMA
DE ACLIMATACIÓN
Se basa en la infección de las hembras mediante contacto directo
con lechones o suero. Se
divide en: |
Fase de
Exposición ( 1 semana). Inoculación vía IM de 1cc de suero de
animales seropositivos
Fase de recuperación (6–7 semanas)
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NORMAS
UNIDAD DE ACLIMATACIÓN |
MANEJAR TODO
DENTRO-TODO FUERA
Exponer todos los animales al mismo tiempo
Sangrar por lo menos 30 animales los días 0,21,42,49 y dos
semanas antes de la entrada al Sitio 1 y hacer serología por
ELISA
Las primerizas que no han bajado los S/P a un mínimo de 1.0 no
deben ser introducidas
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NORMAS
PARA LA UNIDAD RECEPTORA |
Cuarentena y
pruebas diagnósticas
Por lo menos 50 hembras, incluyendo primerizas en diferentes
estadios de gestación, deben ser sangradas cada dos meses y
analizar la información
SISTEMA TODO DENTRO–TODO FUERA EN TODAS LAS ÁREAS DE
PRODUCCIÓN
No retener
animales enfermos o retrasados
No debe existir corral de enfermos
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