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Zootecnia Tropical, 10(2):189-203.  1992

RESULTADOS PRELIMINARES SOBRE LOS REQUERIMIENTOS PROTEICOS DE
 JUVENILES DE CAMARÓN BLANCO (Penaeus Schmitti, Burkenroad)
EN ACUARIOS EXPERIMENTALES

Ramón E. Parra Urdaneta

FONAIAP-PRODETEC. Sub Estación Experimental El Lago. Aptdo. Posta1316. 
Maracaibo. Venezuela.

Recibido: 14-10-1991


INTRODUCCIÓN

En 1984 empezó en Venezuela lo que se llamó el boom del cultivo de camarones. Por iniciativa del sector privado, oriente y occidente se establecieron como los polos del desarrollo de esta nueva industria.

En vista de lo atractivo del cultivo de camarones y por la ausencia de actividades de investigación y desarrollo en esta área, en el año 1986 el Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias (FONAIAP), conjuntamente con el Programa de Desarrollo Tecnológico (PRODETEC), inician el Proyecto Cultivo de Camarones Autóctonos, contribuyendo así el sector gubernamental con el área de la acuicultura.

Con estas iniciativas se da comienzo a una serie de actividades de investigación en las diferentes áreas que involucran el cultivo de camarones, tales como captura de postlarvas silvestres, influencia del ciclo lunar en la migración de postlarvas, alimentación suplementaria y otros.

Desde sus inicios, la actividad del cultivo de camarones como un nuevo sistema de aprovechamiento del recurso camaronero, no utilizaba alimentación suplementaria, solamente se disponía de la que ingresaba con el agua y/o la que se desarrollaba dentro de las piscinas (9). Actualmente, debido al alto valor ya la gran demanda de camarones peneidos en el mercado mundial ha estimulado la implantación del sistema intensivo de producción (8). Esto conlleva a la utilización de alimentación suplementaria, que es expedida en el mercado bajo la denominación de alimento para camarones (12).

La composición química de estos alimentos complementarios viene dada por la utilización relativa de los macronutrientes como proteínas, carbohidratos y lípidos (5), reflejados en los requerimientos cuantitativos nutricionales de los camarones, con sus necesidades cualitativas (13).

Las proteínas son los componentes de los alimentos complementarios más importantes para el crecimiento óptimo de los camarones, en cuanto a cantidad y calidad de la fuente proteica (13). Se ha escrito mucho sobre los requerimientos proteicos de una serie de especies de camarones peneidos, entre los cuales cabe destacar: Penaeus satiferus (4), Penaeus japonicus (7,15, 17) , Penaeus aztecus (7, 20) , Penaeus duorarum ( 18) .Penaeus indicus ( 1) , Penaeus merguiensis (20) , Penaeus californiensis, P. stylirosris y P. vannamei (10), donde se han establecido estándares de niveles óptimos de proteína para su crecimiento en confinamiento, pero para otros camarones es poca o fragmentada la información disponible, tal es el caso de Penaeus schmitti. A raíz de esta situación surge la inquietud de realizar este trabajo de alimentación suplementaria artificial para juveniles de Penaeus schmitti. En esta primera fase se trata de encontrar el nivel óptimo de proteína para su crecimiento, utilizando niveles del 25, 30 y 35% de proteína, con la utilización de insumos (productos y subproductos) de la actividad agrícola, pecuaria y pesquera de la región.

MATERIALES Y MÉTODOS

Se simuló el ambiente de las piscinas o estanques de tierra usados en el cultivo de especies acuáticas. empleando acuarios de vidrio de 60 x 40 x 40 cm, con una capacidad de 54 litros aproximadamente, en cuyo fondo se colocó en forma irregular una capa de 3 cm de tierra (12, 23), con períodos regulares de 12 horas de luz y 12 hora de oscuridad (6, 8).

Se utilizó agua estuarina aireada, en tanques de 500 litros de capacidad y por espacio de siete días. Una vez acondicionados los acuarios se llenaron con esta agua, a la cual se le determinó diariamente salinidad, temperatura, pH y oxígeno disuelto, manteniéndose una columna de agua constante de 21 cm. Diariamente se renovó uh 10% del volumen de agua en cada acuario. La oxigenación en los acuarios se realizó mediante un aireador eléctrico.

Se trabajó con 63 juveniles de Penaeus schmitti, procedentes de una laguna de cría, con un peso aproximado de 0,70 gramos (Cuadro 1) .En el experimento se utilizaron tres dietas artificiales, manufacturadas en el mismo laboratorio. Estas fueron designadas con los signos FOA35, FOB30 y FOC25. Los Cuadros 2, 3 y 4 presentan la composición química de cada dieta y porcentaje de formulación. La determinación de proteína se realizó por el método Kjeldahl, según la Norma COVENIN No.119580. Se fabricó un pellets de 0,3 cm de diámetro y 2 cm de longitud (5).

Cuadro 1. Peso inicial (individual y promedio) de los camarones.

Acuarios

N

Peso (g)

Peso Promedio (g)

A1

7

5,60

0,75

A2

7

5,36

0,76

A3

7

5,36

0,76

B1

7

6,67

0,95

B2

7

5,98

0,85

B3

7

6,80

0,97

C1

7

6,06

0,86

C2

7

5,18

0,74

C3

7

6,41

0,92

            

Cuadro 2. Análisis químico de las materias primas utilizadas.

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Cuadro 3. Porcentajes en formulación de los ingredientes utilizados

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Cuadro 4. Composición de las dietas

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El efecto que los diferentes tratamientos tuvieron sobre la ganancia de peso de los camarones fue analizada a través de un análisis de varianza, cuyo modelo lineal aditivo (22) fue:

Xij = Kij + Zij + Eij

La ganancia de peso viene dada por la relación Gp = Po + Ap.

Donde:

Gp= ganancia de peso
Ap = variación de peso en el tiempo
Po = peso inicial

Se utilizaron nueve acuarios, tres para cada dieta y siete animales por acuario. A estos organismos se les suministró una dosis diaria equivalente al 5% a la biomasa total (4, 5,6). Se alimentaron una vez al día entre las 17:00 - 18:00 horas (20), según sus hábitos alimentarios nocturnos (3). La duración de la prueba fue programada para 12 semanas; Sin embargo, sólo se presentó información de nueve semanas, debido a que algunos camarones murieron al saltar fuera del acuario.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Aunque no se completó el tiempo programado (12 semanas) para la prueba, las nueve semanas de ensayo arrojaron resultados de significativo valor, que pueden contribuir a orientar la utilización de los alimentos suplementarios.

Los parámetros fisicoquímicos fueron monitoreados a diario, obteniéndose valores de 28+ 1 °C, 25+ 1 ppm, 7,0 -8,0; 0,01 a 0,05 mg/l y 7 -10 mg/l 02 para temperatura, salinidad, pH, amonio y oxígeno, respectivamente; valores considerados dentro de lo normal para experimentos de este tipo. Hay que hacer notar que estos parámetros son importantísimos, ya que influyen directamente en los requerimientos y crecimiento de los camarones, como es el caso del oxígeno disuelto, que a niveles de 0,2 -1 mg 02 es letal para varias especies, incluyendo P.japonicus, P. kerathurus (2), P. schimitti (8), pero en niveles superiores de 5 mg/l cesa la mortalidad.

La alimentación suplementaria proporcionada tuvo efectos positivos, ya que favoreció el incremento de sus pesos desde la  etapa inicial, observándose un incremento de 0,30 g para la dieta FOA35; de 0,26 g para la dieta FOB30 y de 0,37 g para la dieta FOC25, durante las primeras dos semanas (Cuadro 5), notándose un incremento total para las nueve semanas de 1,3 g para la dieta FOA35; 1,0 g para la dieta FOB30 y 0,83 9 para la dieta FOC25 (Cuadro 5).

En el Gráfico 1 se puede observar el incremento de peso para las dietas FOA35 y FOC25, mientras que para la dieta FOB30 se observa un decrecimiento debido a la muerte de los camarones al saltar fuera del acuario, a las nueve semanas de ensayo.

Los resultados obtenidos demuestran que las dietas utilizadas producen baja mortalidad (Cuadro 5) para las dietas FOA35 y FOC25: 71,4%; 42,8%; 57,1% y 42,8%; 71,4%; 85,7%, respectivamente. Para la dieta FOB30: 14,28%; 71,4% y 14,28% alta mortalidad, debido al inconveniente expresado anteriormente.

Alava y Lim (1) han reportado altas mortalidades debido al proceso de muda. Otros autores sin embargo, reportan bajas mortalidades para varias especies de camarones en diferentes estadios de vida. Balazs et al (7) reportan una sobrevivencia del 95% con un nivel de 25% de proteína para P. aztecus, entre 86 - 100% para P. japonicus con diferentes niveles de proteínas. Colvin y Brand (10) reportan sobrevivencias de 87 y 86% para niveles de 25 - 40% de proteínas, para postlarvas de P. californiensis, P. stylirostris y P. vannamei. Colvin (1) para P. indicus reporta 100% de sobrevivencia. Andrews et al (4) 95% de sobrevivencia para P. setiferus. Sick y Andrews (19) reportan entre 50 y 62% de sobrevivencia para P. duorarum. Esto indica que el porcentaje promedio de sobrevivencia está entre 80 y 100%; nuestros resultados están por debajo de este rango, lo que sugiere una mejor logística para la siguiente fase del estudio.

El análisis estadístico realizado demostró que no existen diferencias significativas entre el peso ganado por los camarones y los porcentajes de proteína utilizados en las dietas, indicando que los diferentes niveles de proteína se compartan de la misma manera. Esto se puede observar también en las ganancias de peso promedio, que son bastante similares por no haber diferencias significativas para los diferentes niveles de proteína. Este comportamiento se aprecia en el Gráfico 1. También el comportamiento de la sobrevivencia es muy similar para las dietas FOA35 y FOC25 que en promedio presentan 57, 1 y 66,63%, respectivamente.

Cuadro 5. Ganancia de peso y sobrevivencia de los juveniles de Penaeus schimitti durante los 60 días de ensayo.

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Gráfico 1. Comportamiento de las diferentes dietas en cuanto a variación de pesos

Gráfico 1. Comportamiento de las diferentes dietas en cuanto a variación de pesos

Comparando los requerimientos de proteína para camarones peneidos se ha demostrado que ellos varían para diferentes especies. Con P. japonicus, Balazs (7) reportó 40% de proteína para un crecimiento óptimo, pero no así Deshimaru y Shigeno ( 14) y Deshimaru y Yone (16) que reportan 51 - 52% de proteína para la misma especie. Para el camarón blanco P. setiferus, un 28 -32% de requerimiento proteico fue reportado por Andrews et al (4). Un 22,5 - 30,5% (21) y 40% de proteína produce máxima ganancia de peso para el P. aztecus (7, 23), mientras para P. indicus, con dietas conteniendo 43% de proteína obtienen mejor crecimiento (11) y P. merguiensis requiere 34- 42% de proteína (20). El requerimiento de proteína para postlarvas de P. californieensis, P. stylirostris y P. vannamei fue similar y varían entre 30 a 35% (10). Para P. monodon el requerimiento proteico para su óptimo crecimiento es de 40 - 50% (1, 8) y un 40% de proteína para Macrobachium rosembergi (6) .

Kanasawa (17) asume que la diversidad de los niveles óptimos de proteína para los camarones se debe a varios factores, principalmente a las diferencias de hábitos alimenticios y de comportamientos (bentónicos o de nado libre, carnívoros u omnívoros), edad de la especie y fuente proteica usada (fuente animal o vegetal). El P. schmitti, según Anderes (3), ha demostrado que su espectro alimentario varía según los cambios en la disponibilidad de los zooalimentadores, catalogándolos de epibentófagos. Por los estudios antes citados y compartiendo la diversidad de niveles proteicos para las diferentes especies de camarones peneidos, podemos, situar a nuestra especie autóctona P. schmitti en un rango de 25 -30% de proteína.

Otro componente de los macronutrientes son los ácidos grasos o lípidos, que son importantes para el desarrollo y el buen crecimiento del camarón. La composición de las dietas utilizadas en el presente estudio presentan un porcentaje bajo en grasas: 6,1 %; 5,43% y 4,71% para FOA35, FOB30 y FOC25, respectivamente (Cuadro 4). Se han reportado niveles óptimos o niveles apropiados de lípidos en las dietas para un buen crecimiento. Deshimaru etal (15) indican que con un 6% de lípidos se obtiene una alta ganancia y buena eficiencia alimenticia, para un nivel del 3% menor ganancia y un 9% aún menor, con niveles de112% se produce un bajo crecimiento y baja eficiencia alimentaría, para P. japonicus. Otros autores han reportado para P. monodon anormalidades en el hepatopancreas, con niveles del 15% de lípidos en las dietas (8). Andrews et al encontraron resultados similares, obteniendo buena ganancia a un nivel del 10%; con niveles de120% el peso decreció para P. setiferus. Para P. duorarum, un porcentaje menor del 10% de lípidos es recomendable para un mejoramiento en el crecimiento (19).

La fuente proteica en dietas para camarones es de suma importancia, debido a su calidad, y la presencia de aminoácidos esenciales en estas raciones respondería con una mejor síntesis en sus tejidos. Se han realizado varios trabajos sobre la utilización de varias fuentes de proteína de origen animal y vegetal, encontrándose discrepancia en cuanto a la fuente proteica y su beneficio en el consumo de la misma. Según Chen et al (13), una dieta alta en proteína animal, en forma simple, sería más efectiva por la presencia de aminoácidos esenciales para la síntesis en los tejidos, mientras que la proteína de origen vegetal puede servir, como requerimiento nutricional para mantenimiento, siempre y cuando la fuente proteica animal sea similar a la harina de camarón (14). Tradicionalmente se ha usado harina de pescado para las formulaciones de alimentos balanceados para camarones, Otros autores han encontrado buenos resultados utilizando harina de soya en comparación con las harinas de pescado y harina de camarones, dando como respuesta que es superior como un promotor del crecimiento para camarones peneidos (19). Venkataramiah et al (23) postulan que la adición de materia vegetal a la alimentación ha demostrado un mejoramiento en la eficiencia de conversiones alimenticias y la sobrevivencia de camarones juveniles. Esto queda demostrado en trabajos posteriores como el de Chen et al (13), donde sugieren que el progresivo reemplazo de proteína animal con proteína de origen vegetal se justifica en el proceso de crecimiento de juveniles de camarones. Esto nos sirvió de base para formular dietas con un reemplazo o aumento de la fuente proteica vegetal en nuestras raciones para P. schmitti, con recursos de la región, sin competir con la alimentación de los seres humanos en cuanto a productos de consumo masivo se refiere.

En conclusión, sugerimos en la primera fase de este estudio, la utilización del porcentaje de 25 - 30% de proteína para juveniles de P. schmitti, en concordancia con las sugerencias de Colvin y Brand (10) que en estadios avanzados del ciclo de vida de los camarones (juveniles y adultos), el porcentaje de proteína decrece a menos del 30% en raciones alimenticias.

Además, se sugiere en una segunda fase de estudio el reemplazo de proteína animal por proteína vegetal con diferentes niveles y calidad de proteína para maximizar el crecimiento a un bajo costo.

También determinar costos, conversión, tipos de materias primas en alimentos suplementarios para el P. schmitti.

RESUMEN

El presente trabajo tiene como objeto describir el uso de suplemento proteico, en cuanto al ,nivel óptimo de crecimiento de 63 camarones juveniles de Penaeus schmitti. Se mantuvieron durante nueve semanas en nueve acuarios dentro del Laboratorio a 28°C con una salinidad de 25 °/oo. Los acuarios fueron divididos en tres grupos (21 juveniles/grupo) ya cada uno se le asignó un suplemento de 25% (FOC25), 30% (FOB30) y 35% (FOA35) de proteína. La fuente proteica fue: harina de pescado, harina de sorgo, harina de chipichipi, harina de carne y hueso, y harina de yuca. Los juveniles se alimentaron diariamente a una tasa del 5% de su peso total. Hubo un incremento de peso en los tres grupos de camarones; la dieta FOA35 fue superior que la dieta FOB30 y FOC25: 1 ,3 vs 1,0 vs 0,83 g. Sin embargo, no se encontró diferencias significativas. Para el presente estudio se concluye que para una ración económica es mejor el uso del suplemento proteico con un porcentaje de 25 a 30% de proteína. 

SUMMARY

This study was conducted to describe the use of a protein supplement for the optimun level of growth of 63 juveniles Penaeus schmittishrimps. They were kept during 9 weeks in a 9 indoor tanks at 28°C with a salinity of 25°/oo. The tanks were divided into 3 groups (21 juveniles/group) andto each was assigned a supplement with 25% (group I), 30% (group II) and 35% (group III) of protein. The protein sources were: fish, sorghum, chipichipi, meat and bone and mandioca meal. The juveniles shrimps were feed daily at a rate of 5% of their total weight. There was an increase in the weight of the 3 group of shrimps; group III was superior than group II and 1: 1.3 vs 1.0 vs 0.83 9 respectively, however, it was not significatly.lt was concluded that for an economical ration is better to use the supplement with 25 -30% of protein. 

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AGRADECIMIENTO

Al laboratorio de Investigación Piscícola de la Facultad de Ciencias de la Universidad del Zulia, por la utilización de las instalaciones para la realización del presente trabajo.

Al Programa de Desarrollo Tecnológico (PRODETEC), por el financiamiento del mismo.

Al señor Bartolo Rodríguez, a los técnicos Edgar López e lrene Sarmiento, por su valiosa ayuda en campo y laboratorio. A la señora Maritza Rodríguez, por el mecanografiado del trabajo. 


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