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Zootecnia Tropical, 2(1 y 2):74-89.  1984

EFECTO DEL POTASIO Y AZUFRE SOBRE EL PASTIZAL NATIVO DE UNA SABANA
 I. PRODUCCIÓN

Rony Tejos M.

Programa Producción Animal, Universidad "Ezequiel Zamora",
 Guanare, Venezuela.


 INTRODUCCIÓN

El pastizal nativo de sabana de los Llanos Occidentales de Venezuela se utiliza estacionalmente. las panes altas y no inundables (bancos) son pastoreados durante el periodo lluvioso, de mayo a diciembre, y las panes bajas a inundables se utilizan preferentemente durante el período seco. En la actualidad el pastizal de banco está limitado en producción forrajera debido a la invasión de malezas de tipo herbáceos y/o arbustívo, ausencia casi absoluta de fertilización y a escasa división de potreros. Este pastizal está compuesto preferentemente por gramíneas que producen alrededor del 9T/ de la producción en materia seca y el 3y restante lo aportan las leguminosas nativas. Recientemente TEJOS (22) estudió este tipo de pastizal y encontró respuestas favorables y significativas a la aplicación de fertilizantes nitrogenados y fosforados en dosis anuales de 100 kg nitrógeno y 50 kg P205/ha, respectivamente. Sin embargo, se desconoce si sobre una aplicación básica de nitrógeno y fósforo es posible obtener respuesta a los macronutrientes potasio y azufre. De ahí que, los objetivos del presente trabajo son estudiar el efecto de distintas dosis de potasio y azufre sobre la producción, contenido de materia seca y composición botánica de un pastizal nativo de sabana.

Los pastos nativos en los últimos años han sido estudiados bajo diferentes aspectos. Quizá el más estudiado ha sido su respuesta a macronutrientes. Así, en Colombia RAMON (18) probó en distintos sitios, dosis y épocas de aplicación de fertilizantes y encontró que la aplicación de N + P + K produjeron los mas altos rendimientos en materia seca del pastizal. A similares conclusiones arribaron ATANASOV et al. (2) que fertilizaron el pasto nativo con 120 kg N/ha más 100 kg P205/ha y probaron 80 y 120 kg K20/ha y encontraron que los rendimientos de heno se incrementaron de 51,2 ton/ha con NP a 64,2 y a 71,6 ton/ha con NP más 80 y 120 kg k20, es decir, se Incrementaran en un 25,4 y 39,8% respectivamente. En Mexico, GARZA et al. (7), trabajando con pastos nativos tropicales, obtuvieron incrementos en rendimientos de in 14% cuando añadieron 50 kg K/ha al nivel considerado teóricamente optimo en N y P. 

En suelos pobres, ácidos, arenosos con una precipitación de 1750 mm, al Sur de Queensland (Australia) se requiere una fertilización de 125 kg/ha de KQ. Sin embargo, si la deficiencia no es muy severa puede corregirse con una aplicación de 125 kg/ha de CIK cada 2 a 3 años (18). Bajo las condiciones ecológicas de Puerto Rico VICENTE -CHANDLER et al. (24) sostienen que los pastos tropicales cosechados mediante el sistema de corte reaccionan decididamente a aplicaciones de basta 454 kg K/ha. 

En 1972 HUTTON (8) teoriza que en los suelos arenosos y de colores claros de los Llanos Occidentales de Venezuela debe existir una deficiencia de potasio y también de molibdeno. 

El azufre (S) es in macronutriente esencial para el crecimiento de las plantas cuyas deficiencias en suelos tropicales de Latinoamérica han sido detectadas por Mc CLUNG, et al. (13), por MULLER (14) en El Salvador, por VICENITE-CHANDLER (24) en Puerto Rico, por MARTINI (12) en Costa Rica, por el INIAP en 1973, citado por TERGAS (23) y por el propio TERGAS (23) en Ecuador, y en los suelos de Venezuela ha sido detectada por NELSON (15) y confirmada tanto por ELEIZALDE (5) como por AVILAN y ROJAS (3). 

Suelos deficientes en azufre son comunes en zonas húmedas de origen granítico o basáltico donde comúnmente crecen plantas forrajeras (20). En algunas áreas tropicales la deficiencia de S es tan severa que incluso llega a superar las deficiencias de N o P. La afirmación la sostiene Mc. CLUNNY y citados por VICENTE-CHANDLER (24) para suelos de Brasil y a iguales conclusiones llego NELSON, citado por AVILAN y ROJAS (3) para suelos de la serie Barinas de Venezuela. 

Mc CLUNG, et al. (13) reportaron que cuando no aplicaron azufre a suelos de la Meseta Central del Brasil el crecimiento de las plantas fue solo de 4 a 307. del obtenido cuando se aplico un fertilizante completo. Estos investigadores sugirieron que el bajo contenido de S de estos suelos es debido a las repetidas quemas de pastos secos, lo cual ha resultado en pérdidas de hasta el 75C del S por volatización, citada por SHIRLEY y PADGET (20). Otra causa de deficiencia de azufre en los suelos se debe a la capacidad de absorción de sulfatos de los Andosoles y Latosoles, según informes de BORNEMISZA y LLANOS en Costa Rica y de FOX en Hawai, citados por TERGAS (23). 

Trabajando con leguminosas forrajeras tropicales en Australia, tanto TEITZEL y BRUCE (21) cono ROBINSON y JONES (19) encontraron respuestas favorables del azufre a igualmente JONES y QUAGLIATO (9) en el Brasil, registraron incrementos en producción de materia seca de varias leguminosas con aplicaciones de hasta 60 kg/ha de azufre. 

El número de cortes dado al pastizal nativo durante el año fluctuó de dos a cuatro, siendo lo más generalizado el de tres cortes (7,10). 

La fertilización de pastos nativos produjo en general desde nulos (22) a ligeros descensos en contenidos de materia seca (10). Esta disminución es más notoria con la aplicación de N (7), porque la adición del P tiende a mantener o aumentar los contenidos de materia seca comparada con el testigo (7,10). 

La aplicación de fertilizantes pueden o no producir cambios en la composición botánica del pastizal nativo. RAMÓN (18) hizo aplicaciones de NPK y TREJOS (22) de NP y no obtuvieron cambios. En cambio OLSEN y SANTOS (16) encontraron ligeros cambios favorables y ERASMUS y SUD (6) reportaron fuertes descensos de las malezas e incrementos notables de las gramíneas forrajeras.

MATERIALES Y MÉTODOS

La presente investigación se realizó sobre un pastizal nativo de una sabana de banco - bajio - estero (17), ubicada en una unidad fisiográfica de banco bajo y sobre un suelo de textura franca y pH 5,1en su capa superficial y clasificado como Aeric Tropaqualf (1), a 77,8 m.s.n.m. en el Modulo Experimental de Mantecal, Apure, Venezuela. Los registros climatológicos promedios para el periodo experimental, desde junio 1975 a 1978, se presentan en el Cuadro 1.

CUADRO 1. Precipitación, evaporación y temperatura promedio registrado durante el período experimental.

Mes

Precipitación mm

Evaporación mm

Temperatura °C

Junio 

230,8

171,9

25,0

Julio

352,6

136,6 

25,1

Agosto

269,2

154,8

25,4 

Septiembre

154,1

155,2

25,9

Octubre

130,8

166,1 

26,6 

Noviembre

60,9 

173,7 

26,7

Diciembre

8,9

202,9

26,4

Enero

2,6

260,6 

26,2

Febrero

0,9

193,7

27,5

Marzo

12,8 

323,9

28,2 

Abril 

111,4

225,0

27,6

Mayo 

232,5

156,4

26,1

Promedio Anual 

1.567,5 

2.420,8

26,4

                                          

En 52 parcelas experimentales de 2 x 6 m se estudio el efecto de 0, 50, 100 y 150 kg K20/ha/año y de 0, 50 y 100 kg S/ha/año, más un tratamiento testigo que no recibió fertilizantes. las 48 parcelas fertilizadas recibieron además una fertilización básica  común de 300 kg N y 150 kg P205/ha/año. Las fuentes de fertilizantes fueron cloruro de potasio, azufre elemental, urea y superfosfato triple, respectivamente. La totalidad de la dosis anal de P y S se aplicó al inicio del período lluvioso y el N y K se fraccionó en cuatro partes, aplicándose la primera al inicio del período lluvioso y las siguientes después de cada corte. El diseño empleado fue el bloque al azar con arreglo factorial y el numero de repeticiones fueron cuatro. 

El pastizal fue cosechado durante el período lluvioso, de mayo a diciembre, cuando alcanzó alturas promedios de 35 a 40 cm y se cortó a 5 - 7 cm del suelo. 

Una muestra de materia verde por parcela se extrajo al azar y su separación botánica se hizo por el método manual para conocer tanto el aporte de gramíneas y de leguminosas al rendimiento como sus contenidos de materia seca por corte, según método de AOAC (1). 

la composición florística inicial y final del pastizal se determinó mediante el método del cuadrante (4), lanzando un marco de 50 x 100 cm dos veces en cada parcela para determinar densidad, frecuencia y dominancia relativa y cobertura global. Tos tres primeros valores se sumaron para obtener un nuevo parámetro, el valor de importancia. 

El análisis estadístico de datos de producción, contenidos en materia seca (MS) y de composición florística fueron sometidos a análisis de variancia y la comparación de promedios a la prueba de la diferencia mínima significativa (DMS).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

PRODUCCIÓN

El pastizal cuando alcanzó alturas de 35 - 40 cm fue cortado a 5 -7 cm del suelo y, durante el período lluvioso de la sabana y de utilización del pastizal, fue cosechado en tres oportunidades a través del año, coincidiendo con informes de GARZA et al. (7) y de LAISSUS y MARTY (10). La primera de junio a julio, la segunda de agosto a septiembre y la última de noviembre a diciembre. Los intervalos promedios entre cortes fueron de 60, 70 y 80 días entre el inicio del período lluvioso y el primer corte, entre el 1° y 2° corte y entre el 2° y 3° corte, respectivamente, y permitieron una recuperación satisfactoria del pastizal.

La producción de gramíneas y leguminosas del pastizal fueron afectadas por los niveles de K y S estudiados, según se aprecia en el Cuadro 2.

CUADRO 2. Efecto del potasio y azufre sobre la producción de gramíneas y leguminosas del pastizal nativo.

Tratamiento, kg/ha/año 

Aporte % 

Producción Anual

 

N

P205

K20

S

Gramíneas

Leguminosas

ton MS/ha

1

0

0

0

0

95,71

4,29a

5,922d

2

300

150

0

0

98,14

1,86bc

8,787c

3

300

150

0

50

98,78

1,22c

9,263bc

4

300

150

0

100

98,03

1,97bc

9,739abc

5

300

150

50

0

97,81

2,19bc

8,100c

6

300

150

50

50

97,50

2,50abc

9,749abc

7

300

150

50

100

96,51

3,49ab

11,225ab

8

300

150

100

0

98,78

1,22c

8,243c

9

300

150

100

50

98,33

1,67bc

9,783abc

10

300

150

100

100

97,58

2,42abc

11,037ab

11

300

150

150

0

97,27

2,73abc

9,346abc

12

300

150

150

50

97,66

2,34abc

10,977ab

13

300

150

150

100

97,61

2,39abc

11,430a

Promedio

x

x

x

x

97,67

2,33

9,515

Aportes de Leguminosas, F: 2,534 ** DMS (P < 0,01) = 1,97 % 
Producción Anual, F:7,824 ** DMS (P < 0,01) = 2,113 ton MS/ha.

 Los promedios de tratamientos que tienen igual letra no presentan diferencias significativas al nivel 1%, según prueba de DMS.

El aporte de las leguminosas a la producción total fue afectada por la aplicación de fertilizantes, disminuyendo significativamente (P < 0,01) de 4,29 a 2,17% para el tratamiento no fertilizado y promedio de tratamientos fertilizados, respectivamente. la disminución se explica porque los 12 tratamientos fertilizados recibieron 300 kg N/ha/a3o que resultó excesiva para el desarrollo normal de las leguminosas nativas y favoreció decididamente a las gramíneas. 

En los tratamientos fertilizados las Leguminosas aportaron al rendimiento total 2,68, 2,73, 1,77 y 2,49% para niveles de 0, 50, 100 y 150 kg K20/ha, valores que resultaron significativos y señalaron en general un incremento en rendimiento de materia seca de las leguminosas en la medida que aumentó el aporte de potasio. Para niveles de 0, 50 y 100 kg S/ha/año se lograron aportes de las leguminosas de 2,00, 1,93 y 2,57'/, valores que no denotaron significación al 5% y difieren de reportes efectuados por JONES y QUAGLIATO (9), TEITZEL y BRUCE (21) y por ROBINSON y JONES (19). 

El tratamiento testigo produjo 5,922 ton MS/ha/año y se incrementó a 9,263, 9,699, 9,688 y a 10,614 ton MS/ha/año para aquellos tratamientos que recibieron 0, 50, 100 y 150 kg K20/ha/año, respectivamente y no denotaron significación entre sí los tres primeros niveles, pero fueron superados (P < 0,05) por los tratamientos que recibieron 150 kg K20/ha, resultado que concuerda con reportes de RAMÓN (18) y de ATANASOV et al. (2) y confirma la teoría de HUTTON (8 ) sobre deficiencia de K en suelos de los Llanos Occidentales de Venezuela. Los tratamientos fertilizados incrementaron su producción de 8,643 a 9,943 y a 10,858 ton MS/ha/año para niveles de 0, 50, y 100 kg S/ha/año, respectivamente y denotaron significación (P < 0,01) entre el nivel 0 y 50 kg S/ha, pero no existió significación entre los niveles de 50 y 100 kg S/ha pero al nivel 5% la diferencia entre 0 y 50 y entre 50 y 100 kg S/ba resultó significativa, y confirma reportes anteriores sobre deficiencia de S en suelos de Venezuela, señaladas por NELSON (15), ELEIZALDE (5) y AVILAN y ROJAS (3). 

El rendimiento de materia seca de las leguminosas no fue afectado por los niveles de S estudiados, pero sí el rendimiento de las gramíneas que se incrementó de 8,469 a 9,751 y a 10,579 ton MS/ba/año, para niveles de 0, 50 y 100 kg S/ha/año, respectivamente, valores que resultaron significativos (P< 0,05) entre sí.

La respuesta del pastizal nativo de sabana a dosis crecientes de azufre, dentro de los rangos estudiados, señala una severa deficienda de este nutriente en el suelo. Para subsanar esta deficiencia quizá se requieran anualmente más de 100 kg S/ha. 

La causa de la deficiencia de azufre en el suelo se debe probablemente, como lo sugirieron Mr CLUNG et al. (13) para condiciones de Brasil, a las continuas quemas de pastizales que sufrieron y sufren (11) las sabanas llaneras. 

La producción del pastizal nativo incremento por el aporte de abonos potásicos (P < 0,01) y azufrados (P < 0,01) pero la interacción K x S no resulto significativa. Bajo las condiciones de la presente investigación se produjeron 5,922, 8,787 y 11,430 ton 1S/ha/año para el tratamiento testigo, aquel que recibi6 N y P y aquel que recibido N y P más 150 kg K20 y 100 kg S/ba, superando al testigo en 62,06 y 110,81%, respectivamente. La diferencia significativa (P< 0,01) entre tratamiento no fertilizado y fertilizado con NP ratificaron reportes de TEJOS (22) sobre pastos nativos de los Llanos Occidentales de Venezuela. Estos resultados superaron a los reseñados por ATANASW et al. (2) y a los de GARZA et al. (7) pero no resultaron tan espectaculares como los señalados por Mc CLUNG et al. (13).

CONTENIDO DE MATERIA SECA

De acuerdo a los datos del Cuadro 3, el contenido promedio de materia seca en gramíneas durante el período de utilización, fluctuó de 33,78 a 36,78. El tratamiento testigo alcanzó un 36,78% y el promedio de tratamientos fertilizados disminuyó significativamente (P < 0,05) a un 34,68'/, debido probablemente al efecto de la aplicación de 300 kg N/ha/año a todos los tratamientos fertilizados. Esta disminución del contenido de materia seca por efecto de la adición de N al pastizal concuerda con informes de GARZA et al. (7) y de LAISSUS y MARTY (10). 

El contenido de materia seca disminuyo significativamente (P<0,05) de 35,46 a 34,58 a 33,70 y a 34,98% para niveles de 0, 50, 100 y 150 kg K20/ha/aZo, respectivamente y de 35,52 a 34,09 y a 34,447. para niveles de 0, 50 y 100 kg S/ha/año, respectivamente. En general, niveles crecientes de K20 y/o S produjeron una disminución del contenido de materia seca de las gramíneas nativas.

CUADRO 3. Efecto del potasio y azufre sobre el contenido de materia seca de gramíneas y leguminosas nativas.

Tratamiento, kg/ha/año

Contenido de materia seca (%) 

 

N

P2O5

K2O

S

Gramíneas 

Leguminosas

1

0

0

0

0

36,78

47,40

2

300

150

0

0

36,33

47,40

3

300

150

0

50

34,64

42,83

4

300

150

0

100

34,42

46,65

5

300

150

50

0

35,41

45,92

6

300

150

50

50

34,26

49,22

7

300

150

50

100

34,08

39,94

8

300

150

100

0

34,54

44,41

9

300

150

100

50

32,79

40,36

10

300

150

100

100

33,78

45,44

11

300

150

150

0

35,81

39,01

12

300

150

150

50

34,67

41,99

13

300

150

150

100

34,46

35,54

Promedio

X

X

X

X

34,84 

43,55

   Gramíneas, F: 2,642** DMS (P < 0,01) = 2,48%

Los promedios de tratamientos que tienen igual letra no presentan diferencias significativas al nivel 1%, según prueba de DMS.

El contenido promedio de materia seca en leguminosas fluctuó de 35,54 a 49,22% y no denotó significación al 1% para los niveles de k20 y S estudiados. Sin embargo, se apreció una tendencia a disminuir desde 45,63 a 45,03, a 43,40 y a 38,85% para niveles de 0, 50, 100 y 150 kg K20/ha/año, respectivamente; y de 44,19 a 43,60 y a 41,89% para niveles de 0, 50 y 100 kg S/ha/año, respectivamente. En general, a través del período experimental, el contenido de materia seca de las leguminosas fue significativamente superior (P < 0,01) al de las gramíneas, y se alcanzaron valores promedios de 43,55 y de 34,84%, respectivamente.

COMPOSICIÓN FLORÍSTICA.

Los valores de importancia (VI) presentados en el Cuadro 4, en la etapa final del experimento, fluctuaron de 233,58 a 216,75% en gramíneas, de 17,64 a 5,25% en leguminosas y de 70,51 a 52,18% en malezas y no fueron afectados (P < 0,05) por los niveles de potasio y azufre estudiados; resultado que concuerda con reportes de RAMÓN (18) y de TEJOS (22). Sin embargo, las gramíneas superaron significativamente, al nivel 1%, a las m3lezas y éstas a las leguminosas. 

El valor de importancia ascendió de 183,82 a 225,47% en gramíneas y descendió de 21,72 a 11,29% en leguminosas y de 94,45 a 63,24% en malezas para la etapa inicial y final, respectivamente. 

Las principales gramíneas que incrementaron su VI fueron Paspalum chaffanjonii, Leersia hexandra, Axonopus purpussii, Sporobolus indicus, Panicum versicolor y Paspalum plicatulum y las gramíneas que disminuyeron su VI fueron Planicum laxum Setaria geniculata

Las Leguminosas en general disminuyeron su valor de importancia, especialmente las especies Desmodium scorpiurus, Desmodiun triflorun y Calopogonium muconoides y la especie volubilis fue la única que incrementó su VI y se comportó muy bien bajo un sistema de corte. 

Las malezas en general disminuyeron su VI y en particular lo hicieron Croton miquilensis, Evolvulus nummularius y Borreria verticillata. La única especie que incrementó su valor de importancia fue Murdania nudiflora; sin embargo, debido a su hábito de crecimiento rastrero y a su pequeño tamaño (alrededor de 10 cm) no afectó el desarrollo normal del pastizal.

 

CUADRO 4. Dinámica de las principales especies.

Especie

Valor de Importancia %

Inicial 

Final 

Gramíneas

183,83 

225,47

Paspalum chaffanjonii

70,23

130,00

Leersia hexandra

11,13 

41,10

Axonopus purpusii

15,49

15,82

Panicum lexum

71,82

11,16

Sporobolus Indicus

1,41

7,74 

Panicum versicolor 

2,67

7,61

Setaria geniculata

5,36

3,87 

Paspalum plicatulum

0,82

3,30

Otras

4,89

4,87

Leguminosas

21,72

11,29

Terannus volubilis

4,83

5,49 

Desmodium scorpiurus

7,02

2,94 

Desmodium triflorum

2,44

1,28

Calopogonium muconoides 

4,19

0,57

Otras

3,24

1,01

Melezas

99,46

63,24

Murdania nudiflora

0,93

14,72 

Croton miquilensis

38,74

12,80

Evolvulus nummularius

12,54

4,72

Baveria verticillata

6,85

4,20

Wedelia basiliensis

6,82

3,62

Otras

28,58

23,18

Total

300,00

300,00

                                                             
 Los cambios favorables en composición florística se explican fundamentalmente tanto porque el pastizal fue cortado a 5 - 7 cm del suelo, cuando alcanzó alrededor de 40 cm, como a intervalos entre cortes de 70 ± 10 días que resultaron satisfactorios y no por efecto de la adición de fertilizantes potásicos y/o azufrados al pastizal nativo. 

Al inicio de la experiencia la cobertura global promedio del pastizal nativo fue de 87,22 y en la etapa final disminuyó a 76,8w. para el tratamiento no fertilizado y los tratamientos fertilizados presentaron valores de 85,63 a 93,13%, que no resultaron significativos entre si, pero todos superaron al testigo al nivel 5i.

CONCLUSIONES

De los resultados obtenidos y analizados se concluye que:

a) La producción de materia seca de las gramíneas se incrementó significativamente can la aplicación de NP y NPKS; y en las leguminosas disminuyó con la aplicación de N, no fue afectada por la adición de azufre y se incrementó con la aplicación de K.

b) El contenido de materia seca de las leguminosas fue significativamente superior al de las gramíneas y ambos disminuyeron con aplicación de K y S.

c) Los valores de importancia de las gramíneas forrajeras aumentaron a causa de los sucesivos cortes del pastizal y no por efecto de la aplicación de fertilizantes.

RESUMEN

El efecto de 0, 50, 100 y 150 kg K20 y de 0, 50 y 100 kg S/ha/ año. sobre el rendimiento, contenido de materia seca (116) y composición botánica de un pastizal nativo de sabana fue estudiado en 52 parcelas experimentales (48 fertilizadas uniformemente con NP) dante 1975 -1978 en el Módulo Experimental, Mantecal, Apure, Venezuela. EL rendimiento fue de 5,922 y de 8,787 ton MS/ha/año para el tratamiento no fertilizado y fertilizado con NP respectivamente y denotó significación (P < 0,01) entre sí; y los tratamientos fertilizados con NP se incrementaron de 9,263 a 9,699, a 9,688 y a 10,614 ton 1S/ha/año para 0, 50, 100 y 150 kg K20/ha y denotaron significación al 5% y de 8,642 a 9,943 y a 10,858 ton MS/ha/año para 0, 50 y 100 kg S/ha y denotaron significación entre sí al nivel 5%. El contenido promedio de materia seca fue de 43,551 y de 34,84% para leguminosas y gramíneas, respectivamente, y denotaron significación (P < 0,01) y ambos disminuyeron con aplicaciones de K y S. El valor de importancia no fue afectado por los niveles de K y S estudiados y ascendió de 183,82 a 225,47% en gramíneas y descendió de 21,72 a 11,297. en leguminosas y de 94,46 a 63,24 en m3lezas para la etapa inicial y final, respectivamente. Las principales gramíneas que incrementaron fueron Paspalum chaffanjonii, Leersia hexandra, Axonopus purpusii, Sporobolus indicus, Panicun versicolor y Paspalum plicatulum

SUMMARY

The effects of 0, 50, 100 and 150 kg K20 and 0, 50 and 100 kg S/ha/year were studied on forage productivity, dry matter content and botanic oaRposition of native savanna pasture in 52 experimentals plots (48 of uhich were fertilized unifornily with N and P) at the E,C-perimental Module of Mantecal, Apure, Venezuela ding the period 1975-1978. The forage production uas 5.922 and 8.787 ton L)M/ha/year for the unfertilized and NP fertilized treatments, respectively, with significant differences between them (P < 0.01). The NP fertilized treatments increased from 9.263 to 9.699 to 9.688 and 10.614 ton DM/ha/year for 0, 50, 100 and 150 kg K20/ha and showed significance at the 57. level and from 8.642 to 9.943 and to 10.858 ton DM/ha/year for 0, 50 and 100 kg S/ha with significant differences between them (P < 0.05).The average dry matter content was 43.557. and 34.84% for legumes and grasses, respectively, with significant differences between them (P < 0.01) and decreased with applications of K and S. The importance value (IV) was not affected by the levels of K and S studied. The IV rose from 183.82% to 225.4%/ for grasses and fell fran 21.72% to 11.29'% for legumes and from 94.467. to 63.24% in the case of weeds, between the inicial and final stages of the experimental period. The principal gasses which increased in IV were Paspa.Lm PurPuaii, Spot InKa s Paadcxa vnaieolor and Paspehm ply htn_

AGRADECIMIENTO

A los Peritos Agropecuarios Rubén Barrios, Luis Flores y Francisco Gómez por su valiosa colaboración en la recolección de información de terreno.

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