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Agronomía Tropical 57(1): 7-14. 2007

Efecto de la fertilización orgánica en el cultivo de la cebolla

Effect of the organic fertilization in the cultivation of the onion

 César Ruiz*, Tania Russián** y Domingo Tua* 

* Investigadores. INIA. Estación Experimental Falcón. E-mail: cruiz1192@latinmail.com.
** Profesora. Universidad Nacional Experimental “Francisco de Miranda”, UNEFM.
Código Postal 4101 Coro, estado Falcón. Venezuela.
 

Recibido: octubre 10, 2006    
Aceptado:
febrero 02,2007


Resumen 

En suelos Franco-arcillosos, clasificados como Haplo­cambids, en el municipio Federación, del estado­ Falcón,­ se evaluaron­ sobre el cultivo de cebolla­ cv. Texas Grano­ 438, 5 fuentes alterna­tivas de fertilizantes orgánicos­ a razón­ de 30 t ha-1  de: bagazo de caña (bc), pulpa de café (pc), estiércol­ caprino­ (ec), estiércol bovino (eb), gallinaza (g), conjun­tamente con la fertilización química;­ que consistió­ en 160 kg ha-1 de nitrato de amonio, 120 kg ha-1 de fosfopoder y 230 kg ha-1 de K(NO3)2. Se usó un diseño experimental en bloques al azar, con 6 tratamientos y 3 repeticiones. Cada tratamiento­ constó de 6 surcos, separados 0,60 cm por 1,50 m de largo. A los 86 d, se midieron las variables: altura­ de plantas (ap), número de hojas, (nh), número­ y peso promedio­ de bulbos (pb) y diámetro de bulbo (db); y a los 116 d, la productividad,­ a través del número de plantas, producción,­ peso promedio del bulbo y rendimiento (r). El ec promovió mayor ap y el mayor grosor del bulbo, así como el mayor nh, encon­trándose diferencias signi­fi­cativas (P£0,05); el mayor­ r se alcanzó con la apli­cación de bc (30,08 t ha-1), seguido por el eb y la pc, con 29,26 y 28,38 kg ha-1, respecti­vamente. En cuanto a las variables­ de produc­tividad no se encontró diferencias estadísticas­ para ninguna de las variables­. En todos los casos el menor promedio­ correspondió al testigo,­ por lo que se recomienda­ continuar los ensayos­ incluyendo el análisis de las propiedades químicas del suelo.

Palabras Clave: Cebolla; Allium cepa L.; bagazo;­ estiércol;­ fertilización; rendimientos.

 Summary 

In clay loam soils classified as Haplocambids, located in the municipality of Federacion, Falcon State, five  (cane trash (bc), coffee pulp (pc), caprine manure (ec), bovine manure (eb), hen dung (g) alternative sources of organic fertilizers applied to an onion crop, cv. Texas Grain 438, at a rate of 30 T ha-1 were evaluated. Chemical fertili­zation was also applied at 160 kg ha-1 of ammonium nitrate, 120 kg ha-1 of fosfopoder and 230 kg ha-1 of K(NO3)2. A random block experimental design was used with six (6) treatments and three repetitions. Each treatment consisted of six furrows of 1,5 m of length, separated 0,60 cm. At 86 days the following variables were measured: plant height (ap), number of leaves, (nh), number and average weight of bulbs (pb) and bulb diameter (db); and at 116 days, the productivity, through the number of plants, production, weight average of the bulb and yield (r). The ec promoted greater ap, db, and nh, showing significant differences (P£0,05); the greatest r was reached with the bc application (30,08 t ha-1), followed by eb and pc, with 29,26 and 28,38 kg ha-1, respectively. With respect to productivity variables no statistical differences were found. Since in all cases the smallest average corres­ponded to the control, it is recommended to continue the investi­gations including the analysis of the chemical properties of the soils. 

Key Words: Onion; Allium cepa L.; trash; manure; fertilization; yields. 

INTRODUCCIÓN 

El volumen de producción mundial de la cebolla, Allium cepa L., alcanza los 28 millones de toneladas­ anuales, en 2,5 millones de ha; en  América del Sur destaca­ la producción­ de Brazil con 70.000 ha, Argentina con 16.000 ha, Colombia con 11,000 ha y Chile con 9 000 ha (Pathak, 1994; FAO, 1993), en Venezuela es la horta­liza que ocupa el segundo lugar en área sembrada con 9 880 ha para el 2003 (FEDEAGRO, 2005). 

En general, la producción del rubro en los países desa­rro­llados se realiza con alta tecnología, referido­ a los sistemas de riego por goteo y materiales genéticos utilizados; sin embargo, en los trópicos se requiere de mucha­ investigación referida a: conser­vación y evaluación de recursos genéticos, cruzamientos para los requeri­mientos­ en los trópicos,­ tecno­logías de producción de semillas, estudios­ agronómicos (Viloria et al., 2003), estudios­ de plagas­ y enfermedades en relación al clima, el acondi­cionamiento fisiológico de la semilla (Caseiro y Filho, 2005) sobre la respuesta ambiental de diferentes­ tipos de cebollas de días cortos, verna­li­zación (Reghin et al., 2005), efectos de la temperatura, cosecha­ y poscosecha (Currah y Proctor, 1994; Pathak, 1994). 

La agricultura de los últimos años en Venezuela se ha caracterizado por la introducción de factores de produc­ción diversos, ajenos a los agroecosistemas, es por eso que se encuentra una alta incorpo­ración de fertilizantes químicos, herbicidas, insecticidas, con  el consecuente incremento de los costos de producción; de allí que exista­ la necesidad de hacer­ más eficiente el uso de estos­ insumos para obtener­ mayor­ rentabilidad de los cultivos.­ De manera general,­ la producción agrícola se realiza de forma intensiva, con grandes aplicaciones de agroquí­micos lo cual pone en riesgo la salud del productor,­ de la familia, que en muchos casos vive dentro­ de la unidad­ de producción y colabora con las labores de campo, así como también del consumidor. 

La sociedad cada vez está más interesada en reducir­ el daño al ambiente causado por las actividades agrícolas, sobre todo con respecto a riesgos­ de salud que son el resultado del uso desmedido de agro­químicos. La agricultura convencional empezó­ a ser cuestionada, y en el campo agrícola se están produciendo cambios, que reviertan­ el deterioro­ y los efectos­ dañinos de los pesti­cidas­ en general (Van Bruggen, 1995 citado por Bettiol et al., 2004). Velasco et al. (2001) resalta la importancia­ de implementar técnicas de producción agrícola enfocadas­ al uso eficiente de los recursos que tiende­ hacia una agricultura sostenible. En este sentido, la aplicación de abonos­ orgánicos, son alter­­na­tivas que pueden­ emplearse en la producción­ agrícola. 

Se han desarrollado muchos sistemas de producción­ alter­nativos, estableciéndose y entre ellos, la agricultura­ orgánica,­ la certificación en muchos países. La agricultura orgánica es caracte­rizada por la ausenci­a de fertilizantes sintéticos y pesticidas, además­ de la utilización frecuente de fuentes de materia­ orgánica para mantener­ la fertilidad­ de la tierra (Van Bruggen, 1995 citado por Bettiol et al., 2004). 

Es reconocida la importancia y la necesidad de la agricultura orgánica en hortalizas de hojas, en las cuales se demostró la compensación de las pérdidas­ de nutri­mentos ocurridas durante su cultivo­ (Kimoto, 1993); en repollo (Silva, 1984), así como también en alfalfa (Vigidal, 1997), se han demostrado­ incrementos de la producción cuando estas fueron fertilizadas apenas con estiércol bovino.­ En tal sentido el objetivo de este trabajo­ fue evaluar­ la aplicación de 5 fuentes orgánicas­ sobre el creci­miento y los componentes del rendimiento­ de cebolla,­ cultivar Texas Grano 438. 

MATERIALES Y MÉTODOS 

Descripción del Área Experimental

 

El estudio se realizó en el municipio Federación el cual se encuentra en el centro sur del estado Falcón. La capital es Churuguara, ubicada a 936 m.s.n.m. Comprende­ un conjunto­ de sabanas colinosas en las zonas más altas (unidad agro ecológica 2D1), clasificada como bosque seco premontano (Ewel et al., 1976). Se presentan suelos­ Franco-arcillosos,­ clasificados como Haplocambids. Mientras que las áreas más bajas, son característicos de climas semiáridos, con vegetación xerófita; caracte­rizada­ por 9 meses secos, y 3 meses húmedos­, con tempe­ratura anual mínima 28,5 °C, máxima­ 32,5 °C; y la precipitación promedio anual entre 550 mm y 1.100 mm. La ubicación geográfica es de 10°20’5” latitud norte y 69°31’33” longitud oeste. 

Material Genético Usado 

El material genético usado en la siembra fue la variedad­ Texas Grano 438, que es un material de días cortos, de ciclo tardío, 110-120 días después del transplante (DDT). De bulbos redondos y amarillos, el cual ha mostrado­ una buena­ adaptación climática, sobre todo en trans­plantes de comienzo de año. También es un material­ con resistencia a Fusarium y raíz rosada. 

Manejo Agronómico 

El suelo se preparó con un pase de arado, 3 de rastra­ y se construyeron serpentines con surcos de 1,50 m de largo­ espaciados a 0,60 m la siembra fue manual transplan­tándose las plantas a una distancia­ de 10 cm y el riego por surcos cada 2 d. El análisis de suelo mostró una textura franco arcillosa, con niveles de P, muy bajos;­ K, medio; Ca, alto; M.O., medio y C.E. baja. 

Se usó una fertilización básica de 160 kg ha-1 de nitrato­ de amonio, 120 kg ha-1 de fosfopoder y 230 kg ha-1 de K(NO3)2. El P se aplicó todo en presiembra, el N fraccio­nado 50 kg ha-1 a los 12 DDT; 50 kg ha-1 a los 30 DDT y 60 kg ha-1 a los 60 DDT, de igual manera el K se fraccionó en 60, 60 y 110 kg ha-1 a los 12, 30 y 60 DDT, respectivamente. 

Tratamientos 

Los tratamientos (5) consistieron en la aplicación de 30 000 kg ha-1 de cada una de las fuentes orgá­nicas (Cuadro 1), y un testigo, al cual no se le aplicó­ ninguna fertilización; la aplicación de las fuentes orgá­nicas se realizó 8 meses antes del transplante. El análisis de cada fuente señaló los siguientes valores­ de macro y micronu­trimentos:  

Variables evaluadas 

a) Altura de plantas (ap): se midió desde la zona de unión de la base de las hojas (cuello) hasta el ápice de la rama más larga a los 86 DDT, sobre­ 3 plantas tomadas­ al azar y marcadas previamente.­ Los resultados se expresaron en centímetros. 

b) Número de hojas (nh): se procedió a contar la cantidad­ de hojas emitidas por planta. Las evalua­ciones se realizaron a los 86 DDT. 

c) Peso promedio de bulbos (pb): al momento de la cosecha (116 DDT) se contaron y pesaron los bulbos­ para obtener el peso total cosechado­ por tratamiento­ y el peso promedio de bulbos. Los resul­tados se expresaron­ en kilogramos y gramos. 

d) Diámetro de bulbo (db): fue medido, al momento­ de la cosecha, con un vernier el diámetro corres­pondiente a la parte del bulbo más ensanchada o la zona del ecuador;­ esta medición se hizo a los 116 d. Los resultados­ se expresaron en centímetros. 

e)       Producción (p): se obtuvo pesando el número total de los bulbos cosechados por tratamiento. El resul­tado se expresó en t ha-1. 

f)       Rendimiento(r): con el pb, el número de plantas­ por ha, el número de bulbos totales, se calcu­laron­ los r finales por tratamientos. Los resul­tados se expresaron­ en kg ha-1. 

De tal manera que, según la dosis aplicada, el aporte por hectárea de cada una de las fuentes orgá­nicas se muestra­ en el Cuadro 2. 

Diseño Estadístico 

Se usó un diseño experimental en bloques al azar, con 6 tratamientos y 3 repeticiones, resultando 18 unidades experimentales­ en total. Cada tratamiento­ constó de 6 surcos, separados 0,60 cm por 1,50 m de largo; sembrados­ en serpentín. Los resultados se anali­zaron por el programa estadístico InfoStat, realizando­ los ANAVAS correspondientes y apli­cando la prueba de sepa­ración de medias de Duncan a las variables estadís­ticamente diferentes­ al valor de significancia de 5%.

 

Cuadro 1. Contenido de macro y microelementos de 5 fuentes orgánicas.


Tratamientos Macroelementos Microelementos

N P K Ca Mg Fe Zn Mn

Pulpa de café 1,33 4,92 1,27 1,61 0,44 14,33 141,07 191,01
Est. caprino 0,64 3,98 0,83 2,21 1,30 15,28 164,84 238,51
Est. bovino 1,07 3,14 1,82 2,00 0,60 26,71 170,82 218,20
Bagazo de caña 1,32 1,65 1,39 0,25 0,40 1,85 237,50 75,00
Gallinaza 1,24 4,76 1,82 8,89 0,68 3,69 498,38 22,98

Nota: análisis realizados por el laboratorio de suelos y tejidos. CENIAP. 

Cuadro 2. Cantidad de macro y microelementos aportada por cada una de las fuentes orgánicas.

Kg ha-1

N P K Ca Mg Fe Zn Mn

Pulpa de café 399 1476 381 483 132 0,42 4,23 5,73
Est. caprino 192 1194 249 663 390 0,45 4,95 7,17
Est. bovino 321 942 546 600 180 0,81 5,13 6,54
Bagazo de caña 396 495 417 75 120 0,06 7,14 2,25
Gallinaza 372 1428 546 2667 204 0,12 1,50 0,69

 

 RESULTADOS Y DISCUSIÓN  

En el Cuadro 3 se muestra el efecto de los tratamientos sobre las variables de crecimiento y desarrollo, encontrándose diferencias significativas para estas variables. La mayor altura se registró con el ec, con 71,74 cm. De la misma manera, para la variable­ nh con este tratamiento­ se registró el mayor­ promedio de 8,07. En ambos casos el menor promedio­ se encontró en el testigo. 

Con relación al db, se encontraron diferencias signi­fi­cativas resultando los mayores promedios a los trata­mientos eb y ec con valores que oscilaron entre­ 5,59 y 5,31 cm, respectivamente, el testigo resultó con el menor­ promedio (4,55 cm) seguido por la g, con 4,86 cm. 

Cuando se analizó el efecto individual de la fertili­zación orgánica vs., la fertilización mineral sobre las variables de crecimiento, se observa que se encon­traron dife­rencia significativas para las variables­ nh y db (Cuadro 4). Con relación al nh y db, el mayor promedio­ se registró con el tratamiento orgánico­ 7,68, 5,33 cm, respectivamente; esto indica­ que existe un efecto aditivo­ positivo de las fuentes­ orgánicas sobre estas variables, ya que el efecto de la fertilización mineral esta bien documentado, sobre los componentes del rendimiento. 

El Cuadro 5 muestra el efecto de la aplicación de fertili­zantes orgánicos sobre el número de plantas, peso pb (g), producción (kg) y rendimiento (kg ha-1). Aún cuando­ no se encontraron diferencias estadís­ticamente significa­tivas, se observa que con el eb, se registró el mayor número de plantas a cosecha con 183,0 y el menor promedio­ con el tratamiento pc, con 169,0. Con relación­ al pb, el bc, mostró el mayor promedio con 128,31 g, seguido por el testigo­ y el eb con 117,96 y 117,02 g, respectivamente y el menor valor con la g (106,90).  

 

Cuadro 3. Efecto de diferentes fertilizantes orgánicos sobre la altura de plantas, número de hojas y diámetro del bulbo de cebolla (Allium cepa) cv. Texas Grano 438 medida a los 86 días después del transplante.


Tratamientos Altura (cm) Número de hojas Díametro del Bulbo (cm)

Estiércol bovino 69,25 ab1 7,67 ab 5,53 b
Estiércol caprino 71,74 b 8,07 b 5,59 b
Gallinaza 66,28 a 7,33 ab 4,86 a
Pulpa de cafe 65,99 a 7,80 ab 5,34 b
Bagazo de caña 67,02 ab 7,53 ab 5,31 b
Testigo 64,05 a 7,07 a 4,55 a

1 Valores entre columnas seguido por letras diferentes son estadísticamente diferentes (P<0,05) de acuerdo a la prueba de separación de medias de Duncan.

 

 

Cuadro 4. Efecto de la fertilización orgánica y mineral­ sobre el crecimiento de la cebolla­ (Allium cepa) cv. Texas Grano 438 medida­ a los 86 días después del transplante.

Tratamiento Altura (cm) Número de hojas Diámetro del bulbl (cm)

Orgánico 68,06 a1 7,68 a 5,33 a
Mineral 64,05 a 7,07 b 4,55 b

1 Valores entre columnas seguido por letras diferentes son estadís­ticamente diferentes (P<0,05) de acuerdo a la prueba de sepa­ración de medias de Duncan. 

La mayor producción se registró en el tratamiento bc con 22 300,0 kg, seguido por el eb con 21,160,0 kg y el testigo con 20,480,0 kg; los demás tratamientos mostraron­ valores­ de 18,960,0; 18,620,0 y 18,520,0 kg (pc, ec y g, respectivamente). De la misma manera,­ el mayor­ pb así como de r se encontró con el bc (30,08 t ha-1), seguido­ por el eb y la pc, con 29,26 y 28,38 kg ha-1, respectivamente. La g mostró el menor valor con 26,72 kg ha-1. 

Figueroa et al. (2001) en un estudio de fertirrigación de cebolla con 12 tratamientos de N-P-K, obser­varon que aún cuando no hubo diferencias significativas, sino sólo en el peso de las hojas, los mejores­ rendimientos resul­taron de los niveles más altos de N (120 kg ha-1) con el más bajo de fósforo (20 kg ha-1), independientemente de la cantidad de K. De la misma manera, en este ensayo­ tampoco se encontraron diferencias significativas en el r, pero, si en el db y en el nh y el mayor r se obtuvo con el bagazo de caña que fue la fuente que presentó­ mayor cantidad de N y menor de P. 

No se encontraron diferencias significativas de la fertilización orgánica, con relación a la productividad­ y el rendi­­miento, lo cual estuvo influenciado por el contenido­ inicial­ de materia orgánica del suelo y por lo corto del ciclo de producción de la cebolla, no hubo tiempo suficiente para que los minerales estuvieran totalmente­ disponibles­, aún cuando las fuentes estaban bien descompuestas­. 

En tal sentido,­ Barber et al. (1992), en un estudio para evaluar el efecto de los abonos orgánicos (estiércol­ bovino­, caprino, gallinaza y compost) sobre­ las propie­dades físicas y químicas del suelo sembrado­ con maíz, señalaron que los estiércoles se mineralizan en 70% a partir del primer año de aplicación y con efecto residual­ en el suelo hasta por 2 años y el resto se transforma en humus, que se incorpora al suelo y produce un efecto benéfico­ en la estructura del suelo durante el primer­ año. 

Por el contrario en hortalizas de hojas, específi­camente cilantro, Oliveira et al. (2002) evaluando diferentes dosis­ de estiércol bovino con y sin fertilización mineral­ señalan­ que cuando se aplicó el fertilizante­ mineral conjun­tamente con el orgánico fue mayor el rendimiento en masa verde que cuando­ no se aplicó la fertilización mineral. 

En este trabajo, el estiércol bovino, después del bagazo de caña fue el que registró mayor rendimiento, lo cual pudiera ser atribuidos al hecho de que cantidades adecuadas de estiércol de buena calidad son capaces de suplir­ las necesidades de las plantas de macronu­trimentos, debido­ a los elevados tenores de N, P y K disponibles tal como lo señala Machado et al. (1983). 

Cuadro 5. Efecto de diferentes fertilizantes orgánicos sobre el número de plantas, producción, peso promedio del bulbo y rendimiento de plantas de cebolla (Allium cepa) cv. Texas Grano 438 (116 días después del transplante). 

Tratamientos Nº de plantas Producción (kg) Peso promedio Rendimiento 
(kg ha-1)

Estiércol bovino 183,0 a1 21160,0 a 117,02 a 29260 a
Estiércol caprino 171,0 a 18,620,0 a 110,61 a 27650 a
Gallinaza 176,0 a 18520,0 a 106,90 a 26720 a
Pulpa de cafe 169,0 a 18960,0 a 113,53 a 28380 a
Bagazo de caña 173,6 a 22300,0 a 128,31 a 30080 a
Testigo 176,0 a 20480, 0 a 117,96 a 27490 a

1 Valores entre columnas seguido por letras diferentes son estadísticamente diferentes (P<0,05) de acuerdo a la prueba de separación de medias de Duncan.

La cebolla crece bien en suelos francos con pH entre 6 y 7,5 siendo muy exigente en fósforo (Benacchio, 1982). Se señala que el fosfato es crítico­ durante la etapa inicial­ de crecimiento y después­ de la emergencia de las primeras­ hojas verdaderas, como promotor de un adecuado desarrollo­ radical (Chandler, 1994). Como se dijo, en este estudio los niveles de P en el suelo eran bajos, pero las fuentes evaluadas contenían niveles­ altos para lo requerido­ por el cultivo, según lo presentado­ por Jones et al. (1991). 

Con relación al bagazo de caña, Uribe et al. (2004) aplicando compost a base de caña y pulpa de café así como también un biofertilizante en el cultivo de cebolla y zana­horia en Pueblo Rico, Colombia, para determinar el efecto­ sobre la población microbiana edáfica y su relación­ con el desarrollo del cultivo, al analizar la producción señalaron que la aplicación­ de compost de caña y café así como el bioferti­lizante al suelo, produjo un aumento estadísti­camente significativo de la productividad de ambos­ cultivos y variaciones significativas en la abun­dancia y diversidad de los microorganismos, así como en la variación de las poblaciones de los grupos­ funcio­nales­ evaluados, especialmente en el grupo de los actinomicetos. 

Resultados similares mostraron Arjona et al. (2004) quienes­ evaluaron el efecto de aplicaciones de urea, melaza­ y aminoácidos al follaje y al suelo en dosis conven­cionales y en todas sus posibles combi­naciones, sobre el crecimiento y el rendi­miento del cultivo de la cebolla de bulbo en la Sabana­ de Bogotá, señalaron que ningún producto­ o combinación de productos presentó un mejor comportamiento agronómico que el testigo absoluto­ para las variables evaluadas. 

No obstante, señalaron­ que el uso de melaza, en dosis convencionales, puede incre­mentar los rendimientos, aunque­ no fue demostrado en su estudio, sugieren­ que podría ser objeto de estudios posteriores ya que aunque no hubo respuesta de ninguno de estos­ productos con respecto al testigo, pero si se obser­varon efectos individuales de los productos, en las distintas­ combinaciones. 

Con relación al estiércol bovino, se han señalado resultados similares así, Goncalves et al. (2004), evaluaron entre otras sustancias naturales, un biofertilizante anaeróbico (compuesto por 20 kg de estiércol bovino en 40 l de agua el cual se fermentó­ por 5 días adicionando­ luego otras fuentes de nutrimentos minerales) y otro aeróbico (igual al anterior, pero fermentándolo con 1,5 kg de azúcar) para el control de trips en cebolla y además determinaron productividad y peso fresco del bulbo,­ indicando­ que no hubo diferencias con relación al control en estas variables. 

Otras investigaciones señalan resultados similares en otras hortalizas, por ejemplo se ha observado que la aplicación de estiércol bovino, con una dosis­ mínima de fertili­zación mineral incrementó la ap de cilantro y el número de ramas fue mayor en ausencia­ de fertili­zación mineral en el orden de 3 ramas por cada kg de estiércol aplicado al suelo (Oliveira et al., 2002).  

De la misma manera, Kristaponyte (2005) en un estudio­ para establecer la productividad de la rotación­ de cultivos­, el balance de nutrimentos y la variación agroquímica de las propiedades de un suelo estableció 5 tipos de rotación­ de cultivo e investigó los sistemas de fertili­zación mineral,­ orgánica­ y mineral-orgánica. Encon­trando que la aplicación de 80 t ha-1 de estiércol de corral­ resultó,­ comparado con el sistema de fertilización mineral,­ en un incremento en el contenido de humus en la capa arable. 

En el sistema de fertilización orgánica-mineral la aplicación de 40, 60 y 80 t ha-1 de estiércol­ de corral y NPK mineral en la misma­ cantidad resultó en un incremento en el contenido de humus de 0,18; 0,24 y 0,21%, el contenido de fósforo en 41,0; 61,0 y 41,0 mg kg-1 y el contenido de potasio en 36,0; 46,0 y 54,0 mg kg-1, respectivamente,­ comparado con la fertilización mineral. 

CONCLUSIONES 

-  La aplicación de estiércol caprino, mostró tener influencia­ sobre las variables de crecimiento, aún cuando no se encontró diferencias significativas en algunos de los casos. El eb y el bc promovieron los componentes del rendimiento, lo cual pudiera estar ligado al hecho de que cantidades adecuadas de estiércol­ de buena calidad, son capaces de suplir las necesidades de las plantas de macronutrimentos, debido­ a los elevados tenores de N, P y K disponibles. 

-  Aún cuando no se encontraron diferencias estadísti­camente significativas, se observa que con el eb, se registró el mayor número de plantas a cosecha, y el menor promedio con el tratamiento pc. Con relación­ al pb, el bc, mostró tener influencia sobre esta variable;­ el testigo, eb, pc y la g mostraron tener muy poco efecto sobre este componente del rendimiento. Cuando se midieron los efectos individuales,­ el trata­miento orgánico superó de manera signifi­cativa­ al efecto mineral, en las variables ap, nh y db. 

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