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Agronomía Tropical 57(1): 31-43. 2007 EFECTO
DE LA FERTILIZACIÓN INORGÁNICA SOBRE LA DISPONIBILIDAD DE
NUTRIMENTOS EN EL SUELO, NIVEL NUTRICIONAL DE LA PLANTA EFFECT
OF THE INORGANIC FERTILIZATION ON THE AVAILABILITY OF NUTRIMENTOS IN
THE GROUND, LEVEL NUTRICIONAL OF THE Marisol
López*, Isaura López de Rojas*, Mingrelia España*, Alexis
Izquierdo* y Lusbi Herrera** * Investigadores. INIA. Centro Nacional de Investigaciones
Agropecuarias. (CENIAP). |
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RESUMEN Las
prácticas agronómicas utilizadas en plantaciones de cacao, Theobroma
cacao L., para incrementar la producción del cultivo, incluye
fertilización inorgánica para cubrir los requerimientos
nutricionales de la planta e incrementar la fertilidad química del
suelo de (disponibilidad de macronutrimentos), subestimando el
componente biológico. Con el objetivo de evaluar el efecto de la
fertilización inorgánica sobre la disponibilidad de nutrimentos
en el suelo, el nivel nutricional del cacao y la presencia de
esporas de hongos micorrízicos, se estableció un experimento en
campo en la finca "Los Torres", en Choroní, estado Aragua,
entre las coordenadas 10º 20’ 58" N y 67º 37’ 36" O.
Las dosis de nutrimentos fueron en gramos por árbol: 45 de nitrógeno
(N), y 0, 45, 90 y 135 g árbol-1
de fósforo (P) y potasio (K), las cuales combinadas constituyeron
16 tratamientos, repetidos tres veces. En el segundo año de
evaluación, se encontraron diferencias altamente significativas
entre los tratamientos con fósforo (a = 1%),
aumentando la disponibilidad. Observándose interacción entre los
niveles de P y K. La dosis de potasio de 45, 90 y 135 g planta-1 favoreció la disponibilidad de fósforo en el suelo. Después
del 1er año de evaluación, los niveles de P, Ca y Mg en planta se
incrementaron significativamente. Mientras que el potasio aumentó el
2do año de evaluación. El fósforo disponible afectó significativamente
el número de esporas de hongos micorrícicos en los sistemas de
producción de cacao, el número de esporas disminuyó al
incrementarse las dosis de P. Palabras
Clave: Theobroma
cacao L;
fertilización inorgánico; dosis, micorrizas; fertilidad de suelo;
análisis nutricional en planta; experimento en campo; Aragua;
Venezuela. SUMMARY
Agronomic practices used in cocoa, Theobroma cacao
L., plantations to increase crop production include inorganic
fertilization to cover the nutritional requirements of the plant and
to increase only the chemical soil fertility (macronutrients
available), underestimating the biological component. The objectives
of this study were to evaluate the effect of inorganic fertilization
on: the availability of soil nutrients, the nutritional level of cocoa
crop and the presence of arbuscular mycorrhiza (AM) spores. A field
experiment was carried out in the farm "Los Torres", in
Choroni, Aragua state, (10º 20’ 58" N and 67º 37’ 36"
O). The doses of nutrients (g tree-1)
were: 45 of nitrogen (N), and 0, 45, 90 and 135 of phosphorus (P) and
potassium (K), for a total of 16 treatments, repeated three times.
During the second year of evaluation, highly significant differences
between P treatments were found (a
=
1%), increasing availability. Interactions between levels of P and K
were observed. The potassium doses of 45, 90 and 135 g plant-1 favored P availability in the soil. After the first year of
evaluation, the levels of P, Ca and Mg in plant increased
significantly. While potassium increased in the 2nd
year of evaluation. The available phosphorus affects the number of
spores of AM in the systems of production of cocoa, the number of
spores decreased when the doses of P increased. Key
Words: Theobroma cacao L.;
inorganic fertilization; doses; mycorrhizal; soil of fertility;
plant nutritional analysis; field experiment; Aragua; Venezuela. INTRODUCCIÓN
La
producción de cacao, Theobroma cacao L., en Venezuela
se caracteriza por ser agrosistemas de muy poca intervención humana,
desarrollándose bajo condiciones ambientales muy particulares. El
cacao tiene requerimientos agro ecológicos típicos de las zonas
tropicales húmedas por debajo de los 1.000
m.s.n.m., y entre 10º latitud norte, 10º latitud sur (Sánchez,
2000). Según este investigador para el año 1999, se cultivaba en el
país menos del 5% de las áreas potenciales para este cultivo
-alrededor de 60,000
ha- y según las metas propuestas para el año 2006 debería
incrementarse a 80,000
ha si se toman medidas dirigidas a disminuir los factores limitantes,
entre los cuales menciona la suplencia adecuada de semillas y la
aplicación de paquetes tecnológicos que incluyen la renovación
y la rehabilitación de la plantaciones, es decir, desarrollar prácticas
y tecnologías que promuevan aumentos en la producción de este rubro. Este
cultivo en el país se ha mantenido con poco uso de insumos externos y
la fertilización basado principalmente en el reciclaje de nutrimentos
derivados de los restos de materiales vegetales tanto del propio
cultivo como de las plantas utilizadas como sombra temporal y
permanente. Sin embargo, se considera una planta exigente en
nutrimentos (Ramos et al., 2000; PDVSA, 1992) siendo estos
requerimientos afectados por factores tales como el material genético,
grado de sombreamiento (PDVSA, 1992) así como otros factores
asociados a la edad de la planta, control de plagas y enfermedades y
al suelo, tales como drenaje (Ramos et al., 2000). Los
rendimientos por hectárea de cacao en el país son bajos, siendo los
del estado Aragua, los menores (entre 50-90 kg ha-1),
razones por las cuales se ha estado promoviendo el uso de
fertilizantes inorgánicos como una vía necesaria para incrementar
los rendimientos y la calidad del fruto (López et al.,
2000). En este sentido, Uribe et al. (2000), señalan trabajos
sobre fertilización en cacao realizados en países de América y África
que son reconocidos productores de cacao como Trinidad, México,
Brasil, Ghana y Colombia, considerando también entre los factores que
afectan la respuesta de la planta a la fertilización aspectos tales
como: distancia de siembra y sombra. Chepote et al. (2005), señalan
la evidente respuesta a la fertilización del cultivo de cacao en
suelos ácidos del Sul da Bahía de Brasil. Un
aspecto de gran importancia a considerar, es que en estos ambientes
naturales predominan poblaciones de microorganismos que favorecen la
nutrición de las plantas, como es el caso de hongos micorrícicos
(HM), denominados así porque forman asociación simbiótica mutualítica
(Micorriza), la cual ocurre entre las raíces de la mayoría de las
plantas superiores y hongos del género Glomales. El
principal beneficio que las plantas obtienen de las micorrizas es el
incremento en la adquisición de nutrimentos de baja movilidad y
disponibilidad como el fósforo. Sin embargo, los últimos estudios
han demostrado, que el beneficio es más amplio y complejo,
indicando que las plantas micorrizadas pueden tolerar ambientes
adversos, bióticos y abióticos. En
Venezuela se han dirigido esfuerzos para desarrollar prácticas
tendentes a incrementar la producción de los cultivos como el
cacao, surgiendo recomendaciones prácticas para fertilizarlo
(Molina, 1989; PDVSA, 1992; Ramos et al., 2000) las cuales
tuvieron como criterio principal el estado nutricional del cultivo y
la fertilidad del suelo desde el punto de vista físico y químico
(disponibilidad de macronutrimentos), subestimando el componente
biológico. Sin embargo, en el proceso de comprensión del papel que
desempeñan los microorganismos en los ciclos de nutrimentos
minerales y en las cadenas tróficas del suelo, ha emergido el
concepto de suelo como “sistema viviente”, en contraste
con la percepción agronómica convencional que trabaja con la
idea de concebir al suelo como un ente inerte, surgiendo
alternativas de manejo de los agrosistemas orientadas a potenciar y
valorar el componente biológico como principio ecológico o factor
determinante en la sustentabilidad de agrosistemas. La
calidad del suelo es un indicador integral de ecosistemas agrícolas
sustentables y uno de los componentes claves de la calidad del suelo
es su biota, en particular el comportamiento (Harrier y Watson,
2003). Estos argumentos fundamentan la necesidad de incorporar y
valorar la biota del suelo y su comportamiento en la promoción
de agrosistemas sustentables. El
cacao por ser una planta micótrofa obligada requiere de manejos
conservacionistas que promuevan la simbiosis: hongo - raíz. En
este sentido, en el Instituto Nacional de Investigación Agrícola
(INIA, 2004) se compilaron las recomendaciones de fertilización
usadas para varios rubros de interés económico del país, entre
ellas las correspondientes al cacao, encontrándose cambios
importantes en las dosis de nutrimentos recomendadas, principalmente
de fósforo, reduciéndose su dosificación de acuerdo a los
resultados de investigación obtenidas en los últimos 7 años,
donde se ha encontrado que la fertilización inorgánica, así como
la naturaleza de las plantas usadas como sombra permanente y
temporal, son criterios de vital importancia a considerar por su
efecto directo sobre la biota del suelo. cacao L., la práctica de fertilización,
principalmente nitrogenada y fosfatada, debe ser evaluada integralmente,
considerando no sólo el rendimiento del cultivo y la disponibilidad
de nutrimentos en el suelo, sino la composición y comportamiento de
la biota, a fin de no inhibir estos procesos biológicos ni estimular
la dependencia de insumos externos en estos sistemas (López et
al., 2000). Sieverding, (1991) y Siquiera et al.
(1989) han señalado que la diversidad y las comunidades de las
micorrizas vesiculares arbusculares, (MVA) tienden a disminuir cuando
los ecosistemas naturales son transformados. En estudios relacionados
con inoculación y fertilización de plantas de cacao, Azizah y Ragu
(1986), encontraron que la aplicación de fósforo influyó
considerablemente sobre el desarrollo de micorrizas; pequeñas
aplicaciones de fósforo a suelos tanto inoculados como
esterilizados incrementó el porcentaje de colonización, teniendo
un efecto contrario las altas adiciones de este elemento. Igualmente
Young et al. (1986) encontraron que la inoculación con
hongo MVA incrementó la absorción de fósforo de plantas de soya y
mejoró su rendimiento, destacando el efecto que tiene tanto la
especie de HM como el tipo de suelo. Cuenca et al. (1990) indicaron que
en Venezuela los hongos micorrícicos arbusculares (HMA) nativos
fueron más eficientes en promover el crecimiento en plántulas de
cacao que los HM introducidos. Cuenca y Meneses (1996), realizaron una
evaluación de la diversidad de HMA en 16 plantaciones de cacao en
los estados Aragua, Miranda y Sucre, incluyendo un levantamiento de
información sobre el manejo agronómico realizado en dichas
plantaciones, así como el tipo de vegetación presente (leguminosas,
musáceas, entre otros), levantando datos sobre el tiempo de uso, edad
de las plantas, así como el tipo y dosis de fertilizante inorgánico
(fórmula compuesta y simple) aplicado, los resultados mostraron que
los HMA estuvieron presentes en todas las plantaciones de cacao
estudiadas, pero el porcentaje de colonización de la raíz varió
entre 14 y 69%, encontrando una correlación negativa entre el
porcentaje de colonización y la disponibilidad de fósforo, lo
cual fue común en las plantaciones fertilizadas. El número de esporas varió entre 38 y
1674 esporas por 100 gramos de suelo y fue mayor en las plantaciones
jóvenes que las más viejas, 15 especies de HMA fueron observadas en
los sitios evaluados, estando presente en los 16 sitios la Acaulospora
scrobiculata y el Glomus constrictum. También encontraron que la presencia de
árboles de sombra en las plantaciones contribuyó a promover la
diversidad biológica presente. En este contexto, se plantearon
los siguientes objetivos: evaluar el efecto de la fertilización inorgánica
sobre la disponibilidad de nutrimentos en el suelo, evaluar el
nivel nutricional del cacao y el efecto de la fertilización inorgánica
sobre el desarrollo de esporas de HM, para lo cual se estableció un
experimento en campo en la finca "Los Torres", en Choroní,
estado Aragua. MATERIALES
Y MÉTODOS
Selección del sitio experimental:
en la selección del lote experimental se consideraron aspectos relacionados
con las plantas establecidas, edad, presencia de sombra, tanto
permanente como temporal, de manera que este sitio representara los
sistemas de producción cacaoteros de las zonas con sus ventajas y
limitaciones. Las plantas se encontraban en etapa de producción.
Sobre la base de estas premisas se seleccionó la unidad de producción:
"Los Torres", ubicada en Choroní, estado Aragua, entre
las coordenadas 10º 20’ 58” N y 67º 37’ 36”O, en zona de
vida del bosque húmedo tropical. Una vez seleccionado el sitio se
procedió a caracterizar la unidad experimental desde el punto de
vista agro climático, resultando una unidad típica del sistema de
producción de cacao, heterogéneo en relieve y luminosidad, temperatura,
humedad relativa (HR), con sombra temporal (musáceas) y permanente
(Anóacardium excelsum, mijao). Muestreo de suelo:
se realizó un muestreo compuesto de suelo en todo el lote
experimental antes de iniciar la evaluación, según lo señalado por
Ovalles y Comerma (1991) con el fin de disponer de un estimado del
nivel de fertilidad del suelo y seleccionar el sitio experimental.
Posteriormente se tomaron muestras de suelo con fines de fertilización
por unidad experimental, alrededor de cada planta de cacao en el área
de proyección de la copa del árbol. Se realizaron determinaciones de
textura: distribución y tamaño de la partícula (Bouyoucos); pH
(Relación suelo agua: 1: 2,5); Fósforo por Olsen, Potasio (Olsen);
Calcio (Morgan); Materia orgánica (Combustión humedad, Walkey and
Black, modificado); y CE (ms/cm 25 ºC conductímetro), todas
desarrolladas en el manual de métodos y procedimientos analíticos
del FONAIAP, Gilabert et al. (1990). Análisis estadístico:
el experimento fue conducido y analizado bajo un diseño en bloques
al azar, con un arreglo de tratamientos en un factorial 1x4x4, para
un total de 16 tratamientos, producto de las combinaciones de una
dosis de nitrógeno, 4 dosis de potasio y 4 de fósforo, los cuales
se aleatorizaron en 3 bloques, originándose 48 observaciones. Cada árbol
constituyó una unidad experimental. Entre las filas de los
tratamientos se dejaron hilos de siembra como bordura, a fin de
evitar la contaminación de los mismos. Los resultados de análisis
se suelos y de plantas se analizaron estadísticamente para conocer
el efecto de los tratamientos sobre los niveles de fertilidad del
suelo y nutrición de las plantas. Tratamientos, fertilización, dosis:
las dosis de nutrimentos fueron en gramos por árbol: 45 de nitrógeno
(N), y 0, 45, 90 y 135 g árbol-1
de fósforo (P) y potasio (K), estas dosis fueron combinadas hasta
obtener 16 tratamientos. El fósforo se aplicó en forma de
fosfato diamónico (FDA-16% N, 46% P2O5),
el potasio como cloruro de potasio (KCl-60% K2O)
y se complementó la dosis de nitrógeno con urea (Urea-46% N). Las
dosis de N, P y K utilizadas fueron establecidas de acuerdo a los
resultados de análisis de suelo realizado con fines de fertilización
en el lote experimental y considerando los requerimientos del
cultivo, según lo establecido en los instructivos (tablas de
doble entrada) del manual de fertilización utilizado en el
laboratorio de suelo del INIA-CENIAP para plantaciones de cacao
mayores a cuatro años, de acuerdo a lo señalado por Córdova y
Reyes, citado por Arenas y Rodríguez, 1998 (Cuadro 1). Además, se
consideraron dosis por debajo y por encima de la óptima recomendada y
la no aplicación de P y K a fin de evaluar el efecto benéfico y/o
detrimental de las dosis de nutrimentos usadas, sobre la fertilidad
del suelo y sobre los HMA.
Muestreo de plantas: antes de aplicar la primera fertilización
(correspondiente a los tratamientos a evaluar) se realizó un muestreo
foliar para obtener la información inicial del estado nutricional
de las plantas. Luego, durante el 1er
año de evaluación se realizó muestreos foliares por tratamiento
una vez al mes. En el 2do año
se realizaron muestreos cada 3 meses. Estos muestreos de planta se
realizaron considerando los puntos cardinales, según Avilán y Leal
(1991), las hojas muestreadas fueron las primeras cuatro hojas bien
desarrolladas, en ramas sin brotes nuevos o con brotes incipientes,
según Machado et al. (1979). Las
muestras de hojas fueron secadas a 70 ºC hasta obtener peso
constante y luego molidas y digeridas con H2SO4
– H2O2
al 30%. En el extracto obtenido se determinó N, P, K, Ca y Mg.
Nitrógeno-total (N) por el método de salicilato de sodio
(complejo azúl) y fósforo (P) por el método
nitrovanadato-molibdato (Complejo amarillo), ambas lecturas se
realizaron en un Espectrofotómetro de U.V. Visible, marca Bush y
Lamb. Potasio (K), calcio
(Ca) y magnesio (Mg) se leyeron directamente en el espectrómetro de
absorción atómica, marca Perkin Elmer 3100. Fertilización: los fertilizantes se aplicaron al inicio
de las lluvias, en un surco en el área de proyección del árbol,
según Suárez (1987) y Avilán y Leal (1991). Se tomó información
sobre el nivel de sombra temporal (musáceas) y permanente: mijao
(Anóacardium excelsum). Metodologías y procedimientos usados para evaluar los hongos
micorrícicos: Un año después de aplicar los nutrimentos, se realizó el
muestreo de suelo antes de fertilizar, las muestra se tomaron
alrededor de cada árbol, cerca de las raíces a profundidad de 0-20
cm, al inicio del período de lluvias, se tomaron cuatro muestras
por unidad experimental, las cuales se mezclaron para obtener una
muestra compuesta por árbol. Las muestras fueron homogeneizadas y
las esporas de HMA fueron determinadas según Sieverding (1991). Para
separar e identificar las esporas de hongos MVA se utilizó el método
de Gerdemann y Nicolson, modificado por Sieverding (1991) para suelos
tropicales. La cuantificación de la colonización de los hongos
MVA por Giovanetti y Mosse (1980), contándolas y separándolas
usando un microscopio de disección. Los resultados de
colonización se analizaron estadísticamente para cuantificar el número
de esporas y relacionarlos con la fertilización fosfatada. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Efecto de la fertilización sobre la
disponibilidad de nutrimentos del suelo y nutrición del cultivo Disponibilidad de
nutr En
el Cuadro 2, se presentan niveles de fertilidad química del suelo
al inició del experimento, observándose baja disponibilidad en fósforo,
medios en potasio, altos en calcio y magnesi (MO) de medios a altos y
de textura franco arcilloso, de acuerdo a los criterios de
interpretación de disponibilidad señalados por Gilabert de
Brito et al. (1990) significando que es un lote experimental de
mediana a alta fertilidad química con bajos contenidos de
P-disponible. Al
primer año de la fertilización, se encontró ligeros incrementos
en la disponibilidad de fósforo, el cual osciló entre 2 y 10 mg kg-1,
observándose diferencias significativas entre tratamientos, manteniéndose
el contenido de este elemento por debajo del nivel crítico de
disponibilidad (P<12). El potasio osciló entre 32 y 87 mg kg-1,
valores considerados de mediana disponibilidad de acuerdo a la
textura del suelo (50-100 mg kg-1). El
calcio estuvo entre 469 y 973 mg kg-1,
los valores encontrados se consideran entre media (150-400 mg kg-1)
y alta (>400 mg kg-1)
disponibilidad. El magnesio, osciló entre 122 y 291 mg kg-1,
indicando alta disponibilidad (Mg alto: >100 mg kg-1).
La MO presentó valores entre medio y alto, no evidenciándose en
ninguno de estas variables cambios con relación a los rangos de
disponibilidad inicial. La reacción del suelo se mantuvo entre
neutra a ligeramente básica, encontrándose valores de pH entre:
7,03 y 7,73 (Cuadro 3). En
el primer año de evaluación no se encontraron diferencias estadísticas
significativas entre tratamientos y bloques, Cuadro 4. El
segundo año de evaluación se encontraron diferencias altamente
significativas entre los tratamientos con fósforo (a
= 1%), evidenciándose incrementos del elemento en función de los
tratamientos evaluados, hubo diferencias significativas (a =
5%) en la disponibilidad de calcio y magnesio entre bloques
(Cuadro 5). Las
diferencias estadísticas encontradas entre bloques, reflejan la
variabilidad del sitio experimental -muy típico de zonas
cacaoteras- ya que si las diferencias se hubiesen encontrado entre
tratamientos evaluados, se pudiera atribuir al efecto de las dosis
de nitrógeno, fósforo o potasio. Sin embargo, los elementos Ca
(> 400 mg kg-1) y Mg
(> 100 mg kg-1), se
encuentran en cantidades altas de disponibilidad, reflejando un nivel
de fertilidad medio del lote experimental, siendo desde el punto de
vista de disponibilidad de nutrimentos bajo sólo en fósforo y
potasio. En
el Cuadro 6 se presenta el análisis de varianza del efecto de los
tratamientos sobre las propiedades del suelo -como indicadoras del
nivel de fertilidad- de acuerdo a la disponibilidad de los
nutrimentos: P, K, Ca y Mg, contenido de MO reacción del suelo (pH)
y la conductividad eléctrica (CE), encontrándose diferencias estadísticas
altamente significativas en la disponibilidad del fósforo P por
efecto de la aplicación de este elemento y a las dosis de fósforo
utilizada como fertilización inorgánica, lo cual se corresponde
con los resultados ilustrados en las Figuras 2 y 3. La diferencia
estadística significativa encontrada en las variables magnesio (Mg)
y MO por el factor bloque, refleja la variabilidad espacial del lote
experimental. Igualmente se encontró diferencias significativas en
la CE por efecto de la fertilización fosfatada, potasio y la
interacción P x K. Sin
embargo, los niveles de CE se mantienen bajos, no reflejándose
problemas de salinidad, pero estos ligeros incrementos en la CE,
sugieren la necesidad de hacer seguimientos periódicos en el
agroecosistema para evaluar el efecto de las prácticas de
fertilización inorgánica (N, P, K) sobre la calidad del suelo,
evitando problemas de salinidad a mediano o largo plazo. Los
resultados reflejan interacción
entre los niveles de P y K (Figura 1). La dosis de potasio de 45, 90
y 135 g planta-1 favoreció
la disponibilidad de fósforo en el suelo, alcanzando valores por
encima de 25 mg kg-1, sin embargo, la dosis de potasio de 90 g planta-1,
tiende a tener un efecto negativo sobre la disponibilidad del
P-suelo, el cual se mantiene a alto nivel de disponibilidad,
pero se redujo el contenido hasta aproximadamente 20 mg kg-1
con la dosis de 90 g por planta y con la dosis más alta de potasio
(135 g planta-1) el fósforo
disponible aumenta sólo con la mayor dosis de fósforo aplicada
(135 g planta-1).
Nivel nutricional de las plantas Con
relación a la nutrición mineral del cultivo se observaron las
siguientes variaciones en la concentración de nutrimentos en el
tejido antes de fertilizar (Cuadro 7). Los
valores de nutrimentos en términos porcentuales fueron: En nitrógeno
entre 0,89 y 1,69, en fósforo entre 0,10 y 0,19, potasio entre 1,32 y
2,50, calcio entre 0,82 y 1,53 y el magnesio entre 0,33 y 0,58. Todos
estos valores -excepto calcio- se encuentran por debajo de los
niveles críticos indicados por Malavolta citado por Chepote et al.
(2005). Es decir, niveles bajos. El
primer año, después de la fertilización se observaron las
siguientes variaciones en la concentración de nutrimentos: El nitrógeno
osciló entre 1,03 y 1,75%, el fósforo entre 0,22 y 0,43%; el potasio
entre 1,26 y 1,87%; calcio entre 2,30 y 3,83%; y el magnesio entre
0,57 y 0,93%. Observándose
una ligera disminución en la concentración de potasio, el cual
osciló entre 1,26 y 1,87%, valores considerados bajos (Cuadro 8), de
acuerdo a los niveles críticos de referencia. Esta disminución en
la concentración de potasio el primer año después de
fertilizar puede ser debido a movilización de este elemento a órganos
reproductivos (mazorcas) en formación, ya que la disminución de K en
el tejido ocurrió en todos los tratamientos evaluados, tanto donde
se aplicó potasio (tratamientos: 2, 3, 4, 6, 7, 8, 10, 11, 12, 14,
15 y 16) como donde no se aplicó K (1, 5, 9 y 13), y el nivel de
disponibilidad de este elemento en el suelo (Cuadro 3) se encontraban
a niveles medios, lo que significa que el suelo no presentó
deficiencia de potasio durante el tiempo de evaluación. El
análisis de varianza (Cuadro 10), refleja diferencias estadísticas
significativas (a = 5%) por efecto del factor
tratamiento en el segundo muestreo de planta realizado, pero este
efecto no significó incrementos en la concentración de K en el
tejido (Cuadro 8). Mientras que en el 2do
año (Cuadro 9), se encontró incrementos en N, P, K y Ca en algunos
tratamientos con respecto a la concentración de estos nutrimentos
al inicio del experimento, antes de fertilizar (Cuadro 7). El
nitrógeno osciló entre 1,41 y 1,69% ocurriendo ligeros
incrementos en los tratamientos (1, 2, 8, 14, 15 y 16) con relación a
la concentración inicial, mientras que la concentración de fósforo
estuvo entre 0,11 y 0,19%, siendo superior en los tratamientos (1,
2, 10 y 13), mientras que el potasio aumentó en los tratamientos
(1, 2, 10, 11 y 15), igualmente se observó aumentos en la concentración
de calcio, oscilando entre 0,96 y 1,54%. Sin embrago, desde el punto
de vista estadístico, en el 2do
año sólo se evidenciaron diferencias significativas en el 3er
y 6to muestreo y para el
contenido de nitrógeno. En
el caso del fósforo no se observaron variaciones desde el punto
de vista estadístico (Cuadro 10).
Al comparar el nivel nutricional de planta
encontrados con los criterios de interpretación señalados
por Malavolta citado por Chepote et al. (2005) para plantas
en etapa de producción, se encontró lo siguiente: inicialmente,
los nutrientes (P, K, Mg, N) -excepto el calcio- presentaron niveles
por debajo de los señalados por Malavolta citado por Chepote et
al. (2005). Es decir, valores bajos desde el punto de vista
nutricional, para plantas de cacao. Después del 1er año de haber aplicado la fertilización inorgánica, los
niveles de P, Ca y Mg fueron superiores a los de referencia, es decir,
estos nutrimentos se encontraron en niveles adecuados –desde el
punto de vista nutricional– reflejando un efecto positivo de la
fertilización –principalmente fosfatada–. Pero el potasio,
presentó valores inferiores a los niveles críticos de referencia
utilizados. Mientras que en el segundo año los niveles de N, P, K y
Mg permanecieron por debajo de los niveles críticos en casi todos los
tratamientos, superando el nivel crítico sólo en algunos casos muy
particulares, independientemente del tratamiento evaluado, lo
que pudiera indicar que procesos relacionados con el reciclaje de
nutrimentos, ciclos biogeoquímicos del (N, P, K y Ca) pudieran
estar ocurriendo, lo cual es muy común en sistemas de producción
con estructura similar a la del sitio experimental (hojarascas,
sombras permanente y temporal, restos de cosecha, entre otros). El incremento de potasio hasta (2,4%)
correspondió con los tratamientos donde se aplicó las dosis más
altas de fósforo y potasio (135 g de P árbol–1
y 90 g de K árbol–1).
Solamente el calcio fue superior en todos los tratamientos
evaluados lo cual corresponde con los valores de este elemento en
el suelo, el cual se encuentra alto (Cuadro 2). Relación P suelo vs. P tejido En la Figura 2, se presenta la variación
del contenido de fósforo del suelo en función de las dosis
aplicadas, incrementándose a medida que se aumentó las
aplicaciones de este elemento, alcanzándose valores mayores de 25 mg
kg–1 con las dosis de 90 y
135 g planta–1,
los cuales se consideran altos. Efecto de la fertilización fosfatada
sobre la colonización del hongo micorrícico El
número de esporas se redujo significativamente por efecto de la dosis
de fósforo. La reducción de esporas fue de 11, 32 y 39% con 45, 90
y 135 g/pote de P, respectivamente (Figura 3), encontrándose un
efecto estadísticamente significativo entre la dosis de P
utilizada y el Nº de esporas de HM. Esto se reflejó en una correlación
negativa entre el P-disponible y el número de esporas de HM presentes
en la zona rizosférica (Figura 4)
Resultados
coincidentes con los encontrados por Azizah y Ragu (1996), quienes
encontraron que la aplicación de fósforo influenció
considerablemente el desarrollo de las micorrizas, en suelos
deficientes en P, consiguiendo un incremento en el porcentaje de
colonización de las raíces cuando se aplicó dosis bajas de fósforo
y una reducción en la colonización al incrementar la dosis de P. Estos
resultados indican la necesidad de revisar los criterios utilizados
(estado nutricional del cultivo y la disponibilidad de nutrimentos
del suelo, principalmente) al desarrollar los instructivos de
fertilización implementadas en los laboratorios de servicio
de análisis de suelo con fines de fertilidad. Es preciso, | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||