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Agronomía Tropical 57(1): 51-59. 2007

Evaluación de la forma de copa y el Aserrado de las ramas en Haden, Tommy Atkins, Edward y Kent, sobre los rendimientos y y la eficiencia productiva. Ciclos 2000 al 2003

  EVALUATION OF The FORM OF GLASS And The SAWED One OF The BRANCHES IN HADEN, TOMMY ATKINS, EDWARD And KENT, ON The YIELDS And The 
PRODUCTIVE EFFICIENCY.
CYCLES 2000 TO THE 2003

  Luis Avilán*, Enio Soto*, Mercedes Pérez*, Carlos Marín R.*, Margot Rodríguez** y José Ruiz**  

*Investigadores y **Técnicos Asociados a la Investigación. INIA. Centro 
Nacional de Investigaciones Agropecuarias (CENIAP). Apdo. 4653. 
Maracay 2101, estado Aragua. Venezuela.  

Recibido:
agosto 25, 2006  
Aceptado: enero 25,2007


  RESUMEN  

En el Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA-CENIAP) se realizó un ensayo durante 3 ciclos anuales­ de producción (CAP) comprendidos entre 2000 y el 2003, con árboles de mango Mangifera indica L. en período­ de crecimiento. Se evaluó el efecto de la copa Piramidal truncada (PT), Rectangular (R) y en libre crecimiento (T), con y sin aserrado (A) de las ramas principales­ sobre el desarrollo vegetativo y la producción de los cultivares Haden, Tommy Atkins, Edward y Kent, injertados­ en “criollo” y distanciados a 6 m entre si (278 plantas ha-1). Se empleó un diseño completamente aleatorizado en un arreglo factorial (4x3x2) en el cual cada parcela experimental estuvo constituida por un árbol, con 4 repeticiones por cultivar.­ Los resultados correspondientes­ a los 3 CAP evidenciaron que a mayor remoción de follaje para la configuración de la copa (PT y R), mayor fue el incremento de volumen de copa, con reducción de la producción­ de frutos. El empleo del A tuvo un efecto contrario­ al esperado, promo­viendo el desarrollo vege­tativo. Los rendimientos (t ha-1) promedio para los 3 CAP fueron 22,7 en PT; 18,3 en R y 31,3 en T, los cuales superaron en 163%  (R) y 206%  (PT) respectivamente, las 11,0 t ha-1, alcanzadas en huertos de la misma edad (8 a 10 años) en el sistema tradicional (69 plantas ha-1). Referente a la eficiencia productiva, el tratamiento R ocupó­ la primera posición.

Palabras Clave: Mangifera indica L.; cultivar; copa; aserrado; rendimiento; eficiencia productiva

  SUMMARY  

In the National Center of Agricultural Research (INIA-CENIAP) a trial was carried out  during 3 annual cycles of production (CP) between the years 2000 and 2003, in mango trees of Haden, Tommy Atkins, Edward and Kent cultivars, grafted in ´criollo´ and planted 6m apart (278 plantas ha-1). The effect of the pyramidal truncated canopy (PT), rectangular canopy (R) and free growing canopy (T), with and without sawing (A) of the main branches was evaluated over the vegetative development and production periods. A complete randomized design was used in a factorial arrangement (4x3x2) where each plot was constituted by a tree, with four repetitions by cultivar. The results corresponding to the three CP revealed that with mayor removal of foliage for the configuration of the canopy (PT and R), there was a greater increase in canopy volume, with the reduction of fruit production. The use of A had an effect opposite as to what was expected, promoting vegetative development. The average yields (t ha-1) for the three cycles considering a density of 278 plantas ha-1 were 22,7 in PT; 18,3 in R and 31,3 in T, which exceeded in 163% (R) and 206% (PT) respec­tively, the 11, t ha-1 that orchards of the same age (8 to 10 years) reach in the traditional system (69 plantas ha-1). The productive efficiency of R occupied the first position.

Key Words:Mangifera indica L. canopy, sow, yield, productive efficiency.

  INTRODUCCIÓN  

En los principales centros de producción del cultivo de mango, Mangifera indica L., a nivel mundial, la tendencia­ para mejorar la producción y la producti­vidad es hacia el empleo de marcos de plantación más estrechos­ y el uso de nuevas técnicas orien­tadas a forzar la producción; y su implementación ha logrado incrementos significativos en el rendimiento sin afectar la calidad del fruto (Ram y Sirohi, 1991; Medina-Urrutia, 1994; Campbell y Wasie­lewski, 2000; Crane et al., 1997; Galán,­ 1999).

En el país, Rojas (1998), en árboles de ‘Haden’ a los cuales cortó 80 a 100 cm de la porción terminal de todas­ las ramas y aplicó un retardante químico del crecimiento­ (Paclobutrazol) al suelo, determinó que este último revirtió­ parcialmente el efecto adverso­ de la poda severa­ sobre la floración. Avilán et al. (2005) en árboles estable­cidos en alta densidad­ de población (278 árboles ha-1) que tenían­ 6 años de edad y hasta que alcanzaron los 9 años, es decir durante el “período de crecimiento”, evaluaron el efecto del empleo de la poda y el uso del retardador de crecimiento (Paclobutrazol) sobre los rendi­mientos y la eficiencia productiva. Los resultados mostraron­ incrementos altamente significa­tivos, que supe­raron ampliamente las obtenidas en huertos de similar­ edad en el sistema tradicional de 69 plantas ha-1.

Con relación a la conformación de la copa a través de la poda para mejorar la eficiencia productiva, Stassen et al. (1999) determinaron para los culti­vares Tommy Atkins y Sensation, plantados a 5 m x 2 m (1.000 árboles ha-1), que con el efecto de la copa pira­midal es posible obtener producciones superiores a las 30 t ha-1, después del 7mo año. Avilán et al. (2003) al evaluar el efecto de la pira­midal truncada (PT), rectangular (R) y en libre creci­miento (T), en árboles de 6 y 7 años de edad, deter­minaron que la eficiencia productiva­ de PT ocupó la primera posi­ción­ y se diferenció signi­ficativamente de R y el testigo (T). Los rendimientos (t ha-1) promedios para los 2 ciclos­ de producción (CAP) fueron­ 19,29 en T; 14,72 en R y 11,97 en PT. Los rendimientos de PT y R superaron en 149% y 189%, respectivamente, los alcanzados en huertos­ de la misma edad que obtuvieron 7,5-8,5 t ha-1, en el sistema­ tradicional donde emplean 69 plantas ha-1.

Entre las técnicas, Núñez-Elisea y Davenport (1992): destacan­ que el anillado de las ramas favo­rece el inicio y la diferenciación floral así como reduce­ el desarrollo vegetativo. Sao José (1997) en Tommy Atkins con la aplicación del anillado a los 60-75 días antes de las asper­siones del nitrato de potasio, indujo altos porcentajes de floración, con una anticipación de 23 días en la época de cosecha y bajo crecimiento vegetativo con relación­ al tratamiento testigo. Agustín y Almela (1991) señalan­ que el rayado o aserrado estimula la floración­ en cítricos; sin embargo, Avilán et al. (2003) en mango no tuvo efecto,­ promoviendo por el contrario­ el desarrollo vegetativo.

McCarty et al. (1969) en la búsqueda de mayor produc­tividad de los huertos citrícolas a través de las altas densi­dades de población establecieron las siguientes premisas: los conceptos de espacio y forma del árbol se deben descartar­ a favor de volumen­ de follaje capaz de producir­ frutos por unidad de área explotada; disposición de ese follaje­ para la producción más eficiente de frutas, y el espacio­ necesario entre bloques de follaje para realizar las labores culturales incluyendo por supuesto­ la cosecha.

En el trabajo se presenta la evaluación realizada durante­ 3 CAP comprendidos entre el año 2000 y 2003, del efecto­ del aserrado y la forma de copa PT, R y en T, sobre los rendimientos y la eficiencia productiva­ (EP), en cultivares de interés­ económico que difieren en su vigor­ vegeta­tivo (VV) y perfil de copa, plantados en alta densidad­ de población (278 árboles ha-1) dentro del período­ de crecimiento.

  MATERIALES Y MÉTODOS

Durante los CAP 2000-2001, 2001-2002 y 2002 -2003 se condujo un ensayo, desde los 8 y hasta los 10 años de edad (Período de creci­miento), en cultivares de interés comercial que difieren­ en el perfil de la copa y VV. El ‘Haden’ de copa circular­ y de alto vigor, ‘Tommy Atkins’ y ‘Edward’ de copa semicircular y vigor­ inter­medio, y ‘Kent’ de copa rectan­gular y vigor intermedio,­ distanciados a 6 metros (278 árboles ha-1) para evaluar el efecto de la copa PT, R y en T, con y sin aserrado (A) sobre el desarrollo vegetativo y la producción­ de frutos. Este ensayo es una conti­nuación del iniciado en 1999, el cual fue evaluado entre 6 y los 7 años de edad, es decir, en  los inicios­ del período­ de creci­miento (Avilán et al., 2003).

El ensayo estuvo ubicado en el campo experimental­ del Centro Nacional de Investigaciones Agrope­cuarias (INIA-CENIAP) localizado en la región centro­ norte del país (10º17' N, 67º37' W), caracterizado como bosque seco tropical, que tiene como límites climáticos gene­rales­ una precipitación entre­ 850 y 1.000 mm anuales, una temperatura media anual entre 24 ºC y 26 ºC, situado­ a una elevación de 450 m.s.n.m., y suelos con buenas condi­ciones físicas de mediana fertilidad natural, clasificados dentro del Orden Entisol (Ewel y Madriz, 1968).  

Los tratamientos aplicados se describen en el Cuadro­ 1, y las variables estudiadas fueron: incremento anual del volumen de copa (IVC) determi­nado por la diferencia del volumen de la copa al inicio y al final de cada CAP (IVC = Vfinal - Vinicial) empleando fórmulas: de volumen ajustadas a cada figura geométrica.  

En las plantas en libre crecimiento o testigo (T), el volumen­ (v) se determinó utilizando la fórmula de una esferoide (4/3)pr2(1/2)h, donde r = radio de la copa y h = altura de la planta. En la forma PT se empleo la fórmula V = h/3 (B+b + Ö Bb); donde B = superficie de la base inferior, b = superficie de la base superior, h = altura total de la planta. Al inicio de cada ciclo, la altura de las plantas se esta­bleció en 4 m, y las dimen­siones en su base inferior,­ de 4 m en la hilera y 4 m entre hileras. Para la base superior se estimó que sus dimensiones eran el 25% de la inferior. Para la forma R o cuadrada V = L3, donde L = 4 m al inicio de cada CAP. El rendimiento se determinó por el peso de frutos (PF; kg) de cada árbol al final de cada ciclo anual. La EP se estableció relacionando PF y el volumen de la copa (m3) al final de cada CAP.  

El aserrado o rayado de las ramas principales (ver Figura)­ consistió en cortes circulares de la corteza,­ de 2-3 mm de ancho, distanciados a 2 cm entre sí cerca del punto de inserción del tronco, a los 4 meses (octubre) después de la cosecha del año anterior. La presencia en la planta de una sustancia­ promotora de la floración que puede ser modificada en su síntesis y/o transporte por el rayado­ parece ser la causa del incremento de la floración­ (Agustí y Almela, 1991).

Los árboles fueron abonados anualmente, em­pleando­ el plan de fertilización por restitución para el mango sugerido por Avilán (1998), basado en el comporta­miento o ciclo de vida productivo de la planta observada­ en el trópico.  

Las dosis suge­ridas fueron ajustadas a los niveles de disponi­bilidad de los elementos, determinados a través del análisis­ químico del suelo. La aplicación se realizó en el suelo, después de la cosecha del ciclo anterior­ y debajo de la proyección de la copa. Una vez ocurrida­ la floración y durante el proceso de fructifi­cación se efectuaron riegos complementarios. Como promotor de la floración para toda la población del ensayo se empleó el nitrato de potasio (KNO3) al 6%, asperjando la copa a los cinco meses­ de realizada la poda; en conside­ración de que los brotes, podados y sin podar, a los cinco meses­ están­ aptos para ser inducidos a florecer (Avilán et al., 2000).  

Fue empleado un diseño completamente aleatori­zado en un arreglo factorial (4x3x2) de 3 factores, donde el primer­ factor estaba conformado por 4 niveles (culti­ vares), el 2do factor por 3 niveles (forma­ de la copa) y el 3er factor por 2 niveles de aserrado (con y sin aserrado), que generó­ un total de 24 combinaciones de tratamientos­ (cultivar­ por tratamiento de poda y aserrado). Cada parcela­ expe­ri­mental estuvo constituida por un árbol, con 4 repeti­ciones­ por tratamiento.  

Por cada CAP se realizó un análisis de la varianza. Poste­riormente, se realizó el análisis de la varianza combinado­ en el tiempo considerando los 4 CAP como las sub­parcelas y las parcelas principales constituidas por los cultivares y los tipos de poda. La separación de medias se realizó mediante la prueba de Tukey con un nivel­ de significación del error tipo I al 5% (P=0,05) (Snedecor y Cochran, 1982). Previamente,­ se probaron­ los supuestos­ de normalidad (prueba de Shapiro-Wilk), homocedasticidad (prueba de Bartlett), aleatoriedad (prueba de la Mediana), aditividad (prueba de Tukey) y autocorrelación (prueba de Durbin-Wartson) (Steel y Torrie, 1960) en las variables IVC, PF y EF. Estas pruebas­ permi­tieron demostrar que las variables en estudio­ presen­taron sendas distribuciones normales, pero con altos­ coeficientes de variación (Cv>30%). Estos­ casos son comunes en el cultivo de frutales perennes­ de tipo arbóreo. Para corregir estos elevados coeficientes de variación se utilizó la transfor­mación de la raíz cuadrada:­  

   

CUADRO 1. Cuadrados medios y su significación generadas por las variables incremento del volumen de copa (IVC) anual, peso de fruto (PF) y eficiencia productiva (EP). Ciclos 2000 al 2003.  


Fuentes        GL     
IVC 
   
Pr > F         PF     Pr > F     
EP
 
  
 
  Pr > F  

Forma (FC)     2 11,6316 0,0000 5326 0,0000 5,6887 0,0000
Anillado(A)   1 12,95 0,1665 1396 0,2049 0,0448 0,5616
FC x A  2 13,82 0,1375 296 0,6979 0,0802 0,5457
Error FC x A Repetición 18
Cultivar (C)   3 3659 0,0008 9062 0,0000 0,6334 0,0035
FC x C    6 1227 0,0608 3261 0,0025 0,4741 0,0030
A x C  3 135 0,8700 665 0,4996 0,0121 0,9610
FC x A x C  6 531 0,4767 1364 0,1539 0,1605 0,2759
FC x A x Rep. x C 84
Ciclo Anual Producción (CAP)   2 27446 0,0000 266722 0,0000 18,9648 0,0000
FC x CAP 4 30725 0,0000 17226 0,0000 1,5982 0,0000
A x CAP  2 2387 0,0151 772 0,2522 0,0201 0,7989
FC x A x CAP   4 1460 0,0359 142 0,8996 0,0367 0,7982
Error  
FC x A x Rep. x CAP  36
C x CAP 6 3065 0,0000 7359 0,0000 0,9373 0,0000
FC x C x CAP 12 1585 0,0000 799 0,3044 0,3105 0,0004
A x C x CAP  6 335 0,4524 589 0,5181 0,0387 0,8678
FC x A x C x CAP    12 405 0,3150 443 0,7897 0,1049 0,3484
FC x A x Rep. x C x CAP  107

                    RESULTADOS Y DISCUSIÓN  

El análisis estadístico combinado (Cuadro 2) de los 3 CAP considerados, desde el 2000 hasta el 2003, señalan­ que el manejo (Forma de copa) efectuado a las plantas indujo a respuestas diferentes entre los cultivares evaluados­ a través de las variables: IVC anual, PF y eficiencia productiva EP.  

Incremento del volumen de copa (IVC)  

El análisis estadístico de la variable IVC (Cuadro 2) mostró­ diferencias altamente significativas entre las formas­ de copa (FC), cultivares (C), CAP (CP), las interacciones simples FC x CAP, C x CAP y la interacción triple FC x C x CAP; y significativa para la interacción simple aserrado­ (A) x CAP y triple FC x A x CAP.  

El árbol de mango se caracteriza por un incremento­ continuo­ de su área foliar a lo largo de su vida útil, y durante el período de crecimiento (desde los 2 y hasta los 9 años de edad) su tasa es la más elevada­ (Avilán, 1988). Los CAP independiente de las varia­ciones intera­nuales, muestran la tendencia­ a dismi­nuir la tasa de creci­miento (Cuadro 3) lo cual es indicativo que cuando el árbol fisiológi­camente “madura” decrece la intensidad del mismo.   

Cuadro 2. Comparación de medias del IVC anual (m3) de la interacción FC x C x CAP.  


Tratamiento 2000-2001       2001-2002  2002-2003  X FC  

PT 85,676 b 77,023 b 124,67 a 95,790 a
R 42,736 c 28,106 c 36,63 c 36,079 b
T 87,632 b 8,099 d 8,335 d 34,689 b

Cultivares


Haden 94,616 a 38,273 c 63,453 b 65,447 a
Edward 69,910 b 40,425 c 55,374 bc 55,576 ab
Tommy 69,551 b 36,215 c 41,556 c 49,107 b
Kent 53,982 bc 36,058 c 65,802 b 51,947 b
x CAP 72, 014 37,997 c 56,546 b

Valores con letras similares no presentan diferencias significativas.  
PT = piramidal truncada; R = rectangular ; T = testigo o plantas en libre crecimiento  
FC: forma copa; CAP: ciclo anual de producción.  

Los mayores IVC anuales entre las FC (Cuadro 3) ocurrieron en PT diferenciándose significativamente de R y las plantas en T. La copa de los cultivares, con excepción­ del Kent de ramificación erecta y perfil rectan­gular u ovoide, son de ramificación abierta y perfil­ circular­ y semicircular (Avilán et al., 2002); lo cual implica­ para la conformación anualmente de la copa PT, una acentuada­ remoción del follaje o poda. Mika (1986) señala que los árboles podados tratan de restablecer el balance que existía­ antes de ser intervenidos entre la parte aérea y el sistema radical; y en consecuencia, a mayor intensidad o severidad de la poda mayor respuesta de la planta.  

El mayor IVC anual entre los C ocurrió en Haden y Edward, seguido en orden decreciente por Kent y Tommy Atkins, ver Cuadro 3. Estos resultados se corres­ponden con el VV alto e intermedio que caracteriza respecti­vamente a los cultivares señalado en diferentes trabajos (Ruelhe y Ledin, 1955; Campbell, 1988).  

El análisis de los resultados del A (Cuadro 4) como meca­nismo para controlar el crecimiento de los árboles­ a través­ de la inducción de la floración, mostró­ diferencias­ signifi­cativas en el IVC anual de la PT entre las plantas sin y con A y con el resto de FC evaluadas. Estos resultados coinciden con los determinados en ciclos anteriores­ (Avilán et al. 2003). Los significativos incrementos del IVC indican­ un efecto contrario al esperado­, el cual posi­blemente­ esté asociado a la intensidad de la poda efectuada en PT, el VV del mango,­ así como a la época establecida para su ejecución, la cual se efectuó­ a los 4 meses­ de iniciado el CAP.  

Cuando el A se realiza con mucha antelación a la presencia de las condiciones que propician la flora­ción, como es la ocurrencia de temperaturas nocturnas­ iguales­ e infe­riores a 20 ºC (Nuñez-Elisea y Davenport, 1995-1992) da origen a un abundante­ crecimiento vegetativo (Agustí y Almela, 1991; Sao José, 1997).  

Por otra parte, los estudios sobre la anatomía de la solda­dura del injerto en mango señalan, que el parénquima medular posee una capacidad notable­ de crecimiento, superior­ al de otras especies frutí­colas como el aguacate­ (Shimoya et al., 1970). El corte efectuado a la corteza por el A es menos acentuado al causado por anillado, donde parte de la corteza es retirada de la rama. El VV del mango suelda o subsana rápida­mente la incisión­ efectuada.  

Rendimiento de la planta (PF)  

El análisis estadístico combinado de los 3 CAP (Cuadro 2) para la variable PF indican la ocurrencia­ de dife­rencias­ altamente significativas entre las variables FC, C, CAP y las interacciones simple FC x C, FC x CAP y C x CAP. El A de las ramas no tuvo incidencia significativa sobre el rendimiento.  

Los cultivares Haden y Tommy Atkins (Cuadro 5 ) ocuparon la primera posición; seguido en orden decre­ciente por ‘Kent’, y en última posición ‘Edward’, lo cual concuerda­ con el comportamiento­ productivo­ observado­ en estos cultivares a lo largo de su vida útil, en la colección­ del CENIAP (Avilán et al., 1998).    

 

Cuadro 3. Comparación de medias del IVC anual (m3) para la interacción FC x A x CAP.  

Tratamiento    2000-2001       2001-2002    2002-2003            X FC  

PTA   79,55 a 83,46 a 143,91 a 102,31 a
PT 91,88 a 70,58 a 105,44 b 89,27 b
RA   41,16 b 28,66 b 38,70 c 36,17 c
R  44,31 b 29,07 b 34,57 c 35,47 c
TA  86,26 a 9,31 c 7,83 d 34,91 c

T

89,00 a 6,89 c 8,84 d 34,46 c
x. CAP   72,014 a 37,997 c 56,546 b

Valores con letras similares no presentan diferencias significativas.  
PT = piramidal truncada; R = rectangular; T = testigo o plantas en libre crecimiento;  
A = aserrado; FC: forma copa; CAP: ciclo anual de producción.
 

 Las mayores PF se obtuvieron en T seguido en orden decreciente por PT y R; concordando parcial­mente, pero de manera inversa con los IVC entre las FC (Cuadro 3). Los menores IVC ocurrieron en las plantas en T diferen­ciándose significativamente de PT y R.  

Según Cull (1991) y Verheij (1986), el mango perte­nece al tipo de planta donde es fre­cuente,­­­ que medidas que estimulen el crecimiento,­ lo hagan a expensas de la floración­ y fructifi­cación. Whiley (1993) y Whiley et al. (1989 y 1991) determinaron que el incremento en el desarrollo­ vege­tativo dismi­nuye la concentración de las reservas de almidón en la planta, y que las mismas están­ asociadas con la capacidad de floración y la produc­tividad del mango.  

Los incrementos de PF en T se mantiene a través de los CAP; mientras los intervenidos por la poda (PT y R) son variables (Cuadro 6). En la interacción CAP x FC  se observa independiente de la veceria o la alternancia en la producción y el incremento de PF por efecto del aumento­ de la edad, que la remoción­ del follaje efectuado­ para configurar la copa PT y R, puede tener un efecto negativo sobre la capacidad productiva de la planta.  

El follaje removido por la poda, está constituido princi­palmente por ramas nuevas (brotes) y hojas, en las cuales­ se encuentra una parte importante de las reservas­ de la planta. Stassen et al. (2000) determinaron para el momento­ de la cosecha, los patrones de acumulación de varios elementos en las diferentes partes del árbol de mango, señalando­ que el nitrógeno y calcio en las hojas representó el 40% del contenido total en el árbol; y en relación a los otros elementos que los mismos se encuentra­ en alta proporción, como el potasio (20%) y el fósforo­ (15%).  

   

Cuadro 3. Comparación de medias del PF (kg árbol-1) para la interacción C x FC.  


Cultivar Forma de Copa
PT R T x.C

Haden 100,25 a 60,41 a 128,46 a 96,33 a
Edward 64,08 b 60,07 a 97,62 b 74,87 b
Tommy Atkins 99,12 a 76,91 a 111,67 a 95,90 a
Kent 62,52 b 63,12 a 110,25 a 78,66 b
x FC 81,52 b 65,84 c 112,00 a

Valores con letras similares no presentan diferencias significativas.  
PT = piramidal truncada; R = rectangular; 
T = testigo o plantas en libre crecimiento. C: cultivar; CAP: ciclo anual de producción.  

Cuadro 4. Comparación de medias del PF (kg árbol-1) para la interacción  CAP x FC.  


Ciclo anual

 Trat.   2000-2001  2001-2002     2002-2003  x.FC  

PT  59,53 b 57,00 b 131,19 a 81,52 b
R 53,84 33,21 b 47,40 b 65,84 c
T 88,87 104,69 a 199,72 a 112,00 a
x. CAP 69,64 b 44,73 c 146,00 a

Valores con letras similares no presentan diferencias significativas.  
PT = piramidal truncada; R = rectangular ; T = testigo o plantas en libre crecimiento;­ A = aserrado; FC: forma copa; CAP: ciclo anual de producción.  

 

En el Cuadro 7, se muestran las medias y su signifi­cación para la interacción C x CAP. La variación entre los ciclos­ consecutivos de producción fue carac­terizada como una alternancia (Veceria), inde­pendientemente de los incrementos anuales de rendimiento, asociados a la edad de la planta. Los rendimientos del CAP 2002-2003, fueron supe­riores al obtenido en 2000-2001 y 2001-2002.  

Este hecho es común en el mango, donde después­ de una elevada cosecha, le sigue uno de baja producción­ o viceversa­.  

Los rendimientos promedios por planta (Cuadro 7) del ensayo son inferiores a los considerados como “ade­cuados” (Avilán, 1998) para árboles con edades compren­­didas desde los 8 y hasta los 10 años, estable­cidos en baja densidad (69 plantas ha-1). Sin embargo, representan­ para una población de 278 árboles ha-1, rendi­mientos para los diferentes FC evaluados de 31,1 T, PT 22,7 y R 18,3 t ha-1, respec­tivamente; los cuales superan entre 163% y 282% los rendimientos de 11 t ha-1 que se obtienen en los huertos comerciales de similar­ edad en el país, donde emplean el sistema tradicional­ de 69 plantas­ ha-1 (Avilán, 1988 y 1998).  

Eficiencia Productiva (EP)  

El análisis estadístico combinado de los 3 CAP ver Cuadro 2 indican para EP la ocurrencia de dife­rencias altamente significativas entre las variables FC, C, CAP, las interacciones simple FC x C, FC x CAP, C x CAP y la interacción triple FC x C x CAP.  

 

Cuadro 5. Comparación de medias del PF (kg árbol-1) para la interacción C x CAP.  


Tratamiento    Ciclo anual  

2000-  2001      

2001-2002   2002- 2003    x.C  

Haden    95,04 a 53,66 a 140,42 a 96,33 a
Edward  42,54 b 20,78 b 158,46 a 74,87 b
Tommy Atkins  78,45 a 56,54 a 152,71 a 95,90 a
Kent  58,50 b 48,29 a 129,21 a 78,66 b
x.CAP  68,64 b 44,73 c 146,00

Valores con letras similares no presentan diferencias significativas.  
C: cultivar; CAP: ciclo anual de producción.

 

Stassen et al. (1999) en  árboles de 7 años de edad de los cultivares Sensation y Tommy Atkins determinaron que la Piramidal es la ideal para mejorar la penetración y distribución de la luz en los huertos­. La mayor EP entre FC fue determinada en R y T (Cuadro 8), las cuales­ se diferenciaron significa­tivamente de PT, contraria­mente a lo esperado y a los resultados obtenidos en ciclos­ anteriores en el mismo ensayo (Avilán et al., 2003).  

Este hecho puede estar asociado a la acentuada remoción­ de follaje para configurar la PT, donde los mayores IVC entre las FC (Cuadro 5) ocurrieron­ en PT, la cual se diferenció significativamente de R y las plantas en T; y en consecuencia a una mayor disminución de las reservas­ para afrontar el proceso­ reproductivo. El Tommy Atkins presentó la mayor EP; mientras el Edward la menor. Las variaciones interanuales (CAP) de EP, están asociadas a las determinadas en PF (Cuadro 7) por efecto de la veceria.  

En las observaciones realizadas durante el transcurso de la conducción del ensayo es importante destacar dos aspectos­ importantes relacionados con el manejo de la población. A pesar del discreto IVC determinado en T con relación a los otros trata­mientos (Cuadro 5), la copa de los árboles se han entrecruzado entre las hileras y en la hilera, lo cual ha traído como consecuencia, además de dificultar­ las labores culturales (aspersiones, otras) que los frutos se ubiquen en la parte superior de la misma,­ dificultando la cosecha y exigiendo mayor tiempo para su ejecución. Esta situación acarreará la nece­sidad de efectuar controles en las dimensiones de las copas a través­ de la poda, para facilitar las labores­ de cosecha y propiciar­ la penetración de la luz hacia las partes inferiores de la planta. Dado el tamaño alcanzado por los árboles se trataría de una poda drástica o severa, lo cual puede acarrear una acentuada reducción de los rendimientos.  

Con relación a PT y R, en la conformación de las copas efectuada a cada árbol durante la fase expe­rimental, se realizaron cortes de follaje entre las hilera de plantas, lo cual trajo como consecuencia además de la remoción de parte de las reservas, perdida de la superficie de fructi­ficación, lo cual repercutió en la reducción de los rendimientos y EP.

Es de presumir que en el manejo de una población con estas formas, en la configuración de las copas el corte del follaje entre plantas de una misma hilera­ no se efectuaría,­ y se manejaría como un “seto”. Es decir la poda o remoción­ del follaje se realizaría en ambos lados de la hilera, dejando el espacio entre hileras a la distancia prede­terminada, lo cual facilita la adopción de las formas (McCarty et al., 1969).    

 

Cuadro 6. Comparación de medias  del EP (kg de frutos m-3 follaje) de la interacción FC x C x CAP.  


Tratamiento    2000-  2001  2001-2002 2002-2003     x.C  

PT 0,396 b 0,390 b 0,740 b 0,50 b
R 0,753 a 0,542 a 1,555 a 0,95 a
T 0,771 a 0,385 b 1,553 a 0,89 a

Cultivares (C)     

Haden   0,743 a 0,462 ab 1,028 b 0,74 b
Edward  0,406 b 0,197 b 1,465 a 0,68 c
Tommy Atkins 0,758 a 0,594 a 1,408 a 0,92 a
  Kent  0,653 ab 0,501 a 1,204 ab 0,78 ab
x.CAP 0,64 b 0,43 c 1,27 a

Valores con letras similares no presentan diferencias significativas  
PT = piramidal truncada; R = rectangular; T = testigo o plantas en libre crecimiento. FC: forma de copa CAP: ciclo anual de producción; C: cultivar.  

CONCLUSIONES  

-  Se evidenció que a mayor remoción de follaje para la configuración de la copa, mayor el IVC, con reducción­ de la PF y la EP.  

-  El empleo de la técnica del aserrado tuvo un efecto contrario al esperado promoviendo el desa­rrollo vegetativo.  

-  Los rendimientos promedios para los 3 CAP consi­derando una población de 278 pl ha-1 y las formas evaluadas fueron t ha-1, respectiva­mente 31,3 en T o plantas en libre crecimiento; 18,3 en R y 22,7 en PT.  

-  Los rendimientos de las copas, R y PT, superan en 206% y 163%, respectivamente, las 11 t ha-1 alcanzadas­ en huertos de la misma edad (8 a 10 años) en el sistema­ tradicional sin inter­vención de la planta­ y 69 pl ha-1.  

-  La EP de la poda R ocupó la primera posición­.  

-  El ‘Tommy Atkins’ carectarizado por su vigor inter­medio, al presentar bajos incrementos anuales del volumen­ de copa (IVC), altos rendimientos y EP, constituye­ el cultivar con mayores atributos para su empleo en altas densidades de población.  

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