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Agronomía
Trop. 54(4): 461-480. 2004 EFECTOS
DE ÉPOCA DE APLICACIÓN Rodolfo
Delgado*, Lorenzo Velásquez** 1 Trabajo
financiado por FONACIT (antes CONICIT) *
Investigadores. INIA. Centro Nacional de Investigaciones **
Investigador. INIA-CEA. Apdo. 102. Araure, RECIBIDO:
julio 28, 2003. |
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RESUMEN La
producción de maíz, Zea mays L., y utilización de nitrógeno puede ser
afectada por el tipo y época de aplicación del fertilizante nitrogenado,
condiciones climáticas, y propiedades fisico-químicas de los suelos. En
este experimento se evaluó la respuesta del maíz a la aplicación de 120
kg N ha-1 aplicada en la forma de urea, nitrato de amonio (NA), y una
fuente amoniacal (10-26-26), y a la época de aplicación del reabono en
un suelo ácido de baja fertilidad (Ultisol), y en un suelo de alta a
mediana fertilidad de pH neutro a alcalino (Mollisol) de El Pao y Turén,
respectivamente, representativos de áreas donde normalmente se cultiva maíz
en Venezuela. Generalmente se observó mayor producción de materia seca
(MS), y absorción de N con la aplicación de NA. En el Mollisol la
aplicación de toda la dosis de N a la siembra, y reabono a los 15 días
(aplicación temprana) permitió mayor absorción de N que la aplicación
tardía del fertilizante (reabono a los 25 y 35 d). Palabras
Clave: Fraccionamiento de N; Zea mays; absorción de N; El Pao; INTRODUCCIÓN Factores
como tipo y época de aplicación del fertilizante nitrogenado (Monelik et
al., 1994) afectan la producción de maíz, Zea mays L., y recuperación
de N, al afectar la disponibilidad del elemento en los períodos donde el
cultivo lo requiere en mayor proporción. La
determinación del patrón de acumulación (PA) y absorción de
nutrimentos, en diferentes períodos de crecimiento de los cultivos, podrían
ser de utilidad en la determinación de las épocas más apropiadas de
fertilización, y aplicación de nutrimentos, y con ello incrementar la
eficiencia de su utilización e incremento en la producción de los
cultivos. Stecker
et al. (1993) encontraron en maíz cultivado en diferentes sistemas de
rotación y labranza, que la producción fue mayor cuando se aplicó
nitrato de amonio (NA), en comparación con fertilizantes basados en urea.
Fox et al. (1986), y Power et al. (1972) observaron que con
NA, y sulfato
de amonio (SA), respectivamente, hubo mayor producciÓn de grano, N
absorbido y concentración de N en la hoja que con el empleo de urea. Sin
embargo, FAO (1980), en estudios de utilización de N aplicado como urea,
NA, y SA por maíz, trigo y arroz encontraron pequeñas diferencias en la
absorción del elemento, si los fertilizantes son aplicados de acuerdo a
sus limitaciones, tales como incorporación de las fuentes como urea, y
SA. Se ha
encontrado que el fraccionamiento de la dosis de N, afecta el patrón de
absorción del elemento durante el ciclo del cultivo (CC), aunque no la
cantidad total de N absorbido, y que la aplicación de N 6 semanas después
de la siembra redujo el rendimiento (Reeves et al., 1993). La FAO (1980),
en estudio de épocas de aplicación del reabono encontró que la aplicación
al momento de floración femenina, o después de ella, fue menos efectiva
que la aplicación temprana del fertilizante. Sin embargo, en otros
estudios se ha encontrado que el fraccionamiento del fertilizante
nitrogenado no afectó la producción de grano, y absorción de N aplicado
(Jokela y Randall, 1997; Randall et al., 1997), y/o que la aplicación
tardía del N sólo afecta ligeramente la producción de materia seca (MS;
Jokela y Randall, 1989). Otros
factores como déficit y/o excesos de agua durante el CC, y propiedades o
características del suelo como pH, disponibilidad de nutrimentos, entre
otros, afectan la utilización del N por el cultivo y la eficiencia de
utilización de las diferentes fuentes de N. En este
estudio se evaluó el efecto de diferentes tipos, y épocas de aplicación
de fertilizantes nitrogenados en la producción MS y absorción de N, y su
relación con algunas características edafo-climáticas de los sitios
evaluados. MATERIALES
Y MÉTODOS El
estudio se realizó en un suelo Fluventic Haplustoll, y un Typic Haplustul
de los estados Portuguesa y Cojedes, respectivamente, los cuales habían
estado previamente en barbecho y pastura natural por períodos de 8 y 15 años,
respectivamente. En el Cuadro 1 se indica las características principales
de los sitios experimentales. Los dos sitios experimentales se encuentran
en la zona de vida de bosque seco tropical (Ewel et al., 1968). Turén
esta ubicado 9° 15' latitud N, y 69° 6' longitud oeste, y El Pao 8° 30'
latitud norte, y 67° 45' longitud oeste. En cada
uno de los sitios experimentales se evaluó la respuesta del cultivo maíz
(híbrido PB-8) a la aplicación de 120 kg N ha-1, en la forma de urea
(46% N), NA con 35% de N, y una fórmula completa (10-26-26) con N en la
forma amoniacal (10% N, 26 % de P2O5 y K2O, respectivamente), y el
fraccionamiento de la dosis de N. En este último aspecto se evaluó la
aplicación de la dosis de N: 1) toda la dosis de N al momento de la
siembra; 2) 2/3 de la dosis de N al momento de la siembra y 1/3 como
reabono a los 15 d; 3) similar al 2, pero el reabono a los 25 d; 4)
similar al 2, con reabono a los 35 d. En los
casos de reabono, el fertilizante se aplicó, y cubrió en una zanja de 5
cm de profundidad alejada aproximadamente 10 cm del hilo de siembra. La
dosis de N empleada (120 kg N ha-1) es la dosis normalmente recomendada
para maíz en Venezuela, y proviene de estudios previos de evaluación de
dosis de N (González et al., 1977; González y Vonasek, 1974). Se empleó
un diseño de bloques completamente aleatorizados, con 4 repeticiones por
tratamiento. Las
parcelas experimentales fueron de 13 * 2,4 m (31,2 m2) con 5 hilos de
siembra a 0,8 m entre hilos en los dos sitios experimentales, con
aproximadamente 50 000 plantas ha-1. Al momento de la siembra se incorporó
al suelo, junto con la fuente de N, y en cada uno de los tratamientos
evaluados 120, y 90 kg ha-1 de P y K en la forma de superfosfato triple
(SFT,
46% P2O5) y cloruro de potasio (KCL; 60% K2O). En
diferentes períodos del CC, se determinó la producción de MS, y absorción
de N. Para ello se muestreo un área de 1 m-2, lo cual corresponde e 5
plantas m2, en los hilos alrededor del área central de la parcela, cada
15 días después de la siembra (DOS). Simultáneamente, en las parcelas
donde se cosechó MS, se extrajo los contenidos de N mineral (N-NO3, y
N-NH4) en KCl 2M (Bremner, 1965), y se determinó el contenido de humedad
del suelo cada 10 cm hasta 50, y 40 cm de profundidad en El Pao, y Turén,
respectivamente. El N mineral se determinó por el método del salicilato
y nitro- prusiato por flujo continuo (Alves et al., 1994), y el contenido
de humedad se realizó por gravimetría. En cada
uno de los sitios experimentales se midió la precipitación acumulada en
períodos semanales, para lo cual se instaló un pluviómetro en cada
sitio. La información luego se integró en precipitación acumulada en
períodos de 15 d. La determinación del índice de agua disponible (ÍAD)
según Grant et al. (1989), en diferentes etapas del CC, se calculó como
la relación entre el agua extractable en un momento determinado
(diferencia entre el contenido de humedad en un momento determinado y el
contenido de humedad en el punto de marchites permanente), y el agua
potencialmente extractable (contenido de humedad entre capacidad de campo
y punto de marchites permanente, PMP). Los contenidos de humedad a
capacidad de campo y PMP para cada uno de los horizontes en los dos sitios
evaluados, se indican en el Cuadro 1. La
determinación de MS, grano, y N total extraído al final del CC se realizó
en una área de 7,2 m2 (54 plantas m2) en los hilos centrales de las
parcelas experimentales. El análisis de N en el tejido fue según el de
Kjeldahl (Bremner y Mulvaney, 1982). La
evaluación de diferencias significativas en producción de MS, y nitrógeno
extraído debido a fuentes de N y época de aplicación individuales se
evaluó mediante Tukey (α=0,1), a través del procedimiento GLM de SAS
(1998). Para evaluar el efecto de aplicaciones tempranas y tardías (épocas de aplicación, y tipo de fertilizante) en la producción de MS y grano, y de N absorbido, se utilizó el análisis de contrastes de los tratamientos agrupados por tipo de fertilizante y época de aplicación, mediante el procedimiento GLM de SAS (1998). Se consideró que existía diferencias significativas si el p-value era menor o similar a 0,1. RESULTADOS
Y DISCUSIÓN La
humedad en el suelo y el ÍAD en El Pao, estuvo en promedio de los
horizontes hasta 50 cm de los tratamientos donde todo el fertilizante de
cada fuente evaluada se aplicó a la siembra, decrecieron desde 17,5-14,1
% en los primeros 14 DDS, a 8,9% y 10,9% a los 64 y 77 DDS donde ocurre
floración y llenado de grano de maíz (Cuadro 2). La
variación en el contenido de humedad del suelo reflejó el patrón de
precipitación durante el CC, donde sólo el 20,2% (126,9 mm) del total de
precipitación ocurrió en el período de floración y llenado de grano
(luego de 64 días) cuando el cultivo es muy susceptible a déficit hídrico
(Waldren, 1983; Cuadro 2). Los ÍAD
durante el CC (Cuadro 2), fluctuó entre 0,51 y 0,35 en los primeros 27
DDS, y 0,2 a los 64-77 d. Estos últimos ÍAD están en el rango crítico
(0,2-0,3) según Grant et al. (1989), sugiriendo que hubo estrés de
humedad en etapas críticas de floración y llenado de grano. Los índices
de estrés durante las primeras etapas del CC, aunque no alcanzaron el
rango crítico, pudo afectar la transpiración y/o consumo de agua (Ritchie,
1981), y con ello absorción de N. Carcova et al. (1998) indica que
contenidos de agua extractable inferior al 60% del agua disponible puede
afectar la absorción de la misma. En Turén,
la humedad del suelo entre 0 y 40 cm, promedio de los tratamientos donde
todo el fertilizante se aplicó a la siembra (Cuadro 2), decreció desde
24,4% en el momento de la siembra, hasta 16,1% a los 30 d. Estos últimos
valores fueron los más bajos durante el CC, y estuvieron en el rango del
PMP (9 y 16%) para este sitio experimental (Cuadro 1). Luego de los 30 d, los contenidos de humedad fluctuaron entre 22,1 % a los 45 d, y 29,7% al final del CC, lo cual corresponde al 62-81% de capacidad de campo (37%) de este suelo (Cuadro 1). Los ÍAD fluctuaron entre 0,16 y 0,71 (Cuadro 2), con valores cercanos al rango crítico (0,2-0,3) entre los 15 y 30 d. Estas bajas fracciones de agua extractable, similar a como se indicó para El Pao, posiblemente afectó el crecimiento del ÁF, fotosíntesis, y transpiración, y con ello la absorción de N que mayormente ocurre por flujo masal. Debreczeni (2000), observó mayor absorción de N a contenidos de humedad equivalentes a 80% de la capacidad de campo que a 65% de la misma.
Los
bajos contenidos de agua disponible en Turén entre los 15 y 30 d
posiblemente afecto la absorción de N por el cultivo (en promedio de
todos los tratamientos la absorción de N fue casi un medio de la absorción
observada en El Pao). En sus
trabajos Delgado (2002) señaló que las máximas tasas de absorción de N
por el mismo híbrido de maíz ocurre en los primeros 45 DCC. Contrariamente
los bajos contenidos de humedad en El Pao ocurrieron en la etapa de
floración y llenado de grano, lo cual posiblemente no afectó la absorción
de N, pero si la acumulación de MS. Waldren (1983) indica la notable
sensibilidad del maíz a déficit hídricos durante la etapa de floración
y llenado de grano. Patrón
y la tasa de acumulación (TA) de MS y N, y respuesta a la aplicación de
diferentes tipos y época de aplicación en el suelo Typic Haplustul, a
excepción de la diferencia significativa (α=0, 1) en producción de MS a
los 75 d entre el tratamiento sin fertilizar (10 154 kg ha-1) y el
tratamiento donde toda la fórmula se aplicó a la siembra (14 567 kg ha-1),
y en el N total absorbido a los 45 d entre el tratamiento de aplicación
de N en la fórmula con reabono a los 15 d (127,9 kg ha-1) y el
tratamiento sin fertilizar (64,1 kg ha-1), no hubo diferencias
significativas entre los tratamientos de tipo y época de aplicación del
N. De
igual manera no se observaron diferencias significativas en producción de
grano y N extraído en grano entre los tratamientos evaluados. La producción
de grano fluctuó entre 3 836 y 2811 kg ha-1 para los tratamientos donde
toda la urea y NA se aplicó a la siembra, y la absorción de N fluctuó
entre 43 y 24,7 kg ha-1 en los tratamientos donde toda la urea aplicada a
la siembra, y con fórmula con 2/3 al reabono a los 15 d. En la
Figura 1 se presenta la acumulación de MS y N, promedio de todos los
tratamientos. El modelo cuadrático se ajustó considerando para cada época
de muestreo el promedio por cada tratamiento: en cada muestreo existió 12
puntos uno por cada tratamiento. Los
modelos de regresión cuadrático explican entre un 93 y 94% de la variación
en la acumulación de MS y N absorbido en función del tiempo desde la
siembra. Estos modelos de regresión son significativos, can valores de F
(radio entre cuadrado medio del tratamiento y cuadrado medio del error)
significativos que fluctúan entre 516 y 477 para MS y N absorbido,
respectivamente.
Es
posible que incrementos en el contenido de N mineral del suelo en los
primeros 7 DCC, que alcanzaron cantidades acumulados en los primeros 50 cm
del suelo de hasta 163 kg N ha-1 en el tratamiento sin fertilizar, y hasta
390 kg N ha-1 en el tratamiento donde toda la urea y NA se aplicó a la
siembra, lo que contribuyó a que no se visualizara el efecto de los
tratamientos en este sitio. El incremento neto en el contenido de N fue de
48 y 254 kg N ha-1 para el tratamiento sin fertilizar y el fertilizado
(urea y NA aplicada toda a la siembra), respectivamente. Aproximadamente
60% de la MS se acumuló en los primeros 60 DDC, con TA máximos de 440 kg
ha-1 d-1 entre 35-45 d. Esta acumulación relativa, y TA son superiores a
la acumulación relativa de 50% en el mismo período, y TA señaladas por
Delgado (2002) para el mismo híbrido de maíz. Sin embargo, las TA de MS
disminuyeron drásticamente luego de 45 d, y fueron inferiores a las
observadas por Delgado (2002), lo cual podría estar asociado a déficit
de humedad, o de N asociados al déficit de humedad, como se discutió
anteriormente. A los
75 DOS se acumuló, en promedio de todos los tratamientos (Figura 1 B), el
100% del N total absorbido (174,1 kg ha-1), con acumulaciones parciales de
62 y 79% a los 45 y 60 d, respectivamente, coincidiendo con Delgado
(2002), quien observó que 70% del N absorbido ocurrió en los primeros 45
d. Las más
elevadas tasas de absorción de N (3,3 y 3,6 kg ha-1
d-1) fueron
observadas en el período 15-30 y 30-45 d, y las más bajos en los períodos
0-15 (0,12 kg
ha-1 d-1), 45-60 (1,9 kg
ha-1 d-1), y 60-75 d (2,5 kg
ha-1 d-1)
como se observa en la Figura 1B. Sin embargo, las TA de N, indicadas
anteriormente, aún las más elevadas, son inferiores a las observadas por
Delgado (2002), las cuales fluctuaron entre 3,0 y 8,5 kg ha-1
d-1, lo cual podría estar asociado a los déficit de humedad detectadas mediante
el IAD, como se indicó en el Cuadro 2, sugiriendo qué déficit de
humedad pudieron afectar la acumulación de N. Por otra parte, debido a que los déficit de agua en el suelo en el período de floración y llenado de grano, etapas del crecimiento del cultivo sumamente sensibles a déficit hídricos (Waldren, 1983), los cuales se reflejaron por los bajos ÍAD que fluctuaron entre 0,03 y 0,26 entre los 55 y 67 d (Cuadro 2) pudieron afectar notablemente la producción de grano, y posiblemente las bajas tasas de absorción de N no se reflejaron en la producción de grano y de MS. En
relación con la respuesta del cultivo al tipo y época de aplicación del
fertilizante, evaluado mediante análisis de contrastes de tratamientos
agrupados por tipo y época de aplicación del mismo, debido a que no se
observaron diferencias significativas entre los tratamientos individuales,
con las excepciones indicadas anteriormente, sólo se constataron
diferencias significativas (P<0,1) en el N total absorbido por el
cultivo entre los tratamientos urea y NA (102 y 120 kg ha-1,
respectivamente) a los 45 DDS (promedios a través de época de aplicación
de N), asociado a una significativa (a=0,1) más elevada TA del elemento
en el período 35-45 d (4,6 kg
ha-1 d-1) en el tratamiento con NA en relación
al tratamiento con urea (3,03 kg ha-1
d-1). Lo
antes indicado concuerda con Touchton y Hargrove (1982), y Whitehead y
Raistrick (1990) quienes encontraron que la eficiencia de recuperación de
N del NA es mayor que la recuperación de N de la urea. Esta más elevada
absorción de N entre los 35-45 d en el tratamiento con NA coincidió con
una significativa (α=0,1) más elevado contenido de N mineral acumulado en
el perfil del suelo donde se aplicó NA al inicio del período 35-45 d. Aunque
los contenidos de N mineral para los diferentes tipos de fertilizantes,
promediados por época de aplicación, normalmente fueron más elevados
con la aplicación de NA sólo fueron significativamente superiores que
con la aplicación de urea en el período indicado. En la
Figura 2A se presentan los contenidos acumulados de N mineral para los
tratamientos urea y NA promediados por épocas de aplicación en cada época
de muestreo. Se realizó el análisis sólo para los tratamientos con
urea, y NA porque el reabono en estos tratamientos fue utilizado con esas
mismas fuentes, no así para el tratamiento con fórmula 10-26-26 donde el
reabono se realizó con urea. La
volatilización de NH3 en el tratamiento de aplicación de urea podría
ser una vía de pérdida del N aún en El Pao donde el pH de la capa
superficial es de 5,6 (Cuadro 1), como se sugiere de Whitehead y Raistrick
(1990). Un análisis
de la dinámica del N mineral en el suelo, en los tratamientos donde toda
la dosis del elemento se aplicó al momento de la siembra (Figuras 2 C, y
3 C) denotan que en El Pao el incremento en el N mineral en el tratamiento
donde fue administrado la fórmula completa parece ser
inicialmente retardado en relación con los tratamientos de urea y NA, lo
cual posiblemente refleja cambios en el pH del suelo y una posible
inhibición de la actividad biológica, debido a la hidrólisis de la
urea. Sin embargo, luego de los 21 d el comportamiento en la dinámica del
N mineral es similar al observado para las otras fuentes de N evaluadas.
La
cumulación de MS y N, y respuesta a la aplicación de diferentes tipos y
época de aplicación del elemento en el suelo Fluventic Haplustoll estuvo
basada en la máxima producción de MS (100% del total producida),
promedio de todos los tratamientos fertilizados, se observó a los 90 d
(Figuras 3A y 3C). Las TA de MS durante el CC, fluctuaron entre 3,2 y
189,1 kg ha-1 d-1 con valores mínimos y máximos en los períodos 0-15 y
45-60 DOS (Figuras 3A y 3C). Para N
la máxima absorción de N, promedio de los tratamientos fertilizados, fue
72,9 kg ha-1 a los 90 d (Figuras 3B y 3D), aunque el PA del elemento
indica que entre el 72 y 89% del N fue absorbido a los 45 y 60 d,
respectivamente (Figuras 3B y 3D). La tasa de absorción de N fluctuó,
durante el CC, entre 0,1 y 1,8 kg ha-1 d-1
con mínimas y máximas en los
períodos 0-15 y 15-30 DDS, respectivamente. Aunque
la mayor producción de MS y absorción de N durante el CC, generalmente
se observó en los tratamientos donde se aplicó NA, diferencias entre
algunos de los tratamientos fertilizados no fueron consistentes, y sólo
fueron significativos (α=0,1) durante los primeros 60 DCC. En el
Cuadro 3 se presenta la MS y N absorbido a los 45, 60 y 90 d donde la
mayor proporción de estos ocurrió, y la producción de grano, donde se
evidencia el efecto de los tratamientos. El
tratamiento sin fertilizar normalmente presentó los valores más bajos de
N absorbido durante el CC (Cuadro 3), aunque el mismo sólo fue
significativamente (α=0, 1) inferior a los tratamientos fertilizados con
urea o fórmula en algunos de los períodos del Cc. En Turén
la respuesta del cultivo a la fuente y época de aplicación del elemento,
a diferencia de lo observado en El Pao, podría asociarse a la menor
cantidad inicial del elemento disponible en el suelo, y de la mineralización
de las formas orgánicas del mismo. El contenido de N mineral inicial
estuvo en el orden de 82 kg N ha-1 entre 0-40 cm. El
tratamiento en Turén con 0 kg N ha-1, el N mineral del suelo disminuyó
desde 82 kg N ha-1 hasta 45 kg N ha-1 en los primeros 15 d, y hasta 47 kg
N ha-1 a los 30 d. Esta disminución esta asociada en parte a la disminución
del contenido de humedad, la cual varía en promedio entre 0-40 cm desde
24% hasta 19 y 16% a los 15, y 30 d, respectivamente. La
disminución de N (aproximadamente 37 kg N ha-1) a los 15 d no se ve
compensado por la absorción de N por el cultivo sin fertilizar (0,4 y
La
disminución del N mineral en el período 15-30 d, es evidente en todos
los tratamientos aún en los fertilizados con fraccionamiento del elemento
y/o cuando toda la dosis de N se aplicó a la siembra, y en todos los
casos el N absorbido por el cultivo y en ese período no explica el N
faltante, sugiere que posiblemente parte del N se pierde del sistema. Las
bajas tasas de absorción de N en Turén, independientemente del tipo de
fertilizante y época de aplicación del reabono, comparadas con las
observadas en El Pao, y a las indicadas por Delgado (2002), sugiere que
las mismas pueden haber sido afectadas por otros factores como los
contenidos de humedad del suelo en el período 0-45 d como se indicó
anteriormente (Cuadro 2). El ÍAD alcanzó valores tan bajos como 0,16
(Cuadro 2). Análisis
de contrastes de producción MS y N absorbido en los tratamientos
agrupados por fuente de N reflejó que, durante la mayor parte del CC, la
MS fue superior en el tratamiento NA en comparación con urea y fórmula
completa, aunque las diferencias fueron significativas (P<0,1) a los
15,45, 60, y 115 DDS en relación a urea, y a los 45, 60, y 115 días con
relación a la fórmula (Figura 3A). Entre urea y fórmula sólo se observó
diferencias significativas (P<0,1) durante los primeros 15 DCC. Similar
a MS, el N absorbido fue normalmente más elevado en NA, aunque
significativamente (P<0,1) superior a urea y fórmula luego de 45 d
(Figura 3B). Para la
época de aplicación de N, normalmente la producción de MS en los
tratamientos donde se aplicó todo el fertilizante temprano durante el CC
(a la siembra o con reabono a los 15 días), fue significativamente (P<0,1) superior a la aplicación tardía del mismo (reabono a los 25 y 35 d) a
los 30, 45, 60 d, como se indica en la Figura 3C. Para la absorción de N,
el análisis de contrastes mostró diferencias significativas (P<0,1)
entre aplicación temprana o tardía del elemento a los 30 y 45 DDS
(Figura 3D). La
menor absorción de N ocurrió con la aplicación tardía del elemento
(19,5 y 47,2 kg ha-1) en relación a la aplicación temprana (36,2 y 57,4
kg ha-1) a los 30 y 45 d, respectivamente, para cada caso. Es posible,
además, que los contenidos de humedad del suelo durante las primeras
etapas del CC pudieron permitir la absorción de N, contrario a lo que
pudo ocurrir con la aplicación tardía del elemento la cual pudo coincidir
con períodos de baja disponibilidad de agua (Cuadro 2), donde el ÍAD
alcanzó valores bajos de hasta 0,16. En
relación con el tipo de fertilizante se observó que los contenidos de N
mineral en el suelo fueron ligeramente superior (promedio de las
diferentes épocas de aplicación), cuando se aplicó NA durante los
primeros 45 d (Figura 2B). Esto podría explicar en parte la mayor absorción
del elemento en los tratamientos fertilizados con NAcomo se indicó
anteriormente (Figura 2B), donde se observó que con NA hubo mayor
acumulación de N por las plantas. Esto concuerda con lo observado por Fox
et al. (1986), y Power et al. (1972) quienes encontraron mayor acumulación
de N con NA que con urea. Estos
resultados concuerdan con Urquiaga (2000) quien encontró mayor eficiencia
de uso de N con aplicación temprana de N en maíz, y por Reeves et al. (1993) que observaron mayor producción de MS cuando se colocó toda la
dosis de N a la siembra, aunque indica que similar a este trabajo, no hubo
diferencias en el N total absorbido. Sin embargo, lo encontrado en esta
investigación es contrario a lo indicado por Fox et al. (1986), quien señaló
que la producción de grano, N absorbido, y concentración de N en la hoja
fue superior cuando se reabonó entre los 26-31 d en comparación a la
aplicación del N a la siembra (1-14 d). CONCLUSIONES -
En los
dos sitios evaluados, el NA es utilizado mejor que urea, y que la fuente
amoniacal. En Turén, la aplicación temprana del fertilizante mejora la
utilización del N fertilizante. -
En los
dos sitios evaluados, déficit de humedad al inicio del CC afectó la
absorción de N, y en El Pao el déficit de humedad en el período de
floración y llenado de grano, la producción de MS. SUMMARY Types
of N sources, and time of N-fertilizer application could affect N use and
yield production of maize, Zea mays L. In this experiment, maize response
to application of 120 kg N ha-1 applied as urea, ammonium nitrate (AN),
and an ammonium source (10-26-26), and time of ah
lication ofthe sidedress was evaluated in an Ultisol and in a Mollisol of
Venezuela. Normally there were more dry matter production, and N uptake
under NA. In the Mollisol, early application of the N dose (the whole N at
sowing or side dressing at 15 days) allowed more N uptake by the crop than
late application of the element (sidedressing at 25 and 35 days). Key
Words: N fertilizers; Zea mays L.; N sources; N split; dry matter; BIBLIOGRAFÍA ALVES,
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