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Agronomía
Trop. 54(4): 371-389.2004 ACUMULACIÓN
DE MATERIA SECA, Rodolfo Delgado*, María C. Núñez U. * y Lorenzo Velásquez** *
Investigadores. Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias. ** Investigador. Centro de Investigaciones Agropecuarias RECIBIDO:
diciembre 19,2003. |
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RESUMEN El patrón
de acumulación (PA) de materia seca (MS), N, P, y K por el maíz, Zea
mays L., podria utilizarse en la determinación de la cantidad, y épocas
apropiadas de aplicación de nutrimentos. En este estudio se evaluó los
parámetros indicados para: 1) maíz fertilizado entre 0 y 180 kg N ha-1.
en un Mollisol del estado Aragua, y 2) maíz fertilizado con 120 kg N ha-1
aplicado todo a la siembra o fraccionado entre la siembra y reabono a los
15, 25, o 35 días en un Ultisol (El Pao) y un Mollisol (Turén) de los
estados Cojedes y Portuguesa, respectivamente. El PA relativa de MS es
similar en los tres sitios evaluados: entre 47-58% se acumuló en los
primeros 60 d del ciclo del cultivo, y entre 88-100% a los 90 d.
Contrariamente, entre 56-88% del N, y entre 84-100% del K absorbido ocurrió
en los primeros 60 d luego de la siembra, con absorción máxima entre
1,6-3, 1 kg N ha-1 d-1 en el periodo 45-60 d, Y de K entre 2,1-3,9 kg
ha-1 d-1 en el periodo 30-45 d. Se observó una relación lineal entre MS y P
absorbido (r2=0,95-0,99), aunque el P absorbido fluctuó entre 16,5 (Turén),
y 42 kg P ha-1 (El Pao). La máxima tasa de absorción de Pfluctuó entre
0,30 kg ha-1 d-1 en el periodo 60-90 d (Turén) y 1;1.
kg ha-1 d-1 en el
periodo 75-90 (El Pao). En los tres sitios evaluados la acumulación de
nutrimentos siguió el orden K>N>P. Palabras
Clave: Fertilización nitrogenada; Aragua; Cojedes; Portuguesa; INTRODUCCIÓN La
producción de materia seca (MS), y acumulación de nutrimentos por el
cultivo maíz, Zea mays L., es afectada por diferentes prácticas de
manejo como tipo de labranza, o fertilización nitrogenada (Timmons et al., 1986; Kamprath, 1987). Así
mismo, el patrón de acumulación (PA) de N es dependiente del tipo de híbrido
como lo indica Tsai et al. (1991), quien señala que híbridos de alta
respuesta a la aplicación del elemento extienden su absorción aún hasta
el final del ciclo del cultivo (CC), contrario a híbridos de bajo
requerimiento del elemento los cuales absorben gran proporción de sus
nutrimentos en las primeras etapas de crecimiento del cultivo. Otros
investigadores (Ma et al., 1999) han destacado diferencias en el PA de N
de diferentes híbrido s de maíz, y la importancia del N removilizado
desde la planta, o del N del suelo para la formación o llenado de grano. El
conocimiento del patrón de producción de MS, y de PA de nutrimentos por
el cultivo de maíz, y de las relaciones entre ellos, así como los
aspectos de manejo del sistema agrícola que afectan los mismos, podría
ser de utilidad para el manejo eficiente de la fertilización nitrogenada,
mediante la determinación de dosis y épocas apropiadas de aplicación de
los mismos, y para garantizar el suministro apropiado y oportuno de
nutrimentos requeridos para la producción del cultivo. Las
diferencias en la habilidad de los híbridos en absorber N durante el
llenado del grano señaladas por Ma et al. (1999) deberían complementarse
con estrategias de fertilización que permitan mantener altos contenidos
de N mineral en el suelo durante ese período. Ma et al. (1999) sugieren
que el mantenimiento del área foliar verde por períodos más
prolongados, y la capacidad de tomar N del suelo en la etapa de llenado de
grano son algunas de las características de híbridos de maíz de alta
eficiencia de utilización de N. El
efecto de la fertilidad del suelo en la cantidad de N, P, y K absorbido
por maíz, aunque no en el patrón de absorción del mismo, fue indicado
por Hanway (1962), quien encontró que la menor acumulación de N ocurrió
en el tratamiento o parcela deficiente en N donde se cultiva de manera
continua maíz. Igualmente la absorción de P fue menor en la parcela con
maíz continuo, y en la parcela donde no se aplicó P en relación a
parcelas fertilizadas con este elemento o donde se aplicó estiércol de Las prácticas
de manejo, como la fertilización nitrogenada, afectan la absorción de
otros nutrimentos. Así Kamprath (1987) encontró que en suelos con
suplencia adecuada de P, la absorción de este elemento fue afectada por
la suplencia de N. Para tres sitios evaluados encontró que un incremento
en el contenido de N en la hoja, debido a un incremento en fertilización
nitrogenada, generó también incremento en el P de la hoja. Además, la
fertilización nitrogenada explicó entre 80 y 95% de la variación en la
concentración de P en la hoja. En este
estudio se presenta el PA de MS, y de absorción de N, P, y K por el
cultivo de maíz sometido a diferentes manejos de la fertilización con N,
en tres sitios agrícolas de Venezuela. MATERIALES
Y MÉTODOS El
estudio se realizó en un suelo Mollisol de Maracay, donde se evaluó la
respuesta del maíz a la aplicación de dosis crecientes de N (0, 30, 60,
90, 120, Y 180 kg N ha-1), y en un suelo Mollisol y un Ultisol de
Portuguesa y Cojedes, respectivamente, donde se evaluó diferentes épocas
de aplicación de 120 kg N ha-1. En los tres casos el N se aplicó en
forma de urea. En el
Cuadro se indica las características más importantes de los tres sitios
de estudio. Aspectos detallados de los tres experimentos se han publicado
previamente (Delgado, 2002 a y b; Delgado et al., 2004). P y K fueron
obtenidos por bicarbonato de sodio (Olsen y Sommers, 1982) y Ca por el
extracto de Morgam modificado utilizando NaOAc. El pH se realizó en una
relación suelo/agua 1:1, y materia orgánica por digestión con
dicromato de potasio según Walkey y Black (Nelson y Sommers, 1982). En
Maracay, el N se aplicó todo a la siembra, en bandas separadas 8 cm del
hilo de siembra. La aplicación de N se acompañó con la aplicación de
80 y 90 kg ha-1 de P2O5 y K2O en la forma de superfosfato triple (SFT) y
cloruro de potasio (KCl), respectivamente.
En
Portuguesa y Cojedes los 120 kg N ha-1 se aplicaron de 4 formas: En los
3 sitios experimentales se estableció una densidad de siembra de 62 500
plantas ha-1 del híbrido PB-8, en un diseño de bloques completamente
aleatorizado con 3 repeticiones por tratamiento en Maracay, y 4
repeticiones en Portuguesa y Cojedes. La MS
se determinó, con frecuencia aproximadamente quincenal, en una área de 1
m2 en los hilos centrales en cada una de las repeticiones por cada
tratamiento. Igualmente se determinó la concentración de N, P, y K en el
tejido vegetal por Kjeldahl mediante H2SO4 y H2O2
(Bremner y Mulvaney,
1982). El muestreo de planta se realizó en hojas y tallo, aunque la MS
acumulada y los contenidos de N, P, y K se presentaron como la suma de lo
obtenido en ambos. estudiados.
La máxima acumulación de P, promedio entre los diferentes tratamientos
en cada sitio experimental, fluctuó entre 16,5 kg ha-1
(Turén) y 42 kg ha-1 (El Pao) con máxima acumulación del mismo a los 90 DDC (Figura 1E),
y aproximadamente 50% es absorbido en los primeros 60 DDC (Figura 1F).
Las TA
del elemento se incrementan paulatinamente en el CC, lo cual es diferente
a la acumulación de N. Las TA más bajas fluctuaron entre 0,006 kg ha-1
d-1 (Turén) y 0,03 kg ha-1
d-1 (Maracay) en el período 0-15 d,
y las más
elevadas entre 0,30 kg ha-1
d-1 en el período 60-90 d (Turén) y 1,2 kg
ha-1 d-1 en el período 75-90 d (El Pao), con valores intermedios de 0,83
kg ha-1 d-1 en el período 60-75 d (Maracay). Timmons
et al. (1986)
presentan TA entre 0,041 y 0,35 kg P ha-1
d-1 con las más elevadas en el
período antes de floración. En la
Figura 2 se presenta el promedio ponderado de la concentración del
elemento en tallo y hoja, durante el CC en los sitios evaluados. Una función
cuadrática decreciente ajusta los datos, lo cual sugiere un decrecimiento
lineal de la concentración de P en tejido durante los primeros 60 DCC,
para luego permanecer a bajas concentraciones, o con ligeros
decrecimientos, hasta el final del CC.
La
disminución en la concentración de P en el tejido durante el CC, podría
reflejar el decrecimiento en la absorción del elemento, y/o translocacion
de P previamente absorbido para la formación de nueva MS, lo cual
contribuye a la disolución del P debido a la mayor tasa de producción de
MS que de P. Posiblemente parte del P inicialmente absorbido, es
translocado vía floema desde las hojas maduras de la planta hacia las
hojas en formación, como lo sugiere Biddulph et al. (1961). La
translocación del P previamente absorbido posiblemente ocurrirá hasta
que se alcanza cierto límite en la concentración del elemento en el
tejido (Biddulph, 1961). Este P en plantas bien nutridas, posiblemente, se
encuentra inicialmente almacenado en la vacuola de las células, contrario
a plantas con déficit del elemento en donde el mismo se encuentra en el
citoplasma y en los cloroplastos (Marschner, 1997). La
acumulación de K durante el CC, a diferencia de lo indicado para MS, N, y
P, fue afectado por la aplicación de N en Maracay y en Turén. En Turén
se observaron diferencias significativas entre algunos tratamientos en
acumulación de K a los 30, 45 y 90 d: a los 30 d la acumulación de K en
el tratamiento con reabono a los 15 d fue superior al K acumulado en el
tratamiento con reabono a los 35 d, y a los 45 d la acumulación de K en
el tratamiento donde todo el fertilizante se aplicó a la siembra, fue
superior a la del tratamiento donde se reabonó a los 35 d. Contrario
a lo indicado anteriormente, a los 90 d en el tratamiento donde se reabonó
a los 35 d la acumulación de K fue superior a la de los tratamientos
donde se aplicó todo el N a la siembra y con reabono a los 15 d. El K
absorbido por el cultivo, promedio de los diferentes tratamientos en cada
sitio experimental, fluctuó entre 76 kg ha-1 en Turén, y 212 kg
ha-1 en
el Pao (Figura 1G). La acumulación de K, de manera similar que la de N,
fue más rápida que la acumulación de P, y de producción de MS. De
manera relativa entre el 57% (Maracay) y 89% (El Pao) del K acumulado
durante el CC, ocurrió a los 45 d, y entre 84% (Maracay) y 100% (El Pao)
a los 60 DCC. Las TA de K más bajas fluctuaron entre 0,1 kg ha-1
d-1 (Turén)
y 0,3 kg ha-1 d-1 (Maracay) en el período 0-15 d, y La
normalmente más baja acumulación de MS, N, P, y K en Turén posiblemente
esté asociada a déficits hídricos durante los primeros 30 DCC como lo
indica Delgado (2002), quien encontró que los índices de disponibilidad
de agua fluctuaron entre 0,50 y 0,16 en ese período. Relación
entre producción de MS y elementos absorbidos En los
tres sitios evaluados, utilizando los promedios de MS y P absorbido de los
tratamientos fertilizados en El Pao y Turén, y promedio de todos los
tratamientos en Maracay, se observó una relación lineal entre MS y P
total absorbido durante el CC (Figura 3A). La relación entre incremento
en MS en un período determinado, y P absorbido en ese período fue
significativa en los tres sitios, lo que podría sugerir que parte del P
absorbido en un período determinado, contribuye notablemente a la formación
de la nueva MS, aunque no se descarta que el P previamente absorbido
contribuye a la formación de MS en el período sucesivo por translocación
de P hacia el nuevo tejido en formación. En la
Figura 4 se indica la relación entre incremento en MS e incremento en P
en diferentes etapas durante el CC. En Maracay y El Pao el incremento en P
absorbido explica entre 88 y 86% de la nueva MS producida: los
coeficientes de regresión lineal fluctuaron entre 460,0 y 406,7 kg MS /
kg P absorbido en Maracay y El Pao, respectivamente. Sin embargo, la no
significativa asociación entre MS y P absorbido en Turén (r2=0,25) podría
estar asociado a déficit hídricos al inicio del CC (Delgado et al.,
2004). La
absorción de P puede ser limitada por déficits hídricos como lo sugiere
Muñoz y Arscott (1991) quienes encontraron menor absorción de P por maíz
cuando el mismo fue sometido a diferentes contenidos de humedad La
relación entre MS y N absorbido, y MS y K absorbido fue mejor explicada
por un modelo potencial (MS = A° (Nabs)n) y un modelo exponencial (MS =
Aº (eb* Kabs)), respectivamente, en cada uno de los sitios evaluados (Figura
3B, 3C). Estos modelos reflejan el patrón de absorción de N y K donde,
como se han indicado anteriormente, una gran proporción de estos
elementos es adquirida por el cultivo durante la primera etapa de su
crecimiento donde contrariamente la proporción de MS producida es baja.
Los modelos potenciales explican entre 86 y 96% de la producción de MS
debido al N absorbido (Figura 3B), y los modelos exponenciales entre 48 y
85% de variación de MS debido a K absorbido (Figura 3C). No se
observaron relaciones significativas entre incrementos de N y K con
incrementos de MS en diferentes períodos del CC, contrariamente a lo
observado para P (Figura 4), lo cual sugiere que la acumulación de N y K
durante la primeras etapas del CC no está significativamente asociada con
la MS producida en ese período. La
relación entre P y N absorbido, y entre P y K absorbido muestran que la
función cuadrática ajusta bien los resultados (Figuras 5A y 5B). Parece
que la absorción de N y K están definidos por la acumulación de P,
hasta que se alcanza un nivel en la absorción de este último arriba del
cual no se absorbe más N y K. Es
posible también que otras variables, asociadas a la absorción de P como
la acumulación de MS, limite la absorción de N y K. Debido a la notable
relación lineal entre producción de MS y P absorbido, la relación entre
MS con N y K absorbido presenta una relación similar a la observada entre
P con N y K. Los niveles de P absorbido por arriba de los cuales no se
incrementa la absorción de N son de 15, 30,5 y 35,5 kg P ha-1 en Turén,
Maracay y El Pao, respectivamente.
Para el
caso de K el contenido de P por arriba del cual no se observa incremento
en la absorción de K esta en el orden de 28 kg P ha-1 para Maracay y El
Pao, y 11 kg P ha-1 en Turén. El coeficiente de determinación de los
modelos varió entre 88 y 99% para N y entre 94 y 99% para K en los tres
sitios evaluados. La
relación N:P y K:P (Figura 6) se encuentran en el mismo orden de magnitud
presentado por Venekamp et al. (1986). Para los tres sitios del estudio la
mayor relación N:P se observó al inicio del CC (0-30 d), y decreció
paulatinamente hasta el final del mismo y fluctuó entre 10,1 y 4,0 en El
Pao, 7,2 y 3,0 en Maracay, y entre 14,1 y 4,0 en Turén. En este
caso el decrecimiento en la relación N:P desde el inicio hasta el final
del CC, es contrario a lo obtenido por Venekamp et al. (1986), quien
encontró las mayores relaciones N:P a los 80-85 d, y que la misma decrecía
hasta final del CC. En este
estudio, debido a que la cantidad mayor de N se acumula al inicio del CC,
el decrecimiento en la relación N:P se debe a que la acumulación
relativa de P (cantidad de P absorbido en un período de tiempo en relación
al P inicial en ese período) es superior a la acumulación relativa de N
durante la etapa luego de la máxima acumulación de N. Un
comportamiento similar al indicado para la relación N :P, se observó
para la relación K:P (Figura 6B), la cual fluctuó entre 25,0 a los 15 d
luego de la siembra, y 4,0 entre los 90 y 120 DCC. Debido
a la notable relación entre MS, N, y K absorbido con P absorbido, se
destaca la importancia de la acumulación de este último en el
crecimiento y producción del cultivo. Del análisis
de las relaciones entre MS, N y K y P absorbido, se observa que los parámetros
lineales en esos modelos son del mismo orden de magnitud: así para MS y P
fluctuaron entre 344 y 533,6 kg MS kg-1 P absorbido, para N y P absorbido
fluctuaron entre 7,9 y 9,8 kg N kg-1 P, y para K y P absorbido fluctuó
entre 12,1 y 15,3 kg K kg-1 P. Lo
antes indicado, sugiere que estas relaciones parecen persistir en
diferentes condiciones de suelo, clima y de manejo de la fertilización
nitrogenada.
SUMMARY The
pattem of dry matter (DM) accumulation and N, P, and K uptake by maize,
Zea mays L., could be used in determining the amount and optimal stages of
fertilizer application to improve nutrient efficiency. In this experiment
it was evaluated the parameters mentioned above by 1) maize hybrid in a
Mollisol soil of Maracay where between 0 to 180 kg N ha-1 was applied, and
2) in a Ultisol and in a Mollisol soil of El Pao (Cojedes) and Turén
(Portuguesa) where 120 kg N ha-1 was applied whole at the sowing time, or
split between sowing time and dressing at 15,25, or 35 days after sowing.
It was found that DM production had a similar pattem in the three places:
between 47% and 58% of the DM was accumulated during the first 60 days,
and between 88 and 100% 90 days after sowing. However between 56 and 88%
of N, and between 84 and 100% of K were taken up at the 60 days after
sowing, with maximum uptake rate between 1.6-3.1 and 2.1-3.9 kg ha-1
d-1 of N and K at the 45-60 and 30-45 days periods respectively. There was a
linear relationship between DM production and P uptake (r2 = 0.95-0.99),
although P uptake changed between 16.5 (Turén) and 42 kg ha-1 (El Pao).
The maximum P uptake rate changed from 0.30 kg ha-1 d-1 at 60-90 days
period (Turén), and 1.2 kg ha-1 d-1 at 75-90 days period (El Pao). The
amount of nutrient uptake followed the order K>N>P. Key
Words: Maize, dry matter, accumulation, nutrients, uptake. BIBLIOGRAFÍA BREMNER,J.
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