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Agronomía
Trop. 54(2): 179-201. 2004 COMPORTAMIENTO
Y CARACTERÍSTCAS Enio
Soto*, Luis Avilán*, Emaldi Unai**, *
Investigadores y *** Técnicos Asociados a la Investigación, |
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RESUMEN Se
realizó la caracterización, evaluación de la capacidad productiva y de
la calidad de los frutos de los cultivares de mango, Mangifera indica
L., Edward, Glenn, Irwin, Qtts y Parvin, introducidos en la colección del
CENIAP, entre 1956 y 1970, desde Florida (USA) como alternativa para
diversificar la oferta. Los resultados indican que los cultivares poseen
atributos de calidad que se ajustan a las exigencias de los consumidores.
Se sugiere la utilización de técnicas y
procedimientos para controlar el porte de las plantas y el empleo de
marcos de plantación más estrechos para mejorar la producción y
productividad en su explotación comercial. Palabras
Clave: Mangífera indica L.; selección; descripción;
cultivares. INTRODUCCIÓN En los
últimos años la producción mundial del mango, Mangifera indica
L., como el número de países productores, se ha incrementado como
consecuencia de las perspectivas de la demanda de frutas frescas
tropicales en el mercado internacional, que indica que no sólo es
previsible que los actuales mercados sigan creciendo, sino que cabe
esperar la apertura de mercados nuevos y potenciales (FAO, 1996). En los
huertos establecidos en el país, cuya producción está orientada hacia
el mercado internacional, alcanzó para el año 1999 las 5 mil toneladas,
especialmente dirigida hacia países de la Unión Europea (Venezuela,
2000), emplean con mayor frecuencia los cultivares Haden y Tommy Atkins
introducidos desde Florida (USA) y que dominan en el mercado de exportación
(Mukherjee, 1997). Sin
embargo, como estrategias para afrontar la creciente competencia, la
tendencia de los productores de otros países, además de los cambios
introducidos en el manejo del cultivo para elevar la producción, está la
búsqueda de otros cultivares como Edward, Ataulfo y Julie, que por la
calidad de su fruta u otras características atraigan a los consumidores (Crane
et al., 1997; Campbell, 2000). Considerando
que la escasa diversidad de cultivares de mango explotados que satisfacen
las exigencias de los consumidores podría constituirse en factor
negativo, limitante para su expansión y participación en el comercio
internacional, se realizó la caracterización de cultivares élite de 123
entradas de la colección de mango del Centro Nacional de Investigaciones
Agropecuarias, CENIAP (Avilán et al., 1998). Para ello se empleó
una escala del 1 al 3 para clasificar los atributos o cualidades en
inadecuado, intermedio y deseable, de diecisiete parámetros relacionados
con el proceso productivo y características asociadas a la calidad del
fruto. Solamente 23 cultivares poseían
atributos que se ajustaban a las exigencias del mercado de frutas frescas,
ocupando la primera posición Haden con 2,58; mientras Irwin 2,41, Otts
2,35, Edward 2,23 y Glenn y Parvin con 2,20, ocuparon posiciones
inferiores. Todos
los cultivares, con excepción del Otts procedente de Hawai, fueron
introducidos a principios de siglo pasado desde Florida, USA (Mukerjee,
1997), producto de un programa de mejoramiento del Departamento de
Agricultura de Estados Unidos en Florida, tomando como base cultivares
Mulgoa y Sandersha (India), Carabao (Filipinas) y Saigon (Indo-China). Una
semilla de Mulgoa dio origen al Haden, y una del Sandersha al Brooks, y
estos a su vez como progenitores dieron origen a otros destacados
cultivares, conformando el denominado complejo SandershaHaden (Rhodes et
al., 1970). Así la primera generación son "pie francos" (seedlings)
de los cultivares de la India Brooks y Haden. De la segunda generación de
seedlings de Haden son: el Glenn, Parvin y Lippens, y de la tercera
generación de seedlings del Lippens, el Irwin (Campbell el al., 1992). Así
mismo, el cultivar Carabao de la raza Fi1ipina, es considerado uno de los
padres del Edward, en cruce con Haden, realizado por Edward Sirnmonds en
1928 (Lynch y Krome, 1948); sin embargo estudios recientes con enzima han
puesto en duda esta última afirmación (Campbell et al., 1992). En este
trabajo se presentan las descripciones, características físicas y químicas
de los frutos y las evaluaciones del comportamiento productivo de los árboles,
tomando como base los registros, que ininterrumpidamente se vienen
realizando desde su introducción entre 1956 y 1970, de los cultivares
Edward, Irwin, Glenn, Parvin y Otts en la colección del CENIAP. MATERIALES
Y MÉTODOS La colección del CENIAP está localizada en la región centro norte del país (Maracay, estado Aragua, 10° 17N , 67° 37' W) en una zona caracterizada como Bosque Seco Tropical, que tiene como límites climáticos: un promedio anual de temperatura entre 22°C y 29°C y un promedio anual de precipitación de 1 000 a 1 800 mm. Esta formación presenta una sequía de 4 a 6 meses de duración, seguida por una estación con agua sobrante. Los suelos son de origen aluvial estando clasificados en general dentro del orden Entisol (Ewel y Madriz, 1968). Cada entrada o cultivar está representado por un mínimo de tres plantas, distanciadas a 12 m entre sí, en libre crecimiento y sometidas a un manejo limitado al control de la cobertura vegetal presente en las áreas libres y poda sanitaria o de mantenimiento. Para la caracterización de los cultivares se empleó 83 descriptores morfoagronómicos elaborados por Avilán (1989). Para la evaluación del proceso productivo se determinaron los rendimientos promedios para cada período dentro del ciclo de vida productivo de la planta (Avilán, 1980-1988), tomando como base los registros del número y peso de los frutos por árbol, realizados en forma ininterrumpida, en cada ciclo anual de producción, desde su establecimiento en el huerto (Avilán et al., 1998). La eficiencia productiva se determinó relacionando los rendimientos promedios y las dimensiones de la copa de los árboles de cada período, por medio del "Índice de fructificación" = N° de frutos m-2 de superficie lateral (Avilán, 1980), cuyos parámetros se presentan en el Cuadro 1.
La
calidad de los frutos fue evaluada con base en las determinaciones de los
índices físicos de textura (Instrom modo 1101); consistencia (consistómetro
Bosjtwick y químicos de pH (AOAC 981.12); sólidos totales (AOAC
920.151); sólidos solubles (AOAC 932.12); acidez (AOAC 924.15); ácido
ascórbico (AOAC 967.21); fibra (AOAC 962.09) y compuestos fenólicos
totales (Price y Butler, 1971), todas realizadas en el Laboratorio de
Tecnología de Alimentos, Facultad de Ciencias de la Universidad Central
de Venezuela. RESULTADOS
Y DISCUSIÓN Descripción
de los cultivares Edward
(VE-MCY-MI-00027)1 (VE=
Venezuela; MCY= Maracay; MI= Mangifera indica; 000= Número de entrada) Árbol:
de tamaño alto (> 10 m de altura); crecimiento erecto y copa circular
esférica, muy densa, con dos flujos de crecimiento al año; entrenudos de
8,78 cm; hojas planas, elíptico lanceoladas, de naturaleza recta-plana,
de 23,99±2,23 cm de largo y 6,14±0,54 cm de ancho; relación L/A de
3,90; ángulo de la base 80,30°±4,22°; ápice terminado en punta
(aguzado); largo de pecíolo 3,24±0,67 cm; con 31,5±2,64 pares de
nervaduras; marrón bronceado cuando nuevas, verde oscuro cuando maduras. Inflorescencia
(tirso) piramidal larga, 31,41±1,04
cm de largo, con presencia de brácteas; pubescente, abundante, finos y
cortos; rosado claro en la parte expuesta al sol y verde en la oculta.
Ramificación en número de 44,5±2,32. Flores de 9,19±0,06 mm,
fragantes, con pétalos salientes, amarillo fuerte y el estambre fértil
en posición oblicua con el pistilo, de disco hinchado. Fruto:
grande, de 520,06±69,12 g; oblongo oval, 12,36±0,64 cm de largo, 8,63±0,49
cm de ancho y 8,17±0,50 cm de grosor. Base redondeada, con inserción del
pedúnculo en posición vertical, pico ligeramente prominente, hombro
ventral redondeado y dorsal en curva larga; seno
ligero y ápice puntiagudo. Cáscara lisa, de grosor medio 0,06±001
cm, adherente, amarillo intenso con abundantes tonalidades rojizo púrpura,
Pelusilla (Pruina) abundante, gris. Lenticela pequeña, abundante,
amarillo cremoso. Pulpa gruesa 3,17±0,22
cm, textura firme, representando el 71,32±6,21
% del peso del fruto, amarillo con tendencia anaranjada; fibra
escasa, fina y corta. Sabor muy dulce; aroma moderado, no repugnante
(Figura 1). Hueso
(endocarpo + semilla): de 40,7 g, representando el 17,93±0,97% del
peso del fruto. Endocarpo de elíptico, de textura intermedia, liviano
(19,15±1,97 g), de 10,6±0,60 cm de largo, 4,62±0,28 cm de ancho y 1 ,89±0,15
cm de grosor; superficie ligeramente surcada y fibra abundante, localizada
en todo el hueso. Semilla de 21,55±4,16 g, monoembriónica, ocupando el
80% de la cavidad. Otts
(VE-MCY-MI-00079)1 (VE=
Venezuela; MCY= Maracay; MI= Mangifera indica; 000= Número de entrada) Árbol:
de tamaño mediano (5 a 10 m de altura), abierto y copa circular esférica,
muy densa, con dos flujos de crecimiento al año; entrenudos de 11,12 cm;
hojas planas, lanceoladas, de naturaleza recta-plana, de 23,25±1,17 cm de
largo y 4,66±0,49 cm de ancho; relación L/A de 4,48; ángulo
de la base de 77,30°±4,50°,
ápice terminado en punta (aguzado); largo de pecíolo 2,22±0,56 cm; con
28,9±1,91 pares de nervaduras; verde oscuro cuando nuevas, verde claro
cuando maduras. Inflorescencia (tirso) piramidal larga, de 37,09±1,36 cm
de largo, con presencia de brácteas, pubescente, abundante, finos y
cortos; roja en la parte expuesta al sol y roja en la oculta. Ramificación
en número de 57,1±3,28. Flores de 8,79±0,09 mm, fragantes, con pétalos
salientes, amarillo fuerte y el estambre fértil en posición paralela con
el pistilo, de disco estrecho.
Hueso
(endocarpo + serqílla): de 32,82 g, representando el 7,93±0,97% del
peso del fruto. Endocarpo elíptico, de textura gruesa o leñosa, liviano
(8,79±1,92 g); de 8,62±0,87 cm de largo, 3,99±0,31 cm de ancho y 2,20±0,18
cm de grosor; superficie ligeramente deprimida y fibra poco abundante,
localizada en la extremidad ventral del hueso. Semilla de 24,03±4,62 g,
monoembriónica, ocupando 50 al 90% de la cavidad. Irwin
(VE-MCY-MI-00029) Árbol:
tamaño mediano (5 a 10 m de altura); crecimiento erecto y copa semi
circular, con dos flujos de crecimiento al año; entrenudos de 12,89 cm; hojas
erectas, elíptico lanceoladas, de naturaleza recta-plana, de 19,59±1,45
cm de largo, 4,71±0,39 cm de ancho; relación L/A de 4,15; ángulo
de la base de 77,60º±2,41°,
ápice acuminado; largo de pecíolo 3,74±0,80
cm; con 25,0±2,36
pares de nervaduras; verde oscuro cuando nuevas y verde oscuro cuando
maduras. Inflorescencia (tirso) piramidal larga, de 21,65±0,79
cm de largo; con presencia de brácteas; pubescencia, abundante, fina y
corta; rosado claro en la parte expuesta al sol y verde en la oculta.
Ramificación de 53,9±2,23.
Flores de 8,70±0,05
mm, fragantes, con pétalos salientes, amarillo fuerte y el estambre fértil
en posición paralela con el pistilo, de disco estrecho. Fruto: grande, de 345,80±45,67 g; elíptico, 11,79±0,50 cm de largo, 7,53±0,38 cm de ancho y 7,09±0,36 cm de grosor. Base ligeramente aplanada, con inserción del pedúnculo en posición oblicua, pico ligeramente presente, hombro ventral redondeado y dorsal en curva larga; seno ligero y ápice redondeado. Cáscara lisa, de grosor medio 0,06±001 cm, no adherente, amarilla con abundante tonalidades rojizo púrpura y cierta coloración verde en el ápice. Pelusilla (Pruina) abundante, gris. Lenticela pequeña, abundantes, amarillo cremoso. Pulpa gruesa 2,98±2,94 cm, textura blanda, representando el 80,99±2,34% del peso del fruto, amarilla con tendencia anaranjada, fibra media, gruesa y larga. Sabor dulce; aroma moderado, no repugnante (Figura 3).
Hueso
(endocarpo + semilla): de 25,17 g, representando el 7,13±0,97% del
peso del fruto. Endocarpo elíptico, de textura leñosa, liviano (11,72±1,90
g), de 9,39±0,43
cm de largo, 3,60±0,12
cm de ancho y 1,79±0,29
cm de grosor; superficie con nervadura saliente y fibra poco abundante,
localizada en la extremidad ventral. Semilla de 13,45±7,00
g, monoembriónica, ocupando entre el 40% y el 70% de la cavidad. Parvin
(VE-MCY-MI-00070) Árbol:
de tamaño alto (> 10 m de altura); crecimiento verticilado y copa
circular, con dos flujos de crecimiento al año; entrenudos de 12,89 cm; hojas
erectas, lanceoladas, de naturaleza equilibrada, de 22,89±1,85
cm de largo y 6,28±0,41
cm de ancho; relación L/A de 3,64; ángulo de la base de 94,60°±3,02°;
ápice acuminado; largo de pecíolo 2,63±0,51
cm, con 25,80±4,29
pares de nervaduras; verde aceituna cuando nuevas; verde oscuro cuando
maduras. Inflorescencia (tirso) piramidal de 26,70±2,06
cm de largo, presencia de brácteas; pubescencia escasa, fina y corta;
rosado claro en la parte expuesta al sol y verde en la oculta. Ramificación
en número de 47,9±2,76.
Flores de 8,25±0,16
mm, fragantes, con pétalos salientes, amarillo fuerte y el estambre fértil
en posición paralela con el pistilo, de disco estrecho. Fruto:
grande, de 508,88±126,13
g; oblongo oval, 11,71±1,42
cm de largo, 8,83±0,66
cm de ancho y 8,59±0,56
cm de grosor. Base ligeramente aplanada, con inserción del pedúnculo en
posición vertical, pico con frecuencia ligeramente presente,. hombro
ventral redondeado y dorsal en curva larga; seno ausente y ápice
redondeado. Cáscara lisa, de grosor medio 0,15±0,01
cm, adherente, amarilla con tonalidades rojizo anaranjada y cierta
coloración verde hacia el ápice. Pelusilla (Pruina) abundante, gris.
Lenticela mediana, abundante, amarillo tostado. Pulpa gruesa 3,06±0,26
cm, textura firme, representando el 78,96±2,64%
del peso del fruto, amarillo intenso; fibra abundante, fina y corta. Sabor
dulce; aroma moderado, no repugnante
(Figura 4). Hueso (endocarpo + semilla): de 75,1 g, representando el 9,09±1,16% del peso del fruto, endocarpo elíptico, de textura intermedia, liviano (45,78±10,25 g), de 8,95±0,43 cm de largo, 4,09±0,40 cm de ancho y 2,39±0,33 cm de grosor; superficie con nervadura muy salientes y fibra poco abundante, localizada en la extremidad ventral. Semilla de 29,32±6,09 g, monoembriónica, ocupando el 90% de la cavidad.
Glenn
(VE-MCY-MI-00026) Árbol:
de tamaño alto (> 10m de altura); crecimiento verticilado y copa
circular, con dos flujos de crecimiento al año; entrenudos de 12,55 cm; hojas
erectas, lanceoladas, de naturaleza recta-plana, de 23,51±1,70
cm de largo y 5,26±0,25
cm de ancho; relación L/A de 4,46; ángulo de la base de 83,20°±10,62°,
ápice aguzado; largo de pecíolo 2,98±0,36
cm, con 24,40±2,45
pares de nervaduras; bronceadas cuando nuevas, verde oscuro cuando
maduras. Inflorescencia (tirso) piramidal larga de 26,70±1,53
cm de largo, presencia de brácteas; pubescencia abundante, fina y corta;
rosado claro en la parte expuesta al sol y verde en la oculta. Ramificación
de número de 59,3±4,34.
Flores de 8,71±0,11
mm, fragantes, con pétalos salientes, amarillo fuerte y el estambre fértil
en posición paralela con el pistilo, de disco hinchado. Fruto:
grande, de 476,60±63,51
g; oblongo oval, 12,24±0,77
cm de largo, 8,54±0,32
cm de ancho y 7,70±0,38
cm de grosor. Base ligeramente aplanada, con inserción del pedúnculo en
posición vertical, pico ligeramente presente, hombro ventral redondeado y
dorsal en curva larga, seno ligero y con frecuencia ausente y ápice
redondeado; Cáscara lisa, de grosor medio 0,16±001
cm, adherente, amarillo brillante con abundante tonalidades rojiza, y
cierta coloración verde en el ápice. Pelusilla (pruina) abundante, gris.
Lenticela grande, abundante, amarillo cremoso. Pulpa
gruesa 2,73±0,18
cm, textura firme, representando el 69,06±13,56%
del peso del fruto, amarillo oscuro, fibra escasa, gruesa y corta. Sabor
muy dulce; aroma moderado, no repugnante (Figura 5). Hueso
(endocarpo + semilla) de 44,87 g: representando el 9,46±0,97%
del peso del fruto. Endocarpo elíptico con tendencia a oblongo, de
textura leñosa, liviano (18,51±3,37
g), de 9,64±0,72
cm de largo, 3,79±0,21
cm de ancho y 2,21±0,13
cm de grosor; superficie lisa y fibra poco abundante, localizada en la
extremidad ventral. Semilla de 26,36±3,66
g, monoembriónica, ocupando el 80% de la cavidad. En general, las caracterizaciones morfológicas realizadas en los frutos, concordaron con las descritas por Lynch y Krome (1948), Ruehle y Ledin (1955), Laroussilhe (1980), Cockshutt (1990) y Campbell (1992).para los mismos cultivares.
Es
importante destacar que, además de la respuesta a la interacción geno
tipo x medioambiente (Whiley, 1992), existen evidencias de una marcada
influencia del patrón sobre algunas características del injerto en lo
referente al árbol, en general, y al "Tipo" del fruto, en
particular, es decir, sobre la forma y sus dimensiones (Cummins y
Aldwinckle, 1988, Avilán et al., 1996b). El "Tipo" corresponde a las características morfológicas que identifican y permiten el reconocimiento de un cultivar, y constituyen parte importante de las normas establecidas para la comercialización de los frutos en el mercado internacional. Entre los requisitos mínimos exigidos, se indica que deben presentar similitud con las características del cultivar (Baez-Sañudo, 1999). Los
materiales de la colección son el producto de propagaciones realizadas a
través de yemas o púas introducidas desde Florida (USA), las cuales
fueron injertadas sobre los patrones 'Hilacha', 'Pico é loro' y 'Bocado',
que son materiales colectados en el país o "Criollos"( Serpa et
al., 1961); mientras en Florida (USA) el patrón usualmente empleado
es el 'Turpentine' (Chandler, 1962; Smathers, 1990). El empleo de patrones
diferentes, así como lo señalado por Whiley (1992), en cuanto al
comportamiento finológico, explica en gran medida las diferencias
determinadas en las descripciones realizadas en relación con los
"Tipos" establecidos de un cultivar en otras regiones
productoras. Evaluación
del proceso productivo del cultivar Floración La
mayoría de los cultivares se caracterizaron por presentar una sola
floración al año, la cual se inicia con mayor frecuencia durante los
meses finales del año (septiembre-diciembre) y los primeros meses del
siguiente (enero- febrero) por lo que se considera presentan un hábito de
floración estacional. Durante
estos períodos ocurre la mayor frecuencia de días con temperaturas
nocturnas menores o iguales a los 20 °C, determinante para la inducción
e iniciación floral en el mango (Chaikiattiyos et al., 1994; Sukhvibul
et al., 2000). La evaluación del comportamiento floral de 131
cultivares de la colección del CENIAP sugiere la existencia de
requerimientos distintos en cuanto al número de días con temperaturas nocturnas
por debajo de 20°C para los cultivares. Entre los primeros (tempranas) en
florecer están Edward y Otts, como intermedio Glenn y como tardíos Irwin
y Parvin (Avilán et al., 2002). Los
registros de la precipitación en el CENIAP indican, en general, una
paulatina reducción del régimen pluviométrico hacia los meses finales
del año; sin embargo, los cultivares tempranas en florecer, dependiendo
de la intensidad de las lluvias, pueden ser afectados por el ataque de
enfermedades como la "antracnosis" (Colletotrichum
gloeosporioides Penz). Aunque el estrés hídrico no reemplaza el
efecto de las temperaturas bajas para inducir la floración, su ocurrencia
favorece la brotación temprana de las yemas florales (Whiley, 1993;
Chaikiattiyos et al., 1994). Producción Los
cultivares introducidos en la colección, Irwin y Glenn en 1956, Edward en
1960, y Parvin y Otss en 1970, han superado los diferentes períodos del
ciclo de vida productivo de la planta (Avilán, 1980 y 1988). En
el Cuadro 2 se muestran los parámetros relacionados con la eficiencia
productiva. El tamaño del árbol (altura en metros), determinado cuando
alcanzaron su madurez, es decir, entre 10 y 12 años de edad (Avilán,
1989), fue inadecuado o superior a los 10 m de altura, con excepción del
Irwin y Otts, con una altura entre 5 y 10 m (intermedio). Uno de
los problemas que afrontan los productores en el trópico, es el
crecimiento rápido y excesivo de los árboles, lo cual además de obligar
al empleo de bajas densidades de población, dificultar el control
fitosanitario y las labores de cosecha, afecta negativamente la
productividad. Entre las alternativas para incrementar la productividad
del cultivo en el trópico, Whiley et al. (1989) destacan la
selección de cultivares caracterizados por una baja tasa de crecimiento o
de bajo porte, como el Irwin. Las evaluaciones de la eficiencia productiva durante los diferentes períodos (Cuadro 2) indican que los cultivares Irwin, Otts y Glenn presentaron los más altos índices (A); mientras Edward y Parvin fueron intermedios (M) y bajos (B) respectivamente. Estos resultados concuerdan en general con las realizadas por Avilán y Figueroa (1983) en Edward, Irwin y Glenn, en la región central y Rincón y Castro (1977) en la región occidental del país.
Los
resultados de las evaluaciones realizadas en los árboles en libre
crecimiento, y sometidos a un manejo limitado al control de la cobertura
vegetal presente en las áreas libres y poda sanitaria o de mantenimiento,
indican que como alternativa para incrementar la producción y la
productividad de los cultivares, se sugiere el empleo de patrones
enanizantes, técnicas de propagación como la doble injertación y/o
procedimientos físicos como la poda, o químicos como los reguladores de
crecimiento e inductores de floración, que permitan controlar el excesivo
desarrollo vegetativo y favorezcan la floración (Avilán, 1988; Kulkarni,
1991). La
aplicación de estas técnicas, de manera aislada o combinada, utilizando
distintos marcos de plantación en diferentes cultivares, ha incrementado
significativamente la producción sin afectar la calidad de los frutos
(Tome y Bondad, 1991; Charnvichit et al., 1991; Medina-Urrutia,
1994; Campbell y Wasielewski, 2000; Avilán et
al., 2001). Características
de calidad de los frutos En el mercado europeo y norteamericano (Canadá y U.S.A) la preferencia es hacia los colores vivos o brillantes de la cáscara (amarillo y/o rojo), con una cobertura total de la superficie del fruto; el verde era generalmente asociado al estado inmaduro del fruto (Boyer-Vidal, 1987). Sin
embargo, la evolución del mercado y el incremento de los denominados
"mercados étnicos", conformados por personas de origen asiático
o latino, ha abierto las perspectivas para otros cultivares (Avilán y
Leal, 1996a), ya que estas personas prefieren los frutos que colorean de
verde a amarillo cuando están maduros, pues le recuerdan sus variedades
nativas. Los
frutos de los cultivares Irwin y Parvin se caracterizan por presentar,
además de una coloración base amarilla, con tonalidades abundantes
rojizo púrpura y rojizo anaranjada, respectivamente, cierta coloración
verde hacia el ápice, mientras Edward, Glenn y Otts presentan la cáscara
amarilla intensa, con tonalidades abundantes rojizo púrpura y rojizo,
respectivamente. En
cuanto al peso de los frutos, Edward de 520,06±69,12 g, Irwin, de 345,80±45,67
g, Parvin de 508,88±126,13 g, Glenn 476,60±63,51 g, y Otts de 435,74±56,46
g se sitúan entre los límites aceptados en el mercada de fruta fresca,
en el cual le dan poco valor a los superiores a 750 g y sobre todo a los
menores de 200 g (Crespo et al.,
1981; Avilán y Leal, 1996). La
proporción de pulpa en relación al peso total del fruto representó en
Irwin el 81 %, en Parvin el 79%, en Edward el 71 % en Glenn 69%; mientras
en Otts solamente representó el 66%. Según Camacho y Ríos (1972) los
contenidos de pulpa son "buenos" en Irwin y Parvin; "corrientes"
en Edward y Glenn y "pobre" en Otts. En el
Cuadro 3 se presentan los parámetros físicos y químicos determinados en
los cultivares, así como los establecidos por Emaldi (1998) en el
cultivar Haden, introducido desde Florida (USA), como patrón de comparación
por su amplia aceptación en el mercado nacional e internacional (Avilán
y Leal, 1996). Los
valores de textura reportados como fuerza de penetración (expresados en
kilogramos) y deformación (expresados en centímetros) indican que los
cultivares, con excepción del Parvin, presentaron valores muy similares
entre sí, siendo más susceptibles a la deformación de los frutos que el
Haden. En
relación con los sólidos totales (%) cuyos valores reseñados en la,
literatura varían entre 15% y 22% (Emaldi,1998), Glenn, Otts y Parvin
poseen un contenido medio, mientras Irwin ligeramente alto, en relación al
Haden cuyo contenido se puede catalogar de ligeramente bajo. (Emaldi,
1998; datos no publicados). Todos
los cultivares presentaron un contenido de sólidos solubles catalogado
como muy bueno, mayor de 15° Brix, por Camacho y Rios (1972). La
acidez de los cultivares. puede considerarse como "muy pobre"
para Glenn, Otts y Parvin, por presentar un contenido igualo por debajo de
0,2%, y "común" para Irwin por ser superior a 0,4. El sabor se puede inferir a través de la relación entre los sólidos solubles y la acidez, considerándose como agradable los valores cercanos a 50, ácidos los menores de 50 y dulces los mayores (Crespo et al. 1981). El Irwin se considera como agradable, y Glenn, Otts y Parvin como dulces.
Los
valores de pH variaron entre 4,53 y 5,67, mientras el Haden posee un valor
intermedio de 5,17. En relación con el ácido ascórbico, a excepción de
Parvin (5,37 mg %) el resto de los cultivares superan al Haden (19,16 mg
%), destacando el Irwin con 78,35 mg %. El contenido de fibra cruda fue
bajo en todos los cultivares, encontrándose dentro de la categoría de
"muy buena". Los
compuestos fenólicos son considerados como componentes adversos a la
calidad por estar relacionados con la producción de astringencia, no
característico de la fruta madura; servir como substrato en reacciones de
oscurecimiento y algunos de ellos como los taninos ser tóxicos (Emaldi,
1998). Los contenidos de los cultivares son relativamente bajos, siendo
generalmente señalados para el mango contenidos entre 14% y 75% (Emaldi,
1998). Incidencia
de enfermedades Las evaluaciones sobre la incidencia de enfermedades realizadas en él país son muy escasas, y dada su importancia en el proceso productivo se presentan las efectuadas en otras regiones productoras, en relación a la "antracnosis" causada por el Colletotrichum gloeosporioides (Penz). En el
Cuadro 4 se presentan el nivel de susceptibilidad señalado por algunos
investigadores en la costa atlántica colombiana, caracterizada por una
precipitación anual promedio de 1 280 mm, temperatura media de 28°C y
humedad relativa de 82% (Páez, 1997); así como las efectuadas en Florida
(USA) y Brasil.
CONCLUSIONES - Los
resultados indican que los cultivares Edwad, Glenn, Irwin, Otts y Parvin
poseen atributos de calidad adecuados para satisfacer las exigencias del
mercado, y constituyen una alternativa para diversificar la oferta. - Los
cultivares Otts y Irwin, caracterizados por una baja tasa de crecimiento
que les infiere un tamaño intermedio, facilitan la adopción de marcos más
estrechos de plantación para mejorar los niveles de producción. - Como
alternativa para incrementar la producción y la productividad de los
cultivares en general en su explotación comercial, se sugiere el empleo
de técnicas y procedimientos que permitan controlar el excesivo
desarrollo vegetativo y favorecezcan la floración; así como emplear
mayores densidades de población. SUMMARY A
characterization and evaluation of the productive capacity and fruit
quality of the Edward, Glenn, Irwin, Otts and Parvin cultivars was made. These
cultivars were introduced from Florida (USA) in the CENIAP collections as
an alternative to diversify supply. Eighty three morphagronomics
descriptor were used and, based on tree dimensions and the harvest
register by tree, in the different productive life periods, the productive
efficiency was determined thru the fructification index. Fruit quality was
evaluated thru the physical and chemical index. Results indicated that the
cultivars have quality attributes that fit with the consumers requirements.
The use of techniques and procedures to control tree size are suggested,
thus allowing smaller planting distances and productivity in commercial
farm. Key
Words: Mangifera indica L.; description; selection. BIBLIOGRAFÍA AVILÁN,
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