Zonificación  Agroecológica del Cultivo del Maíz (Zea mays L.) en el País

FONAIAP SERIE C Nº 10-26 ISSN 980-6090-55-1


Tabla de Contenido  > Exigencias Agroecológicas del maíz


EXIGENCIA AGROECOLÓGICAS DEL MAÍZ



a. Consideraciones Generales

El rendimiento unitario de un cultivo es el producto de su patrimonio genético, del ambiente donde se cultiva y de la tecnología aplicada en su producción, este orden obedece a una escala de prioridades. Cuando se produce una variedad o híbrido su patrimonio genético determina el potencial de producción, el cual solo se manifestará en condiciones ambientales similares a las de la zona donde fueron obtenidos. De no ser así, una variedad con alto potencial de producción, creada en otras condiciones ambientales, bastaría para satisfacer las exigencias generales, es decir, no habría necesidad de buscar nuevas variedades.

Además, los requerimientos ambientales de una especie, variedad o híbrido, no son siempre los mismos, y varían con el proceder de su crecimiento y desarrollo, particularmente en la fase de reproducción. Por ello, es necesario conocer bien los requerimientos generales, para ubicar el cultivo bajo las mejores condiciones en el tiempo y en el espacio.

En el caso de los trópicos, y en particular de Venezuela, en las áreas donde se cultiva el maíz, la temperatura generalmente no se considera un factor limitante, como 10 es en las regiones templadas. En Venezuela, es posible cultivar maíz todo el año, si dependiera solo del factor temperatura. Sin embargo, aun que puede no ser un factor limitante para la reproducción, si lo puede ser para el rendimiento, especialmente en condiciones de altas temperaturas nocturnas.

 

En áreas tropicales, el régimen de precipitaciones, y en consecuencia la humedad tanto edifica como atmosférica (5,20), son los mayores responsables de la variación de rendimientos que se observa, aún dentro de una misma zona. La humedad además de su efecto directo sobre la producción, afecta en forma indirecta la insolación y otros factores ambientales, en particular la radiación neta, disponibles para los procesos vitales de la planta. El factor precipitación es el que realmente caracteriza en las áreas tropicales, a la vasta gama de ecosistemas, aún a una misma altitud sobre el nivel del mar (1,8,9,10,11,12,19).

 

b. Temperatura:

 

La temperatura media debe estar entre el 21,2 y 24ºC. El optimo diurno esta alrededor de los 25 y 30ºC, mientras que la mejor temperatura nocturna esta entre 15 y 18ºC. Naturalmente, estos valores varían según la fase de desarrollo del cultivo. En el periodo de madurez, las óptimas son un poco mas altas. Sin embargo, en el maíz, el efecto de la temperatura es más marcado en el periodo de crecimiento que en el de la floración. El maíz, como cualquier otro cereal, responde al termo periodismo. El grano no se desarrolla a plenitud si las noches son demasiado cálidas, porque lo producido en el proceso de fotosíntesis se pierde durante la respiraci6n nocturna de la planta (3,20).
 

c. Precipitación:

Se considera suficiente una estación de lluvia con 700 a 1000 mm., los cuales deben estar bien distribuidos. En el maíz la disponibilidad de agua en el momento oportuno, es quizás el factor ambiental mas critico para determinar el rendimiento final. El periodo con mayor exigencia de agua, es el que va desde 15 días antes hasta 30 días después de la floración. Un "stress" causado por deficiencia de agua en el período de floración puede ser motivo de una merma del 6 al 13% por día, en el rendimiento final. Esa perdida se reduce al 3-4% por día si el "stress" ocurre en otros períodos. Cuando la hoja se seca, aproximadamente  30 a 35 días después de la floración, el cultivo no debería recibir mas agua (3,20). Como es lógico, la exigencia de agua varía según la fase del cultivo; esa exigencia se puede expresar bajo forma de un coeficiente, producto de la relación entre la evapotranspiraci6n del cultivo y la evapotranspiración potencial.

Los coeficientes para el maíz, según la FAO son los siguientes: fase inicial: 0,3-0,5; período de prefloraci6n: 0,7-0,8; período de floración y formación del grano: 1,05-1,2; período de maduración: 0,8-0,9, y a la cosecha: 0,5-0,6. Para el total del período, el coeficiente es de 0,75-0,90 (12).

En el cultivo de secano, el volumen de precipitación como norma  debería estar por encima de la evapotranspiración. Se ha encontrado que si la humedad del suelo no es limitante, la utilización de agua por día al máximo de área foliar alcanza los 7,6 mm. En general, los rendimientos se incrementan con la utilización de agua, y solamente con un abastecimiento hídrico adecuado, el uso de fertilizante aumenta considerablemente los rendimientos y la eficiencia de uso del agua. Cuando la demanda atmosférica es muy elevada, en condiciones de altas temperaturas, altos niveles de radiación, humedad baja, viento, la evapotranspiración se puede mantener por encima del nivel critico solamente con un elevado contenido de humedad en el suelo, superior al 60% de la capacidad de campo (20).

 

d. Humedad Atmosférica:

 

En condiciones de sequedad atmosférica, el cultivo no se da bien. La polinización es favorecida por una humedad atmosférica relativamente alta (3,20).

e.  Luz:

 

El cultivo del maíz requiere de mucha insolación, por ello, no son aptas las áreas con un elevado índice de nubosidad (3, 20).

 

f. Suelos: 

Se recomiendan los suelos franco-limosos o franco-arcillosos, fértiles y profundos, con una buena capacidad de retención de agua, pero bien drenados. El maíz es un cultivo muy exigente en fósforo y nitrógeno. La falta de nitrógeno, en la época de floración, es crítica para el rendimiento final. El pH debe estar entre 5,5 y 7,5 (3,20).

www.inia.gob.ve
www.ceniap.gob.ve 

^


Tabla de Contenido  > Exigencias Agroecológicas del maíz